Marcos 15:16-20:
"Entonces los soldados le llevaron dentro del atrio, esto es, al pretorio, y convocaron a toda la compañía. [17] Y le vistieron de púrpura, y poniéndole una corona tejida de espinas, [18] comenzaron luego a saludarle: ¡Salve, Rey de los judíos! [19] Y le golpeaban en la cabeza con una caña, y le escupían, y puestos de rodillas le hacían reverencias. [20] Después de haberle escarnecido, le desnudaron la púrpura, y le pusieron sus propios vestidos, y le sacaron para crucificarle."
Marcos presenta la crucifixión no como una derrota, sino como la entronización paradójica del verdadero Rey. La cruz revela quién es Jesús, cómo reina y qué tipo de salvación ofrece.
Los soldados romanos usaban símbolos reales: manto púrpura, corona, saludo. La burla es política y teológica. Roma crucificaba para humillar públicamente. Sin saberlo, los soldados proclamaron una verdad: Jesús es el Rey.
¿Por qué el poder suele expresarse humillando a otros?
¿Es posible reconocer a Dios cuando se manifiesta en debilidad?
¿Cómo reaccionamos cuando nuestra fe es ridiculizada culturalmente?
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