martes, 24 de marzo de 2026

Devocional marzo 24/2026

"Entonces los doce convocaron a la multitud de los discípulos, y dijeron: No es justo que nosotros dejemos la palabra de Dios, para servir a las mesas. Buscad, pues, hermanos, de entre vosotros a siete varones de buen testimonio, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría, a quienes encarguemos de este trabajo. Y nosotros persistiremos en la oración y en el ministerio de la palabra." (Hechos 6:2-4).

Los apóstoles explicaron que debían permanecer fieles a su llamado principal, que era la oración y el ministerio de la palabra. No era bueno para ellos dedicar su tiempo administrando las necesidades prácticas de las viudas. Dios no llamó a estos apóstoles a ser todo para la iglesia. Dios ha levantado y levantará a otros para servir de otras maneras. Un pastor no debería tener todo su tiempo consumido en tareas que esencialmente son servir mesas. Esto no se refería a sirviendo comida y limpiando mesas para estas viudas. Esto habla de manejar la administración práctica de los detalles prácticos y financieros relevantes al cuidado de las viudas. “Una ‘mesa’ en aquel tiempo significaba un lugar donde un cambista hacía su colección o intercambio de dinero. Los diáconos fueron seleccionados para supervisar la distribución de dinero y las provisiones para los necesitados”. (Ogilvie)

El hecho de que los apóstoles se ocupaban de la oración y el ministerio de la palabra muestra qué enérgicamente hicieron esas cosas y cuán consumidor es predicar y orar correctamente. El ministerio es mucho trabajo, incluso aparte de los dolores de cabeza administrativos. Un hombre joven le dijo a Donald Grey Barnhouse: “Daría el mundo para poder enseñar como usted”. Mirándolo fijamente a los ojos el Dr. Barnhouse contestó: “Bien, porque eso es exactamente lo que te costará”.

Los apóstoles se entregaron a algo más que solamente el ministerio de la palabra. “Por lo tanto, los pastores no deben pensar que han cumplido su deber y que ya no necesitan hacer más cuando han dedicado diariamente algún tiempo a la enseñanza”. (Calvino)

Los apóstoles (los doce) hablaron al grupo general de creyentes (la multitud de los discípulos) y buscaron la solución con mucha comunicación y aporte de la gente. Incluso les pidieron a aquellos –a lo mejor especialmente a aquellos que se sintieron perjudicados– que sugirieran hombres de buen carácter para hacer este trabajo. Esta fue una manera maravillosa de resolver el problema. No echaron fuera a los que se habían quejado. No se dividieron en dos congregaciones. No ignoraron a las personas descontentas. No formaron un comité y discutieron el problema hasta el fin. Sin duda, alguien sugirió que los apóstoles mismos dieran más atención directa a la distribución de ayuda a las viudas. En cambio, delegaron e incluyeron a más personas en el trabajo del ministerio. Llenar las necesidades insatisfechas es una excelente manera de traer a más personas al ministerio.

"De buen testimonio, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría": Las calificaciones descritas por los apóstoles se enfocaban en el carácter de los hombres que debían ser elegidos. Los apóstoles estaban mucho más preocupados por la calidad interna de los hombres que por su apariencia o imagen externa.

(Enduring word)

lunes, 23 de marzo de 2026

Devocional marzo 23/2026

"En aquellos días, como creciera el número de los discípulos, hubo murmuración de los griegos contra los hebreos, de que las viudas de aquellos eran desatendidas en la distribución diaria." (Hechos 6:1)

Hasta este punto en el libro de Hechos, los ataques de Satanás contra la iglesia vinieron de diferentes maneras. Intentó muchas formas de oposición directa e intimidación, e intentó corromper a la iglesia desde adentro. Estas estrategias no tuvieron éxito en parar o estorbar el trabajo de la iglesia. Ahora Satanás esperaba “dividir y vencer” levantando un grupo de cristianos contra otro. Ellos ahora tenían que tratar con la corrupción interna, argumentos y divisiones potenciales. La forma en cómo trataron con todas estas cosas hizo toda la diferencia.

"Como crecía el número de los discípulos" indica que la obra del reino de Dios a través de la comunidad cristiana primitiva era muy exitosa, y trataron bien con los problemas. La mención del crecimiento nuevamente nos recuerda que la iglesia primitiva era organizada. Sabían cuántos eran salvos; se reunían en lugares y tiempos específicos. El dinero y los bienes eran colectados y distribuidos a los que tenían necesidad. El pecado era confrontado. Todo esto indica algún nivel de organización.

Los hebreos eran aquellos judíos más inclinados hacia la cultura judía y eran principalmente de Judea. Los griegos (helenistas) eran aquellos judíos más inclinados hacia la cultura griega y mayormente venían de la Diáspora (de todas partes del imperio romano). Para simplificarlo, los hebreos solían considerar a los griegos como personas no espirituales que se manchaban con la cultura griega, y los griegos consideraban a los hebreos como tradicionalistas que se creían “más santo que tú”. Ya había un recelo natural entre los dos grupos, y Satanás intentó tomar ventaja de ese recelo ya existente. Es importante recordar que, aunque se usan los títulos hebreos y griegos, todos eran cristianos, seguidores del Señor Jesús. Todos eran de origen judío, pero todos habían aceptado a Jesús como su Mesías. 

"La distribución diaria": La iglesia primitiva tomó su responsabilidad de ayudar a las viudas seriamente porque no tenían otro apoyo; pero también esperaban que estas viudas sirvieran fielmente a la iglesia (1 Timoteo 5:3-16).

viernes, 20 de marzo de 2026

Devocional marzo 20/2026

"Cuando oyeron estas palabras el sumo sacerdote y el jefe de la guardia del templo y los principales sacerdotes, dudaban en qué vendría a parar aquello. Pero viniendo uno, les dio esta noticia: He aquí, los varones que pusisteis en la cárcel están en el templo, y enseñan al pueblo. Entonces fue el jefe de la guardia con los alguaciles, y los trajo sin violencia, porque temían ser apedreados por el pueblo. Cuando los trajeron, los presentaron en el concilio, y el sumo sacerdote les preguntó, diciendo: ¿No os mandamos estrictamente que no enseñaseis en ese nombre? Y ahora habéis llenado a Jerusalén de vuestra doctrina, y queréis echar sobre nosotros la sangre de ese hombre. Respondiendo Pedro y los apóstoles, dijeron: Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres. El Dios de nuestros padres levantó a Jesús, a quien vosotros matasteis colgándole en un madero. A este, Dios ha exaltado con su diestra por Príncipe y Salvador, para dar a Israel arrepentimiento y perdón de pecados. Y nosotros somos testigos suyos de estas cosas, y también el Espíritu Santo, el cual ha dado Dios a los que le obedecen." (Hechos 5:24-32).

En este punto, los líderes religiosos tenían que estar preguntándose con qué exactamente estaban tratando. Había una evidencia repetida de un poder sobrenatural obrando con los seguidores del Señor Jesús. Siguiendo la historia de Lucas, entendemos por qué dudaban en qué vendría a parar aquello. Pero nosotros, como lectores del registro, no dudamos. Sabemos que la obra de Dios continuará.

Los apóstoles pronto fueron arrestados otra vez. Quizá tuvieron la tentación de pensar que, como fueron liberados milagrosamente, Dios evitaría que fueran arrestados de nuevo, pero ese no fue el caso. Cuando volvieron a estar bajo custodia, sabían lo fácil que sería para Dios soltarlos otra vez si quería hacerlo. Su experiencia pasada del poder de Dios los había llenado de más fe. 

Significativamente, los apóstoles no apelaron a la opinión popular por protección contra los líderes religiosos. Podrían haber incitado a la multitud gritando: “¿Van a permitir que nos lleven?” Pero su confianza estaba en Dios y en Dios solamente. Había una solución carnal para su problema, pero no la usaron. Por otro lado, los corazones de los líderes religiosos fueron expuestos nuevamente. Temían a la gente, pero no temían a Dios, quien claramente mostró que estaba obrando entre los discípulos.

jueves, 19 de marzo de 2026

Devocional marzo 19/2026

 "Entonces levantándose el sumo sacerdote y todos los que estaban con él, esto es, la secta de los saduceos, se llenaron de celos; y echaron mano a los apóstoles y los pusieron en la cárcel pública. Mas un ángel del Señor, abriendo de noche las puertas de la cárcel y sacándolos, dijo: Id, y puestos en pie en el templo, anunciad al pueblo todas las palabras de esta vida. Habiendo oído esto, entraron de mañana en el templo, y enseñaban. Entre tanto, vinieron el sumo sacerdote y los que estaban con él, y convocaron al concilio y a todos los ancianos de los hijos de Israel, y enviaron a la cárcel para que fuesen traídos. Pero cuando llegaron los alguaciles, no los hallaron en la cárcel; entonces volvieron y dieron aviso, diciendo: Por cierto, la cárcel hemos hallado cerrada con toda seguridad, y los guardas afuera de pie ante las puertas; mas cuando abrimos, a nadie hallamos dentro." (Hechos 5:17-23).

Aquí vemos que los saduceos estaban al frente de la persecución. Recordemos que los fariseos fueron los que dirigieron la persecución contra el Señor Jesús, pero fueron los saduceos los que dirigieron la persecución contra la Iglesia primitiva. Así que los apóstoles fueron arrestados por segunda vez y llevados a la prisión. Luego dice "un ángel del Señor", no dice "el" ángel del Señor. "El ángel del Señor", en el Antiguo Testamento, era el mismo Señor Jesucristo antes de su encarnación, pero ahora Él está a la derecha del Padre, y estaba dirigiendo la actividad de los apóstoles. 

Así como la piedra que bloqueaba la tumba del Señor Jesucristo no pudo impedirle salir, ni los cerrojos pudieron impedir los avances de los apóstoles; todos los obstáculos que los seres humanos han intentado colocar para frenar la propagación del mensaje del amor de Dios, han resultado inútiles. El mismo mensaje que a principios de la iglesia transformó a los hombres y a las mujeres, para experimentar una vida de poder y les dio la vida eterna, opera hoy con la misma eficacia.


miércoles, 18 de marzo de 2026

Devocional marzo 18/2026

"Y por la mano de los apóstoles se hacían muchas señales y prodigios en el pueblo; y estaban todos unánimes en el pórtico de Salomón. De los demás, ninguno se atrevía a juntarse con ellos; mas el pueblo los alababa grandemente. Y los que creían en el Señor aumentaban más, gran número así de hombres como de mujeres; tanto que sacaban los enfermos a las calles, y los ponían en camas y lechos, para que al pasar Pedro, a lo menos su sombra cayese sobre alguno de ellos. Y aun de las ciudades vecinas muchos venían a Jerusalén, trayendo enfermos y atormentados de espíritus inmundos; y todos eran sanados." (Hechos 5:12-16).

En Hechos 4:30, leemos que estos cristianos primitivos oraron para que Dios continuara haciendo señales y prodigios mediante el nombre de tu santo Hijo Jesús. Esto muestra que esta oración fue contestada, y estas señales y prodigios notables continuaron. No se nos dice cuáles fueron estas señales y prodigios. Probablemente eran como lo que vemos en otras partes del libro de Hechos y en los Evangelios: sanidades, liberaciones de poderes demoníacos, bendiciones inusuales. 

"Estaban todos unánimes": A menudo, el hecho de que en el pueblo de Dios estemos todos unánimes es una demostración más grande del poder del Espíritu Santo que cualquier señal o maravilla en particular. Nuestros corazones egoístas y nuestras mentes tercas pueden ser más difíciles de mover que cualquier montaña.

"Por la mano de los apóstoles": Al parecer, Dios eligió hacer estas obras milagrosas por la mano de los apóstoles y no mayormente por otros. Aun así, Dios elige sabiamente cuales manos traerán un milagro. Él tenía un propósito en hacerlo por la mano de los apóstoles. 

(Enduring word)

martes, 17 de marzo de 2026

Devocional marzo17/2026

"Pero cierto hombre llamado Ananías, con Safira su mujer, vendió una heredad, y sustrajo del precio, sabiéndolo también su mujer; y trayendo sólo una parte, la puso a los pies de los apóstoles. Y dijo Pedro: Ananías, ¿por qué llenó Satanás tu corazón para que mintieses al Espíritu Santo, y sustrajeses del precio de la heredad? Reteniéndola, ¿no se te quedaba a ti? y vendida, ¿no estaba en tu poder? ¿Por qué pusiste esto en tu corazón? No has mentido a los hombres, sino a Dios. Al oír Ananías estas palabras, cayó y expiró. Y vino un gran temor sobre todos los que lo oyeron. Y levantándose los jóvenes, lo envolvieron, y sacándolo, lo sepultaron. Pasado un lapso como de tres horas, sucedió que entró su mujer, no sabiendo lo que había acontecido. Entonces Pedro le dijo: Dime, ¿vendisteis en tanto la heredad? Y ella dijo: Sí, en tanto. Y Pedro le dijo: ¿Por qué convinisteis en tentar al Espíritu del Señor? He aquí a la puerta los pies de los que han sepultado a tu marido, y te sacarán a ti. Al instante ella cayó a los pies de él, y expiró; y cuando entraron los jóvenes, la hallaron muerta; y la sacaron, y la sepultaron junto a su marido. Y vino gran temor sobre toda la iglesia, y sobre todos los que oyeron estas cosas." (Hechos 5:1-11).

El capítulo 4 de Hechos concluye con la presentación de Bernabé, el «Hijo de la Consolación», quien vendió tierras y entregó las ganancias a la iglesia, siendo elogiado por su acción, al igual que otros que deseaban ayudarla. Las ofrendas se depositaban a los pies de los apóstoles, y es probable que otros miembros de la iglesia presenciaran estos actos públicos. El capítulo 5 comienza como una continuación de la historia de Bernabé, para ilustrar un caso de hipocresía y mentira al Espíritu Santo, así como las consecuencias de tales acciones (Bárbara Sande).

Enduring Word ofrece un excelente comentario sobre los versículos 1 y 2:

"Pero cierto hombre llamado Ananías, con su esposa Safira, vendió una posesión": Después de ver la gran generosidad de Bernabé y el gran respeto que se le tenía ( Hechos 4:36-37 ), Ananías y Safira decidieron que querían recibir el mismo respeto. Se quedaron con parte de las ganancias: vendieron la posesión y solo dieron una porción a la iglesia, dando a entender que, en un acto de sacrificio, se la entregaron toda a la iglesia. La palabra griega antigua para «retenido» es nosphizomai, que significa «apropiarse indebidamente». La misma palabra se usó para describir el robo de Acán en la traducción griega del Antiguo Testamento (Josué 7:21). La única otra vez que se usa nosphizomai en el Nuevo Testamento, significa «robar» (Tito 2:10).

“La historia de Ananías es al Libro de los Hechos lo que la historia de Acán es al Libro de Josué. En ambas narraciones, un acto de engaño interrumpe el avance victorioso del pueblo de Dios.” (FF Bruce)

Su esposa también lo sabía : Claramente, tanto el marido como la mujer eran cómplices del engaño. Ambos querían proyectar una imagen de gran generosidad, sin ser realmente generosos.

“Es posible que también se deba a que Ananías y Safira habían prometido entregar a Dios la totalidad del producto de la venta, pero luego cambiaron de opinión y solo entregaron una parte.” (FF Bruce)

“Una vez que el amor al dinero se apodera de una persona, no hay mal que no pueda o no quiera hacer.” (Stanley Horton)


lunes, 16 de marzo de 2026

Devocional marzo 16/2026

"Y la multitud de los que habían creído era de un corazón y un alma; y ninguno decía ser suyo propio nada de lo que poseía, sino que tenían todas las cosas en común. Y con gran poder los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús, y abundante gracia era sobre todos ellos. Así que no había entre ellos ningún necesitado; porque todos los que poseían heredades o casas, las vendían, y traían el precio de lo vendido, y lo ponían a los pies de los apóstoles; y se repartía a cada uno según su necesidad. Entonces José, a quien los apóstoles pusieron por sobrenombre Bernabé (que traducido es, Hijo de consolación), levita, natural de Chipre, como tenía una heredad, la vendió y trajo el precio y lo puso a los pies de los apóstoles." (Hechos 4:32-37)

Este grupo de creyentes recién formado experimentó un cambio radical de corazón, y Lucas nos dice que eran de un solo corazón y alma ( καρδία καὶ ψυχὴ μία - kardia kai psuche mia ). El corazón (καρδία) no se refiere al órgano físico, sino al «centro y fuente de toda la vida interior, con su pensamiento, sentimiento y voluntad». [1] El uso del alma (ψυχὴ) en el Nuevo Testamento a veces es difícil de distinguir del corazón, ya que también puede referirse a «la vida interior de una persona y sus diversas facultades». [2] Cuando se combinan, el corazón y el alma «denotan la mente común que hizo que la iglesia se uniera en el nivel humano más profundo». [3] El resultado fue un abandono del yo y del interés propio, ya que “ninguno de ellos afirmaba que nada de lo que le pertenecía fuera suyo, sino que todo era propiedad común de todos”. Aquí presenciamos un comportamiento externo que refleja un corazón transformado. 

Dios continuó obrando a través de sus apóstoles, como nos dice Lucas: «Y con gran poder los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús, y abundante gracia estaba sobre todos ellos» (Hechos 4:33). El propósito principal de los apóstoles era dar testimonio de Jesús. Y su testimonio venía con gran poder (δυνάμει μεγάλῃ dunamei megale ), lo que, considerando el contexto, se refiere a los milagros que Dios realizaba a través de ellos. Los milagros no eran un fin en sí mismos, sino que tenían como propósito dar testimonio (μαρτύριον marturion ) del Señor Jesús, específicamente de su resurrección (ἀνάστασις anastasis ) de entre los muertos. Los apóstoles no señalaban a los demás hacia sí mismos, sino hacia el Señor Jesús. El verdadero ministerio cristiano siempre debe comenzar con el Señor. Y referirse únicamente a la resurrección parece ser una forma de simplificación evangelística que, implícitamente, da por sentada la muerte y sepultura del Señor. No puede haber resurrección sin los acontecimientos anteriores, y al considerarlos en conjunto, se comunica la esencia del mensaje del evangelio.

Devocional marzo 24/2026

"Entonces los doce convocaron a la multitud de los discípulos, y dijeron: No es justo que nosotros dejemos la palabra de Dios, para ser...