miércoles, 1 de abril de 2026

Devocional abril 1/2026

"Los patriarcas, movidos por envidia, vendieron a José para Egipto; pero Dios estaba con él, y le libró de todas sus tribulaciones, y le dio gracia y sabiduría delante de Faraón rey de Egipto, el cual lo puso por gobernador sobre Egipto y sobre toda su casa. Vino entonces hambre en toda la tierra de Egipto y de Canaán, y grande tribulación; y nuestros padres no hallaban alimentos. Cuando oyó Jacob que había trigo en Egipto, envió a nuestros padres la primera vez. Y en la segunda, José se dio a conocer a sus hermanos, y fue manifestado a Faraón el linaje de José. Y enviando José, hizo venir a su padre Jacob, y a toda su parentela, en número de setenta y cinco personas. Así descendió Jacob a Egipto, donde murió él, y también nuestros padres; los cuales fueron trasladados a Siquem, y puestos en el sepulcro que a precio de dinero compró Abraham de los hijos de Hamor en Siquem. Pero cuando se acercaba el tiempo de la promesa, que Dios había jurado a Abraham, el pueblo creció y se multiplicó en Egipto, hasta que se levantó en Egipto otro rey que no conocía a José. Este rey, usando de astucia con nuestro pueblo, maltrató a nuestros padres, a fin de que expusiesen a la muerte a sus niños, para que no se propagasen. En aquel mismo tiempo nació Moisés, y fue agradable a Dios; y fue criado tres meses en casa de su padre. Pero siendo expuesto a la muerte, la hija de Faraón le recogió y le crio como a hijo suyo. Y fue enseñado Moisés en toda la sabiduría de los egipcios; y era poderoso en sus palabras y obras. Cuando hubo cumplido la edad de cuarenta años, le vino al corazón el visitar a sus hermanos, los hijos de Israel. Y al ver a uno que era maltratado, lo defendió, e hiriendo al egipcio, vengó al oprimido. Pero él pensaba que sus hermanos comprendían que Dios les daría libertad por mano suya; mas ellos no lo habían entendido así. Y al día siguiente, se presentó a unos de ellos que reñían, y los ponía en paz, diciendo: Varones, hermanos sois, ¿por qué os maltratáis el uno al otro? Entonces el que maltrataba a su prójimo le rechazó, diciendo: ¿Quién te ha puesto por gobernante y juez sobre nosotros? ¿Quieres tú matarme, como mataste ayer al egipcio? Al oír esta palabra, Moisés huyó, y vivió como extranjero en tierra de Madián, donde engendró dos hijos." (Hechos 7:9-29).

Esteban enfatizó la presencia espiritual de Dios con José en todo tiempo. José no necesitaba ir al templo para estar cerca de Dios, en Egipto no había un templo de Jehová. En lugar de eso, Dios estaba con él todo el tiempo. Esteban mencionó la historia de José porque él es una imagen del Señor Jesús, en el aspecto de que los hijos de Israel rechazaron a José, quien más tarde vino a ser un salvador para ellos (y el único salvador posible).

"El sepulcro que a precio de dinero compró Abraham": La única tierra que Abraham poseyó realmente en Canaán fue este sepulcro. El resto fue recibido solo por fe.

"En aquel mismo tiempo nació Moisés y fue agradable a Dios": Moisés también era como el Señor Jesús en el sentido de que fue favorecido por Dios desde su nacimiento y preservado en su niñez. Además, fue agradable a Dios sin tener el templo o las costumbres de la religión institucional. Moisés también era sabio, y un hombre de poderosas obras. En un momento determinado, Moisés bajó de su trono real por cuidado y preocupación por sus hermanos. Esto fue otra manera en que Moisés fue como el Señor Jesús que vendría después de él. Cuando Moisés ofreció libertad a Israel, fue rechazado y rechazado con despecho. Israel negó que él tenía cualquier derecho de ser gobernante y juez sobre ellos.

El mensaje de Esteban fue claro: “Ustedes han rechazado a Jesús, quien era como Moisés pero aún más grande que él, y niegan que Jesús tiene derecho de ser un gobernante y juez sobre ustedes”.

martes, 31 de marzo de 2026

Devocional marzo 31/2026

"Y le dijo Dios así: Que su descendencia sería extranjera en tierra ajena, y que los reducirían a servidumbre y los maltratarían, por cuatrocientos años. Mas yo juzgaré, dijo Dios, a la nación de la cual serán siervos; y después de esto saldrán y me servirán en este lugar. Y le dio el pacto de la circuncisión; y así Abraham engendró a Isaac, y le circuncidó al octavo día; e Isaac a Jacob, y Jacob a los doce patriarcas." (Hechos 7:6-8).

La promesa no sería fácil o leve para Abraham o sus descendientes. Pero Dios prometió juzgar a la nación que puso a Israel en servidumbre: "Entonces Jehová dijo a Abram: Ten por cierto que tu descendencia morará en tierra ajena, y será esclava allí, y será oprimida cuatrocientos años. Mas también a la nación a la cual servirán, juzgaré yo; y después de esto saldrán con gran riqueza." (Génesis 15:13-14). Aquí Esteban sugirió la idea de que Dios sabe cuidar y proteger a su pueblo. Él mismo descansaba en aquella seguridad, y retó al concilio a tener la misma seguridad.

"Le dio el pacto de la circuncisión … Isaac a Jacob, y Jacob a los doce patriarcas": La circuncisión llegó a ser la señal del pacto para Israel, y el pacto fue pasado a través de estos descendientes de Abraham: "Dijo de nuevo Dios a Abraham: En cuanto a ti, guardarás mi pacto, tú y tu descendencia después de ti por sus generaciones. Este es mi pacto, que guardaréis entre mí y vosotros y tu descendencia después de ti: Será circuncidado todo varón de entre vosotros. " (Génesis 17:9-10)

lunes, 30 de marzo de 2026

Devocional marzo 30/2026

"El sumo sacerdote dijo entonces: ¿Es esto así? [2] Y él dijo: Varones hermanos y padres, oíd: El Dios de la gloria apareció a nuestro padre Abraham, estando en Mesopotamia, antes que morase en Harán, [3] y le dijo: Sal de tu tierra y de tu parentela, y ven a la tierra que yo te mostraré. [4] Entonces salió de la tierra de los caldeos y habitó en Harán; y de allí, muerto su padre, Dios le trasladó a esta tierra, en la cual vosotros habitáis ahora. [5] Y no le dio herencia en ella, ni aun para asentar un pie; pero le prometió que se la daría en posesión, y a su descendencia después de él, cuando él aún no tenía hijo" (Hechos 7:1-5)

 El sumo sacerdote mencionado aquí probablemente todavía era Caifás, el mismo que presidió el juicio del Señor Jesús (Mateo 26:57). Este, invitó a Esteban a que explicara sobre las acusaciones registradas en Hechos 6:11-14. Esteban estaba acusado de hablar palabras blasfemas contra Moisés y contra Dios, y contra ese lugar santo [el templo] y contra la ley. Además, lo acusaron de decir que Jesús destruiría el templo y las costumbres entregadas por Moisés. En su respuesta, Esteban dio un panorama de la historia del Antiguo Testamento. No debemos pensar que Esteban instruyó al sanedrín sobre puntos de la historia judía que ignoraban. En vez de eso, Esteban enfatizó algunas cosas en la historia judía que quizá no habían considerado: que Dios nunca se confinaba a un lugar (como al templo), y que la gente judía tenía la costumbre de rechazar a las personas que Dios les enviaba. Esto realmente no fue una defensa. Esteban no estaba interesado en defenderse. Él simplemente quería proclamar la verdad sobre el Señor Jesús de una manera que la gente pudiera entender.

sábado, 28 de marzo de 2026

Devocional marzo 28/2026

"Entonces todos los que estaban sentados en el concilio, al fijar los ojos en él, vieron su rostro como el rostro de un ángel." (Hechos 6:15).

Esteban estaba ante la corte religiosa más alta que podía enfrentar; examinado por hombres honrados, educados y poderosos. Había sido acusado falsamente y parecía haber perdido el apoyo del público. El rostro de Esteban no tenía ese parecer manso, suave y angelical que vemos en tantas pinturas; ni tampoco era una mirada de severo juicio e ira. En cambio, su rostro reflejaba la perfecta paz y confianza de alguien que conoce y confía en su Dios. Su rostro tenía la misma gloria reflejada que Moisés cuando vio a Dios íntimamente.

“La descripción es de una persona que está cerca a Dios y refleja algo de su gloria como resultado de estar en su presencia (Éxodo 34:29ff)”. (Marshall)

El rostro de un ángel también significa que Esteban estaba en perfecta paz. Su rostro no estaba lleno de miedo o terror porque él sabía que su vida estaba en las manos de Dios y que Jesús nunca abandona a su pueblo. (Enduring word).

"Y si el ministerio de muerte grabado con letras en piedras fue con gloria, tanto que los hijos de Israel no pudieron fijar la vista en el rostro de Moisés a causa de la gloria de su rostro, la cual había de perecer, ¿cómo no será más bien con gloria el ministerio del espíritu?" (2 Corintios 3:7-8). El gozo del Señor es nuestra fortaleza. Dios quiere que irradiemos para Él. No podemos fingir la presencia de Dios en nuestra vida. 


viernes, 27 de marzo de 2026

Devocional marzo 27/2026

"Entonces sobornaron a unos para que dijesen que le habían oído hablar palabras blasfemas contra Moisés y contra Dios. Y soliviantaron al pueblo, a los ancianos y a los escribas; y arremetiendo, le arrebataron, y le trajeron al concilio. Y pusieron testigos falsos que decían: Este hombre no cesa de hablar palabras blasfemas contra este lugar santo y contra la ley; pues le hemos oído decir que ese Jesús de Nazaret destruirá este lugar, y cambiará las costumbres que nos dio Moisés." (Hechos 6:11-14).

Los oponentes de Esteban no podían ganar una pelea justa, así que usaron mentiras y estrategias secretas para cambiar la opinión popular contra Esteban. Lucas (escritor de Hechos) no sabía que los oponentes de Esteban sobornaron a unos para que dijeran todo eso. Posiblemente lo supo porque un hombre llamado Saulo de Tarso estaba entre los oponentes. Algunos de ellos eran de la región natal de Pablo, Cilicia. Saulo (quien después vino a ser conocido como Pablo el apóstol) pudo haberle contado a Lucas sobre este incidente.

Los oponentes de Esteban no pudieron hacer nada contra los seguidores del Señor Jesús hasta que tuvieron la opinión pública de su lado. Previamente, la persecución contra los apóstoles había sido limitada porque la opinión pública estaba con ellos (Hechos 2:47, 5:26). La opinión pública puede ser fácilmente moldeada. Las mismas multitudes que alabaron al Señor Jesús (Lucas 19:35-40) pronto clamaron por su crucifixión (Lucas 23:18-23). Las multitudes que amaron a los apóstoles (Hechos 2:47, 5:26) gritaron contra Esteban. Es por eso que nunca debemos permitir que la opinión popular moldee la visión o el enfoque de la iglesia, debemos asegurarnos de que descansen en la palabra eterna de Dios.

jueves, 26 de marzo de 2026

Devocional marzo 26/2026

"Y Esteban, lleno de gracia y de poder, hacía grandes prodigios y señales entre el pueblo. Entonces se levantaron unos de la sinagoga llamada de los libertos, y de los de Cirene, de Alejandría, de Cilicia y de Asia, disputando con Esteban. Pero no podían resistir a la sabiduría y al Espíritu con que hablaba." (Hechos 6:8-10).

Dios hizo grandes prodigios y señales a través de los apóstoles; pero también a través de otros como Esteban, uno de los siervos escogidos para ayudar a las viudas. Dios usó a Esteban porqué él estaba lleno de gracia y de poder. Él debatía con los judíos de la sinagoga llamada de los libertos. Empoderado por el Espíritu Santo, él mostró mayor sabiduría que sus oponentes (No podían resistir a la sabiduría y al Espíritu con que hablaba). No hay indicios de que Esteban –en sí mismo– fuera más inteligente, mejor educado o un mejor polemista que estos judíos. Deberíamos atribuir su ventaja en el debate al Espíritu Santo.

Esteban fue el primer mártir cristiano (Hch 7.54-60). Éste, como el Señor Jesús, hacía milagros y señales, y fue también acusado de hablar contra Dios y contra el templo (vv. 13-14). Sus palabras finales (Hch 7.59-60) también recuerdan las del Señor.


miércoles, 25 de marzo de 2026

Devocional marzo 25/2026

"Agradó la propuesta a toda la multitud; y eligieron a Esteban, varón lleno de fe y del Espíritu Santo, a Felipe, a Prócoro, a Nicanor, a Timón, a Parmenas, y a Nicolás prosélito de Antioquía; a los cuales presentaron ante los apóstoles, quienes, orando, les impusieron las manos. Y crecía la palabra del Señor, y el número de los discípulos se multiplicaba grandemente en Jerusalén; también muchos de los sacerdotes obedecían a la fe." (Hechos 6:5-7).

No podemos decir que esto fue una buena decisión solo porque le gustó a la gente. Sin embargo, Dios confirmó la sabiduría de los apóstoles a través del acuerdo entre la gente. Los apóstoles fueron guiados por el Señor, no por la opinión popular. Los siete hombres tenían nombres griegos, indicando que probablemente eran helenistas. La gente (y los apóstoles) mostraron gran sensibilidad hacia los helenistas ofendidos al nombrarlos para cuidar de la distribución de las viudas. “Me imagino que había más cristianos de habla aramea en la iglesia que cristianos de habla griega, pero la iglesia unida dijo: Vamos a elegir líderes de habla griega”. (Boice). En este caso, la gente nominó a los hombres, y los apóstoles los aprobaron imponiéndoles las manos, después de orar por la dirección y la aprobación de Dios. Fue importante imponerles las manos, aun si su servicio era mayormente para las necesidades prácticas de las viudas. El servicio práctico es servicio espiritual. La misma palabra griega se usa tanto para la distribución (Hechos 6:1) como para el ministerio (Hechos 6:4). La idea tras la palabra en ambos lugares es servicio, ya sea de manera práctica o espiritual. Deberíamos considerar un privilegio servir al Señor de estas formas básicas y prácticas, en vez de verlo como una carga “no espiritual”. Aparte de la cruz, el Señor Jesús mostró la última medida de amor simplemente lavando los pies de sus discípulos (Juan 13:1-5).

En ninguna parte de este capítulo de Hechos se les llama a estos hombres diáconos, pero la mayoría considera que ellos fueron los primeros en cumplir el oficio de diácono como es descrito en 1 Timoteo 3:8-13. La palabra diácono significa simplemente “siervo”, y estos hombres ciertamente fueron siervos. Podrían reclamar la misma promesa de servicio fiel que Pablo hizo específicamente a los diáconos en 1 Timoteo 3:13: "Porque los que ejerzan bien el diaconado, ganan para sí un grado honroso, y mucha confianza en la fe que es en Cristo Jesús."

Considerando todo lo que pudo haber salido mal cuando Satanás intentó atacar por medio de la división, todos los involucrados merecen mucho crédito. Los que tenían la queja, los helenistas, hicieron lo correcto: Dieron a conocer la necesidad, y confiaron en la solución de los apóstoles. Los del otro partido, los hebreos, hicieron lo correcto: Reconocieron que los helenistas tenían una necesidad legítima y confiaron en la solución de los apóstoles. Los siete varones escogidos hicieron lo correcto: Aceptaron el llamado al servicio sin glamour. Los apóstoles hicieron lo correcto: Respondieron a la necesidad sin distraerse de su trabajo principal. Debido a que esta situación fue manejada con sabiduría y sensibilidad hacia los ofendidos, se terminó un tema potencialmente divisivo, y el evangelio continuó avanzando. Aún muchos de los sacerdotes vinieron a fe en Jesús.

Devocional abril 1/2026

"Los patriarcas, movidos por envidia, vendieron a José para Egipto; pero Dios estaba con él, y le libró de todas sus tribulaciones, y l...