lunes, 6 de abril de 2026

Devocional abril 6/2026

"Y Saulo consentía en su muerte. En aquel día hubo una gran persecución contra la iglesia que estaba en Jerusalén; y todos fueron esparcidos por las tierras de Judea y de Samaria, salvo los apóstoles. Y hombres piadosos llevaron a enterrar a Esteban, e hicieron gran llanto sobre él. Y Saulo asolaba la iglesia, y entrando casa por casa, arrastraba a hombres y a mujeres, y los entregaba en la cárcel." (Hechos 8:1-3).

En Filipenses 3:6, Pablo dijo de su vida antes de Jesús que era tan celoso en su fe religiosa que persiguió a la iglesia. La supervisión de Saulo de la ejecución de Esteban fue solo un ejemplo de esta persecución. "Consentía" describe la actitud de Saulo, pero la traducción al español probablemente no es lo suficientemente fuerte. La idea detrás de la antigua palabra griega suneudokeo es: “aprobar, estar complacido con”. Algunas personas eran perseguidores renuentes, pero Saulo no era uno de ellos; a él le gustaba atacar a los cristianos. Saulo de Tarso –a quien la mayoría de nosotros conocemos por su nombre romano Pablo– después vino a remorderse grandemente por aquella persecución de la iglesia. Más tarde escribió: "Porque yo soy el más pequeño de los apóstoles, que no soy digno de ser llamado apóstol, porque perseguí a la iglesia de Dios" (1 Corintios 15:9).

Hechos 26:11 describe lo que quizá Pablo lamentaba más: "Y muchas veces, castigándolos en todas las sinagogas, los forcé a blasfemar; y enfurecido en gran manera contra ellos, los perseguí hasta en las ciudades extranjeras". Quizá Pablo haya sufrido muchas noches sin dormir pensando en aquellos a quienes forzó a blasfemar. La muerte de Esteban era solo el comienzo. Las compuertas de la persecución ahora estaban abiertas contra los cristianos. Saulo era solo uno de los muchos perseguidores de los cristianos. Ésta fue la primera persecución de los cristianos como grupo. Antes, los apóstoles habían sido arrestados, azotados y perseguidos; aquí, cada creyente fue amenazado con violencia y quizás muerte.

El domingo 8 de enero de 1956, en las orillas de un río solitario muy dentro de las selvas de Ecuador, los nativos asesinaron a cinco misioneros quienes venían a contarles de Jesús. Para muchos, esta muerte parecía una tragedia sin sentido. Muchos solo podían ver a cinco jóvenes misioneros quienes tenían sus carreras terminadas demasiado pronto, o las cinco viudas y los hijos sin padre. Pero Dios hizo una increíble obra a través de esos cinco hombres, aun en sus muertes, y la bendición todavía resuena a través de personas como Elisabeth Elliot, una de las cinco mujeres cuyo esposo fue asesinado. (Enduring Word)

sábado, 4 de abril de 2026

Devocional abril 4/2026

"¡Duros de cerviz, e incircuncisos de corazón y de oídos! Vosotros resistís siempre al Espíritu Santo; como vuestros padres, así también vosotros. ¿A cuál de los profetas no persiguieron vuestros padres? Y mataron a los que anunciaron de antemano la venida del Justo, de quien vosotros ahora habéis sido entregadores y matadores; vosotros que recibisteis la ley por disposición de ángeles, y no la guardasteis. Oyendo estas cosas, se enfurecían en sus corazones, y crujían los dientes contra él. Pero Esteban, lleno del Espíritu Santo, puestos los ojos en el cielo, vio la gloria de Dios, y a Jesús que estaba a la diestra de Dios, y dijo: He aquí, veo los cielos abiertos, y al Hijo del Hombre que está a la diestra de Dios. Entonces ellos, dando grandes voces, se taparon los oídos, y arremetieron a una contra él. Y echándole fuera de la ciudad, le apedrearon; y los testigos pusieron sus ropas a los pies de un joven que se llamaba Saulo. Y apedreaban a Esteban, mientras él invocaba y decía: Señor Jesús, recibe mi espíritu. Y puesto de rodillas, clamó a gran voz: Señor, no les tomes en cuenta este pecado. Y habiendo dicho esto, durmió." (Hechos 7:51-60).

Podemos imaginar los susurros entre el sanedrín enojado mientras la lección de historia de Esteban comenzó a tener sentido. Esteban vio esto y supo que estaban rechazando al que Dios había enviado igual como lo habían hecho antes.

“Toma el cuchillo filoso de la Palabra y destroza los pecados del pueblo, abriendo las partes interiores de sus corazones y los secretos de sus almas … Él no podía haber dado ese discurso escrutador con mayor valentía si hubiera estado seguro de que le agradecerían por ello; el hecho de que su muerte era segura no tuvo otro efecto sobre él que hacerlo aún más valiente”. (Spurgeon)

Usando conceptos del Antiguo Testamento, Esteban reprendió a aquellos que rechazaron a Jesús como duros de cerviz (como es descrito Israel en pasajes como Éxodo 32:9), y como incircuncisos de corazón y de oídos (como es descrito Israel en pasajes como Jeremías 9:26). La cerviz es la parte posterior del cuello (la nuca). La expresión tiene el sentido de "tercos". Al usar las dos frases juntas, él podía haber tenido en mente un pasaje como Deuteronomio 10:16: "Circuncidad, pues, el prepucio de vuestro corazón, y no endurezcáis más vuestra cerviz." Casi 20 veces en el Antiguo Testamento, Dios llama a Israel duros de cerviz. Estos líderes religiosos estaban actuando tal como lo hicieron sus antepasados.

Israel se enorgullecía de la señal de la circuncisión porque los separaba de los gentiles. Esteban esencialmente dijo: “Ustedes son iguales a los gentiles en su rechazo del Señor”.  El punto principal de Esteban era inconfundible: “Como Israel fue en su historia; así ustedes lo son hoy. Dios les dio la ley, pero no la guardaron”. 

"Que recibisteis la ley por disposición de ángeles, y no la guardasteis": Esta acusación debe haber enojado mucho a los miembros del concilio. Ellos se enorgullecían de su obediencia a la ley, aun como el apóstol Pablo diría después de su pensar antes de ser cristiano: "En cuanto a la justicia que es en la ley, irreprensible" (Filipenses 3:6). El mensaje de Esteban era verdad. Primero, Dios no hace acepciónde lugares; es decir, aunque el templo era un regalo maravilloso de Dios, era incorrecto sobre enfatizarlo como “la casa de Dios”. Segundo, Israel en ese momento era culpable de lo que había sido culpable antes: rechazar a los mensajeros de Dios.

El Señor Jesús dijo que es imposible que odres viejos contengan vino nuevo (Mateo 9:17). A través de Esteban, el Espíritu Santo mostró cómo las viejas tradiciones del judaísmo (especialmente el énfasis excesivo en el templo) no podían contener el nuevo vino del cristianismo.

Dios usó el martirio venidero de Esteban para esparcir la iglesia al mundo entero, pero Dios también usó el mensaje de Esteban para mostrar que no había razón teológica para evitar que el evangelio se compartiera a los gentiles.


viernes, 3 de abril de 2026

Devocional abril 3/2026

"Tuvieron nuestros padres el tabernáculo del testimonio en el desierto, como había ordenado Dios cuando dijo a Moisés que lo hiciese conforme al modelo que había visto. El cual, recibido a su vez por nuestros padres, lo introdujeron con Josué al tomar posesión de la tierra de los gentiles, a los cuales Dios arrojó de la presencia de nuestros padres, hasta los días de David. Este halló gracia delante de Dios, y pidió proveer tabernáculo para el Dios de Jacob. Mas Salomón le edificó casa; si bien el Altísimo no habita en templos hechos de mano, como dice el profeta: El cielo es mi trono, Y la tierra el estrado de mis pies. ¿Qué casa me edificaréis? dice el Señor; ¿O cuál es el lugar de mi reposo? ¿No hizo mi mano todas estas cosas?" (Hechos 7:44-50).

El punto de Esteban fue que la presencia del tabernáculo o el templo no los constriñó de rechazar a Dios y a sus mensajeros especiales. Si bien el Altísimo no habita en templos hechos de mano: Esteban confrontó su idolatría del templo. Intentaron confinar a Dios dentro del templo, pero Dios es demasiado grande para caber en cualquier templo que el hombre pueda hacer. En un nivel más sutil, muchos cristianos hacen lo mismo. Quizá no sea el adorar al edificio de la iglesia (aunque ciertamente eso ocurre de vez en cuando), pero es el confinar a Dios a un solo lugar. En otras palabras, el único lugar donde se encuentran con Dios es en la iglesia. En cuanto les concierne, Dios está ausente del resto de sus vidas. En la mente y en la vida de algunos hoy en día, parece que Dios vive solamente en la iglesia.


jueves, 2 de abril de 2026

Devocional abril 2/2026

"Pasados cuarenta años, un ángel se le apareció en el desierto del monte Sinaí, en la llama de fuego de una zarza. Entonces Moisés, mirando, se maravilló de la visión; y acercándose para observar, vino a él la voz del Señor: Yo soy el Dios de tus padres, el Dios de Abraham, el Dios de Isaac, y el Dios de Jacob. Y Moisés, temblando, no se atrevía a mirar. Y le dijo el Señor: Quita el calzado de tus pies, porque el lugar en que estás es tierra santa. Ciertamente he visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto, y he oído su gemido, y he descendido para librarlos. Ahora, pues, ven, te enviaré a Egipto. A este Moisés, a quien habían rechazado, diciendo: ¿Quién te ha puesto por gobernante y juez?, a este lo envió Dios como gobernante y libertador por mano del ángel que se le apareció en la zarza. Este los sacó, habiendo hecho prodigios y señales en tierra de Egipto, y en el Mar Rojo, y en el desierto por cuarenta años. Este Moisés es el que dijo a los hijos de Israel: Profeta os levantará el Señor vuestro Dios de entre vuestros hermanos, como a mí; a él oiréis. Este es aquel Moisés que estuvo en la congregación en el desierto con el ángel que le hablaba en el monte Sinaí, y con nuestros padres, y que recibió palabras de vida que darnos; al cual nuestros padres no quisieron obedecer, sino que le desecharon, y en sus corazones se volvieron a Egipto, cuando dijeron a Aarón: Haznos dioses que vayan delante de nosotros; porque a este Moisés, que nos sacó de la tierra de Egipto, no sabemos qué le haya acontecido. Entonces hicieron un becerro, y ofrecieron sacrificio al ídolo, y en las obras de sus manos se regocijaron. Y Dios se apartó, y los entregó a que rindiesen culto al ejército del cielo; como está escrito en el libro de los profetas: ¿Acaso me ofrecisteis víctimas y sacrificios En el desierto por cuarenta años, casa de Israel? Antes bien llevasteis el tabernáculo de Moloc, Y la estrella de vuestro dios Renfán, Figuras que os hicisteis para adorarlas. Os transportaré, pues, más allá de Babilonia." (Hechos 7:30-43).

Esteban enfatizó otra vez uno de los puntos principales de su respuesta al concilio: que Dios, su gloria y su obra, no eran confinados al templo. Dios se le apareció a Moisés en el desierto antes de que hubiera un templo. También enfatizó que Dios llamó y comisionó a Moisés. Aunque Israel lo había rechazado, Dios lo designó con señales inconfundibles, incluyendo la zarza ardiente en el desierto. Aunque Israel lo rechazó en lo que podría llamarse su “primera venida”, él siguió siendo el libertador elegido de Dios para Israel. Moisés profetizó que vendría después de él otro profeta y advirtió que Israel debería asegurarse de escuchar a este profeta. Pero al igual que Israel rechazó a Moisés, también rechazaron al Señor Jesús, quien es el profeta del que habló. Cada individuo debe considerar por sí mismo cómo debe aceptar a Jesús y no rechazarlo. Debe recibirlo como su Libertador, el único que puede rescatar. "Este es aquel … que estuvo en la congregación … que recibió palabras de vida": Moisés, como el Señor Jesús, guió la congregación del pueblo de Dios, disfrutó de una intimidad especial con Dios y trajo a luz la revelación de Dios.

miércoles, 1 de abril de 2026

Devocional abril 1/2026

"Los patriarcas, movidos por envidia, vendieron a José para Egipto; pero Dios estaba con él, y le libró de todas sus tribulaciones, y le dio gracia y sabiduría delante de Faraón rey de Egipto, el cual lo puso por gobernador sobre Egipto y sobre toda su casa. Vino entonces hambre en toda la tierra de Egipto y de Canaán, y grande tribulación; y nuestros padres no hallaban alimentos. Cuando oyó Jacob que había trigo en Egipto, envió a nuestros padres la primera vez. Y en la segunda, José se dio a conocer a sus hermanos, y fue manifestado a Faraón el linaje de José. Y enviando José, hizo venir a su padre Jacob, y a toda su parentela, en número de setenta y cinco personas. Así descendió Jacob a Egipto, donde murió él, y también nuestros padres; los cuales fueron trasladados a Siquem, y puestos en el sepulcro que a precio de dinero compró Abraham de los hijos de Hamor en Siquem. Pero cuando se acercaba el tiempo de la promesa, que Dios había jurado a Abraham, el pueblo creció y se multiplicó en Egipto, hasta que se levantó en Egipto otro rey que no conocía a José. Este rey, usando de astucia con nuestro pueblo, maltrató a nuestros padres, a fin de que expusiesen a la muerte a sus niños, para que no se propagasen. En aquel mismo tiempo nació Moisés, y fue agradable a Dios; y fue criado tres meses en casa de su padre. Pero siendo expuesto a la muerte, la hija de Faraón le recogió y le crio como a hijo suyo. Y fue enseñado Moisés en toda la sabiduría de los egipcios; y era poderoso en sus palabras y obras. Cuando hubo cumplido la edad de cuarenta años, le vino al corazón el visitar a sus hermanos, los hijos de Israel. Y al ver a uno que era maltratado, lo defendió, e hiriendo al egipcio, vengó al oprimido. Pero él pensaba que sus hermanos comprendían que Dios les daría libertad por mano suya; mas ellos no lo habían entendido así. Y al día siguiente, se presentó a unos de ellos que reñían, y los ponía en paz, diciendo: Varones, hermanos sois, ¿por qué os maltratáis el uno al otro? Entonces el que maltrataba a su prójimo le rechazó, diciendo: ¿Quién te ha puesto por gobernante y juez sobre nosotros? ¿Quieres tú matarme, como mataste ayer al egipcio? Al oír esta palabra, Moisés huyó, y vivió como extranjero en tierra de Madián, donde engendró dos hijos." (Hechos 7:9-29).

Esteban enfatizó la presencia espiritual de Dios con José en todo tiempo. José no necesitaba ir al templo para estar cerca de Dios, en Egipto no había un templo de Jehová. En lugar de eso, Dios estaba con él todo el tiempo. Esteban mencionó la historia de José porque él es una imagen del Señor Jesús, en el aspecto de que los hijos de Israel rechazaron a José, quien más tarde vino a ser un salvador para ellos (y el único salvador posible).

"El sepulcro que a precio de dinero compró Abraham": La única tierra que Abraham poseyó realmente en Canaán fue este sepulcro. El resto fue recibido solo por fe.

"En aquel mismo tiempo nació Moisés y fue agradable a Dios": Moisés también era como el Señor Jesús en el sentido de que fue favorecido por Dios desde su nacimiento y preservado en su niñez. Además, fue agradable a Dios sin tener el templo o las costumbres de la religión institucional. Moisés también era sabio, y un hombre de poderosas obras. En un momento determinado, Moisés bajó de su trono real por cuidado y preocupación por sus hermanos. Esto fue otra manera en que Moisés fue como el Señor Jesús que vendría después de él. Cuando Moisés ofreció libertad a Israel, fue rechazado y rechazado con despecho. Israel negó que él tenía cualquier derecho de ser gobernante y juez sobre ellos.

El mensaje de Esteban fue claro: “Ustedes han rechazado a Jesús, quien era como Moisés pero aún más grande que él, y niegan que Jesús tiene derecho de ser un gobernante y juez sobre ustedes”.

martes, 31 de marzo de 2026

Devocional marzo 31/2026

"Y le dijo Dios así: Que su descendencia sería extranjera en tierra ajena, y que los reducirían a servidumbre y los maltratarían, por cuatrocientos años. Mas yo juzgaré, dijo Dios, a la nación de la cual serán siervos; y después de esto saldrán y me servirán en este lugar. Y le dio el pacto de la circuncisión; y así Abraham engendró a Isaac, y le circuncidó al octavo día; e Isaac a Jacob, y Jacob a los doce patriarcas." (Hechos 7:6-8).

La promesa no sería fácil o leve para Abraham o sus descendientes. Pero Dios prometió juzgar a la nación que puso a Israel en servidumbre: "Entonces Jehová dijo a Abram: Ten por cierto que tu descendencia morará en tierra ajena, y será esclava allí, y será oprimida cuatrocientos años. Mas también a la nación a la cual servirán, juzgaré yo; y después de esto saldrán con gran riqueza." (Génesis 15:13-14). Aquí Esteban sugirió la idea de que Dios sabe cuidar y proteger a su pueblo. Él mismo descansaba en aquella seguridad, y retó al concilio a tener la misma seguridad.

"Le dio el pacto de la circuncisión … Isaac a Jacob, y Jacob a los doce patriarcas": La circuncisión llegó a ser la señal del pacto para Israel, y el pacto fue pasado a través de estos descendientes de Abraham: "Dijo de nuevo Dios a Abraham: En cuanto a ti, guardarás mi pacto, tú y tu descendencia después de ti por sus generaciones. Este es mi pacto, que guardaréis entre mí y vosotros y tu descendencia después de ti: Será circuncidado todo varón de entre vosotros. " (Génesis 17:9-10)

lunes, 30 de marzo de 2026

Devocional marzo 30/2026

"El sumo sacerdote dijo entonces: ¿Es esto así? [2] Y él dijo: Varones hermanos y padres, oíd: El Dios de la gloria apareció a nuestro padre Abraham, estando en Mesopotamia, antes que morase en Harán, [3] y le dijo: Sal de tu tierra y de tu parentela, y ven a la tierra que yo te mostraré. [4] Entonces salió de la tierra de los caldeos y habitó en Harán; y de allí, muerto su padre, Dios le trasladó a esta tierra, en la cual vosotros habitáis ahora. [5] Y no le dio herencia en ella, ni aun para asentar un pie; pero le prometió que se la daría en posesión, y a su descendencia después de él, cuando él aún no tenía hijo" (Hechos 7:1-5)

 El sumo sacerdote mencionado aquí probablemente todavía era Caifás, el mismo que presidió el juicio del Señor Jesús (Mateo 26:57). Este, invitó a Esteban a que explicara sobre las acusaciones registradas en Hechos 6:11-14. Esteban estaba acusado de hablar palabras blasfemas contra Moisés y contra Dios, y contra ese lugar santo [el templo] y contra la ley. Además, lo acusaron de decir que Jesús destruiría el templo y las costumbres entregadas por Moisés. En su respuesta, Esteban dio un panorama de la historia del Antiguo Testamento. No debemos pensar que Esteban instruyó al sanedrín sobre puntos de la historia judía que ignoraban. En vez de eso, Esteban enfatizó algunas cosas en la historia judía que quizá no habían considerado: que Dios nunca se confinaba a un lugar (como al templo), y que la gente judía tenía la costumbre de rechazar a las personas que Dios les enviaba. Esto realmente no fue una defensa. Esteban no estaba interesado en defenderse. Él simplemente quería proclamar la verdad sobre el Señor Jesús de una manera que la gente pudiera entender.

Devocional abril 6/2026

"Y Saulo consentía en su muerte. En aquel día hubo una gran persecución contra la iglesia que estaba en Jerusalén; y todos fueron espar...