viernes, 8 de mayo de 2026

Devocional mayo 8/2026

"En aquellos días unos profetas descendieron de Jerusalén a Antioquía. Y levantándose uno de ellos, llamado Agabo, daba a entender por el Espíritu, que vendría una gran hambre en toda la tierra habitada; la cual sucedió en tiempo de Claudio. Entonces los discípulos, cada uno conforme a lo que tenía, determinaron enviar socorro a los hermanos que habitaban en Judea; lo cual en efecto hicieron, enviándolo a los ancianos por mano de Bernabé y de Saulo." (Hechos 11:27-30).

No sabemos exactamente cómo Agabo daba a entender por el Espíritu que venía esta gran hambre. Pero los cristianos tomaron la palabra seriamente, y generosamente prepararon a proveer por la necesidad venidera.

“Sabemos por otras fuentes que el principio de Claudio fue marcado por una sucesión de malas cosechas y consiguiente escasez en varias partes del imperio, en Roma, Grecia y Egipto, así como en Judea”. (Bruce)

Podemos ver que estos eran realmente discípulos y cristianos, porque dieron generosamente para satisfacer la necesidad. Dieron, cada uno conforme a lo que tenía. Esto significa que dieron conforme a los recursos que tenían; los que tenían más dieron más, probablemente refiriéndose a dádivas relativas a sus recursos. También significa que dieron conforme la fe que tenían, confiando que su regalo a la obra de Dios fue una inversión digna en Su reino, y no una pérdida. También vemos que determinaron dar. Si una persona no determina dar, a menudo nunca lo hace.

jueves, 7 de mayo de 2026

Devocional mayo 7/2026

"Llegó la noticia de estas cosas a oídos de la iglesia que estaba en Jerusalén; y enviaron a Bernabé que fuese hasta Antioquía. Este, cuando llegó, y vio la gracia de Dios, se regocijó, y exhortó a todos a que con propósito de corazón permaneciesen fieles al Señor. Porque era varón bueno, y lleno del Espíritu Santo y de fe. Y una gran multitud fue agregada al Señor. Después fue Bernabé a Tarso para buscar a Saulo; y hallándole, le trajo a Antioquía. Y se congregaron allí todo un año con la iglesia, y enseñaron a mucha gente; y a los discípulos se les llamó cristianos por primera vez en Antioquía." (Hechos 11:22-26).

En la iglesia en Antioquía, cuando Bernabé vio la gracia de Dios, se regocijó. Había algo en el trabajo y la atmósfera entre los seguidores de Jesús en Antioquía que hizo que Bernabé pudiera verla gracia de Dios. En cualquier iglesia local es importante que otros puedan ver la gracia de Dios. No deberían ver un énfasis en personas, en reglas hechas por el hombre, en el desempeño humano, sino en la gloriosa gracia de Dios. 

"Exhortó a todos a que con propósito de corazón permaneciesen fieles al Señor": Bernabé se enfocó debidamente en su trabajo principal como líder de la congregación. Fortaleció a la familia de la iglesia en sí, con el resultado de que una gran multitud fue agregada al Señor. Éste es el plan para el crecimiento de la iglesia mencionado en Efesios 4:11-16. Los líderes en la iglesia se dedican a edificar cristianos fuertes y saludables. A medida que los santos son equipados para la obra del ministerio, crecen a madurez y hacen su ministerio, y causa el crecimiento del cuerpo.

miércoles, 6 de mayo de 2026

Devocional mayo 6/2026

"Ahora bien, los que habían sido esparcidos a causa de la persecución que hubo con motivo de Esteban, pasaron hasta Fenicia, Chipre y Antioquía, no hablando a nadie la palabra, sino solo a los judíos. Pero había entre ellos unos varones de Chipre y de Cirene, los cuales, cuando entraron en Antioquía, hablaron también a los griegos, anunciando el evangelio del Señor Jesús. Y la mano del Señor estaba con ellos, y gran número creyó y se convirtió al Señor." (Hechos 11:19-21).

Al principio, los cristianos esparcidos sobre todo el Imperio Romano predicaban solamente a los judíos, pero eventualmente empezaron a predicar de Jesucristo a los gentiles también.

"Entre ellos unos varones de Chipre y de Cirene … hablaron también a los griegos, anunciando el evangelio del Señor Jesús": Estos discípulos anónimos de Chipre y Cirene eran verdaderos héroes. Ellos iniciaron la primera “misión a los gentiles” (aquí llamados griegos) en Antioquía. En Antioquía, tenemos el primer ejemplo de cristianos deliberadamente focalizando en gentiles para evangelismo, y este esfuerzo tuvo excelentes resultados (gran número creyó y se convirtió al Señor). Antioquía fue fundada alrededor del año 300 a.C. por Seleuco I, uno de los herederos del imperio de Alejandro Magno. Le gustaba hacer una ciudad y nombrarla por su padre Antíoco, y lo hizo unas quince veces. Esta ciudad de Antioquía se llamaba “Antioquía Siria” o “Antioquía en las Orontes”. En el primer siglo era una ciudad de más de medio millón de personas; hoy es una ciudad turca con un población de aproximadamente 3,500. Estaba a unas 300 millas (480 kilómetros) norte de Jerusalén y a unas 20 millas (32 kilómetros) tierra adentro desde el mar Mediterráneo. Muchos consideraban a Antioquía Siria como la tercera ciudad más grande del Imperio Romano, tras Roma y Alejandría. Antioquía era conocida por sus negocios y comercio, por su sofisticación y cultura, pero también por su inmoralidad.

Porque Dios estaba con ellos, su ministerio fue bendecido y multiplicado, el resultado fue que un gran número creyó y se convirtió al Señor. Un ministerio no puede volver personas al Señor a menos que la mano del Señor esté con ellos.

·Puedes convertir a personas a una personalidad sin la mano del Señor.

·Puedes convertir a personas a un club social sin la mano del Señor.

·Puedes convertir a personas a una iglesia o institución sin la mano del Señor.

·Pero no puedes convertir a personas al Señor sin la mano del Señor.

La frase, “creyó y se convirtió al Señor” es una buena descripción de la obra de fe y arrepentimiento.


martes, 5 de mayo de 2026

Devocional mayo 5/2026

"Entonces comenzó Pedro a contarles por orden lo sucedido, diciendo: Estaba yo en la ciudad de Jope orando, y vi en éxtasis una visión; algo semejante a un gran lienzo que descendía, que por las cuatro puntas era bajado del cielo y venía hasta mí. Cuando fijé en él los ojos, consideré y vi cuadrúpedos terrestres, y fieras, y reptiles, y aves del cielo. Y oí una voz que me decía: Levántate, Pedro, mata y come. Y dije: Señor, no; porque ninguna cosa común o inmunda entró jamás en mi boca. Entonces la voz me respondió del cielo por segunda vez: Lo que Dios limpió, no lo llames tú común. Y esto se hizo tres veces, y volvió todo a ser llevado arriba al cielo. Y he aquí, luego llegaron tres hombres a la casa donde yo estaba, enviados a mí desde Cesarea. Y el Espíritu me dijo que fuese con ellos sin dudar. Fueron también conmigo estos seis hermanos, y entramos en casa de un varón, quien nos contó cómo había visto en su casa un ángel, que se puso en pie y le dijo: Envía hombres a Jope, y haz venir a Simón, el que tiene por sobrenombre Pedro; él te hablará palabras por las cuales serás salvo tú, y toda tu casa. Y cuando comencé a hablar, cayó el Espíritu Santo sobre ellos también, como sobre nosotros al principio. Entonces me acordé de lo dicho por el Señor, cuando dijo: Juan ciertamente bautizó en agua, mas vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo. Si Dios, pues, les concedió también el mismo don que a nosotros que hemos creído en el Señor Jesucristo, ¿quién era yo que pudiese estorbar a Dios? Entonces, oídas estas cosas, callaron, y glorificaron a Dios, diciendo: ¡De manera que también a los gentiles ha dado Dios arrepentimiento para vida!" (Hechos 11:4-18).

Este relato es un obvio resumen de Hechos 10:9-43. Dios enfatizó la importancia de estos eventos al repetir la historia. 

“Pedro no ostentó su autoridad apostólica. En cambio, empezó con una humilde recitación de lo que sucedió. El griego (en el texto original) hace esto particularmente claro. Indica que Pedro comenzó al principio y explicó todo con precisión –una palabra muy fuerte– tal como había sucedido”. (Boice). 

"Cayó el Espíritu Santo sobre ellos también, como sobre nosotros al principio": Esta conclusión fue importante. Mostró que el sello de aprobación de Dios estaba en esta obra hacia los gentiles. El punto de Pedro para estos judíos cristianos (los que eran de la circuncisión, Hechos 11:2) fue claro: no podían negarles su aceptación cuando Dios había dado la suya.

lunes, 4 de mayo de 2026

Devocional mayo 4/2026

"Oyeron los apóstoles y los hermanos que estaban en Judea, que también los gentiles habían recibido la palabra de Dios. Y cuando Pedro subió a Jerusalén, disputaban con él los que eran de la circuncisión, diciendo: ¿Por qué has entrado en casa de hombres incircuncisos, y has comido con ellos?" (Hechos 11:1-3).

Cuando lo apóstoles y hermanos que estaba en Jerusalén se enteraron de lo ocurrido en casa de Cornelio no lo entendieron. Y especialmente los que seguían pensando y enseñando que los gentiles convertidos debían circuncidarse (lo que implicaba convertirse al Judaísmo), disputaron y confrontaron a Pedro. La grandeza de la obra entre los gentiles en Cesarea no podía ser ocultada, no había deseo de ocultarla, aunque muchos de los cristianos judíos (los que eran de la circuncisión) serían ofendidos. Los cargos contra Pedro eran simples: “Tú, que debes ser un judío fiel, te relacionaste con gentiles e incluso comiste con ellos”. Esto ofendió a los judíos cristianos, así que disputaban con Pedro. Compartir una comida juntos era una señal especial de compañerismo en aquel tiempo y cultura. Esto se consideraba un compromiso significativo por estos cristianos judíos. Esta reacción de los judíos cristianos muestra lo grande que fue el cambió que Dios inició en Hechos 10. El cambio decía a los gentiles: “No tienen que convertirse en judíos y someterse primero a la ley de Moisés. Arrepiéntanse y crean, y pueden venir a Jesús”. Pero también les decía a los seguidores judíos de Jesús: “Reciban a sus hermanos y hermanas gentiles como miembros plenos de la familia de Dios. No son inferiores a ustedes en ninguna manera”.

Cuando vemos cuál fue la reacción de los cristianos judíos en Jerusalén, podemos ver lo sabio que fue Pedro al llevar seis testigos con él a Cesarea a su encuentro con Cornelio (Hechos 10:23, 11:12).

sábado, 2 de mayo de 2026

Devocional mayo 2/2026

"Mientras aún hablaba Pedro estas palabras, el Espíritu Santo cayó sobre todos los que oían el discurso. Y los fieles de la circuncisión que habían venido con Pedro se quedaron atónitos de que también sobre los gentiles se derramase el don del Espíritu Santo. Porque los oían que hablaban en lenguas, y que magnificaban a Dios. Entonces respondió Pedro: ¿Puede acaso alguno impedir el agua, para que no sean bautizados estos que han recibido el Espíritu Santo también como nosotros? Y mandó bautizarles en el nombre del Señor Jesús. Entonces le rogaron que se quedase por algunos días." (Hechos 10:44-48).

La salvación llegó cuando cada uno de estos gentiles respondió al mensaje de Pedro con fe en sus corazones, de modo que fueron realmente nacidos de nuevos mientras escuchaban y creían. “Oh, ¡qué el Espíritu de Dios nos interrumpiera de la misma manera!” (Spurgeon). Mientras escuchaban a Pedro, estas personas recieron al Señor en sus corazones, establecieron su fe en Jesucristo. El momento de la salvación de una persona no es necesariamente cuando levanta una mano o pasa al frente después de una invitación evangelística. Es más probable en el momento en que se rinden a Dios y toman con confianza al Señor Jesús en la sinceridad de sus corazones. 

Pedro permitió que el Espíritu Santo interrumpiera su sermón. El Espíritu Santo estaba haciendo la mayor obra en los corazones de los oyentes, y Pedro siguió la corriente. Paró y llamó para su bautismo.

Esta entrada de gentiles en la iglesia no fue un plan nuevo, sino algo prometido mucho antes. El Antiguo Testamento esperaba el día cuando una luz brillaría en las tinieblas del mundo gentil: "Levántate, resplandece; porque ha venido tu luz, y la gloria de Jehová ha nacido sobre ti. Porque he aquí que tinieblas cubrirán la tierra, y oscuridad las naciones; mas sobre ti amanecerá Jehová, y sobre ti será vista su gloria. Y andarán las naciones a tu luz, y los reyes al resplandor de tu nacimiento" (Isaías 60:1-3). Dios prometió a Abraham y a sus descendientes que la bendición que vino por medio de él se extendería a todas las naciones (Génesis 12:1).

Endurig Word

viernes, 1 de mayo de 2026

Devocional mayo 1/2026

"Entonces Pedro, abriendo la boca, dijo: En verdad comprendo que Dios no hace acepción de personas, sino que en toda nación se agrada del que le teme y hace justicia. Dios envió mensaje a los hijos de Israel, anunciando el evangelio de la paz por medio de Jesucristo; este es Señor de todos. Vosotros sabéis lo que se divulgó por toda Judea, comenzando desde Galilea, después del bautismo que predicó Juan: cómo Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y cómo este anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él. Y nosotros somos testigos de todas las cosas que Jesús hizo en la tierra de Judea y en Jerusalén; a quien mataron colgándole en un madero. A este levantó Dios al tercer día, e hizo que se manifestase; no a todo el pueblo, sino a los testigos que Dios había ordenado de antemano, a nosotros que comimos y bebimos con él después que resucitó de los muertos. Y nos mandó que predicásemos al pueblo, y testificásemos que él es el que Dios ha puesto por Juez de vivos y muertos. De este dan testimonio todos los profetas, que todos los que en él creyeren, recibirán perdón de pecados por su nombre." (Hechos 10:34-43).

Que Dios no hace acepción de personas fue el fundamento para la comprensión de Pedro de que el evangelio ahora debería ir a los gentiles. Esta declaración va completamente en contra del pensar judío prevaleciente en aquel tiempo, de que Dios sí mostraba parcialidad hacia los judíos y contra los gentiles. En esencia, muchos judíos de la época de Pedro pensaban que Dios amaba a los judíos mientras odiaba a los gentiles. Según William Barclay, era común que un hombre judío empezara su día con una oración dándole gracias a Dios porque no era un esclavo, un gentil o una mujer. Una parte básica de la religión judía en los días del Nuevo Testamento era un juramento que prometía que nunca se ayudaría a un gentil en ninguna circunstancia. Pero llegó incluso hasta rehusar a ayudar a una mujer gentil en su hora de más necesidad –cuando estaba dando a luz– porque el resultado solo sería traer otro gentil al mundo. Si un judío se casaba con un gentil, la comunidad judía tenía un funeral para el judío y lo consideraba muerto. Se pensaba que aún entrar en la casa de un gentil hacía inmundo a un judío ante Dios. Antiguos escritos judíos nos dicen de una mujer gentil que vino a un rabí. Ella confesó que era pecadora y pidió ser admitida a la fe judía. “Rabí”, dijo ella, “tráeme cerca”. El rabí rehusó y simplemente le cerró la puerta en su cara.

Pero los gentiles podían dar de malo tanto como recibían de los judíos. Despreciaban a los judíos como tradicionalistas extraños, y creían que eran conspiradores malvados que adoraban a los cerdos. Pensaban: ¡los judíos se niegan a comer puerco, así que deben adorar a los cerdos!

Todo esto cambió con el esparcimiento del evangelio. El cristianismo fue la primera religión en ignorar las limitaciones raciales, culturales y nacionales. Cuando los judíos mostraban este tipo de parcialidad no estaban siendo fieles al corazón de Dios revelado en el Antiguo Testamento. La idea de que Dios no hace acepción de personas también es declarada en Deuteronomio 10:17 y 2 Crónicas 19:7: "Porque Jehová vuestro Dios es Dios de dioses y Señor de señores, Dios grande, poderoso y temible, que no hace acepción de personas, ni toma cohecho" (Deuteronomio 10:17).

La intención de Pedro no fue implicar que hombres como Cornelio ya estaban bien con Dios y no necesitan convertirse en cristianos. En cambio, el punto es que no necesitan sentirse excluidos de Dios debido a sus antecedentes nacionales.

Dios no ve el color; Él solo ve el corazón. Dios no ve el estado económico; Él solo ve el corazón. Él no ve nacionalidad o grupo étnico; Él solo ve el corazón.

"Éste es Señor de todos": Esta es una frase poderosa que muestra la deidad de Jesús. Pedro nunca podía decir esto si Jesús no fuera Dios. Además, es Señor de todos, es decir, tanto judío como gentil. (Enduring Word)

Devocional mayo 8/2026

"En aquellos días unos profetas descendieron de Jerusalén a Antioquía. Y levantándose uno de ellos, llamado Agabo, daba a entender por ...