viernes, 6 de marzo de 2026

Devocional marzo 6/2026

"Vosotros sois los hijos de los profetas, y del pacto que Dios hizo con nuestros padres, diciendo a Abraham: En tu simiente serán benditas todas las familias de la tierra. A vosotros primeramente, Dios, habiendo levantado a su Hijo, lo envió para que os bendijese, a fin de que cada uno se convierta de su maldad." (Hechos 3:25-26).

Escondida en la idea de la promesa a Abraham (serán benditas todas las familias de la tierra) y en las palabras "a vosotros primeramente," está el tema no desarrollado de la extensión del evangelio a todo el mundo, incluso a los gentiles. 

"Lo envió para que os bendijese, a fin de que cada uno se convierta de su maldad": Esta es la cuarta bendición que viene de arrepentirse y volverse a Dios. El Señor Jesús nos bendice desde el cielo, y lo hace alejándonos de nuestros pecados. El deseo de Dios de bendecirnos y hacer el bien por nosotros también incluye su deseo de alejarnos de nuestros pecados. El hombre cojo de la puerta llamada la Hermosa quería algo; pero Dios quiso darle algo mucho mejor. Lo mismo fue generalmente cierto del pueblo judío al que Pedro predicó. Ellos esperaban al Mesías de cierta manera, pero Dios quería darles algo mucho mejor. Ellos buscaban un Mesías político y militar, y no tanto uno que hiciera que cada uno se convierta de su maldad. Muestra cuán importante es para nosotros esperar las cosas correctas de Dios.

Hoy Dios invita de muchas maneras a los seres humanos a que se vuelvan, a que cambien de dirección, a que se conviertan. En la actualidad muchas personas no se encuentren precisamente buscando a Dios, sino todo lo contrario. A Dios se le margina en la mayoría de los foros, o se le desconoce, o se le niega. Incluso, se le blasfema o se le ridiculiza. Pero el mensaje del Evangelio continúa resonando en nuestro mundo, que es el mundo al cual Dios amó (Juan 3:16). Y a pesar de la aparente indiferencia u oposición de los seres humanos ante la invitación de Dios, hay muchas personas que, conscientes de su estado de alejamiento, y de su profunda necesidad espiritual, están buscando a Dios. Recordemos las palabras del apóstol Pablo, pronunciadas en el Areópago de Atenas. El consejo del Areópago era la institución más venerable de la ciudad y que tenía jurisdicción en asuntos de moral y de religión. El incidente se encuentra relatado en este libro de los Hechos y será examinado más adelante. Pero hoy recordamos especialmente las palabras de Pablo a los griegos, tan oportunas para la época en que vivimos: "Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan; 31por cuanto ha establecido un día en el cual juzgará al mundo con justicia, por aquel varón a quien designó, acreditándolo ante todos al haberlo levantado de los muertos." (Hechos 17:30,31)

jueves, 5 de marzo de 2026

Devocional marzo 5/2026

"Mas ahora, hermanos, sé que por ignorancia lo habéis hecho, como también vuestros gobernantes. Pero Dios ha cumplido así lo que había antes anunciado por boca de todos sus profetas, que su Cristo había de padecer. Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio, y él envíe a Jesucristo, que os fue antes anunciado; a quien de cierto es necesario que el cielo reciba hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas, de que habló Dios por boca de sus santos profetas que han sido desde tiempo antiguo. Porque Moisés dijo a los padres: El Señor vuestro Dios os levantará profeta de entre vuestros hermanos, como a mí; a él oiréis en todas las cosas que os hable; y toda alma que no oiga a aquel profeta, será desarraigada del pueblo. Y todos los profetas desde Samuel en adelante, cuantos han hablado, también han anunciado estos días." (Hechos 3:17-24).

Aunque Pedro les habló con osadía acerca de su pecado, no los condenó. Él todavía se relacionaba con ellos como hermanos. Los acusó dos veces de negar al Señor Jesús (Hechos 3:13-14), algo que él mismo había hecho. Reconoció que pidieron la ejecución del Señor en ignorancia del plan eterno de Dios. Esto no los hizo inocentes, pero sí definió cuidadosamente la naturaleza de su culpa. Si pecamos en ignorancia, sigue siendo pecado; pero es diferente del pecado hecho con pleno conocimiento. A pesar de todo lo mal que le hicieron al Señor nada cambió en el plan de Dios. Él puede tomar la maldad más horrible y usarla para bien. José pudo decir a sus hermanos: "Vosotros pensasteis mal contra mí, más Dios lo encaminó a bien, para hacer lo que vemos hoy, para mantener en vida a mucho pueblo" (Génesis 50:20). El mismo principio estaba obrando en la crucifixión del Señor Jesús y está obrando en nuestras vidas (Romanos 8:28).

Como lo hizo en su primer sermón (Hechos 2:38), Pedro llamó a la multitud a que se arrepintieran. Él les dijo que cambiaran su manera de pensar y sus acciones. Les habló audazmente sobre su pecado, pero no solo quería hacerles sentir mal. Ese no era el objetivo. El objetivo era animarlos a arrepentirse y creer. El arrepentimiento no es sentirse triste, sino describe el hecho de darse la vuelta. Y como en el capítulo dos, aquí también Pedro hizo que arrepentíos fuera una palabra de esperanza. Les dijo que habían hecho mal; pero que podían dar vuelta y estar bien con Dios. Pedro sabía la necesidad de la conversión para traernos nueva vida. Ser un cristiano es ser una nueva criatura en Cristo (2 Corintios 5:17). Boice dice que convertíos sería mejor traducido: Volved hacia Dios. Aun mejor: Huid a Dios. Boice conecta esto con la imagen de las ciudades de refugio en el Antiguo Testamento, y piensa que Pedro les dijo que huyeran a Jesús como su lugar de refugio. "Para que sean borrados vuestros pecados": Este era el primer beneficio del arrepentimiento que Pedro les presentó. El que se arrepiente y se convierte le son perdonados sus pecados, y su récord es borrado. Esto tiene la idea de borrar la tinta de un documento. La tinta en el mundo antiguo no tenía contenido ácido y no se pegaba al papel. Casi siempre podía ser lavada con un trapo húmedo. Pedro dijo que Dios borraría nuestro récord de pecado así.

"Para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio": Esto era el segundo beneficio de arrepentirse y convertirse a Dios.

(Enduring Word)

miércoles, 4 de marzo de 2026

Devocional marzo 4/2026

"Y teniendo asidos a Pedro y a Juan el cojo que había sido sanado, todo el pueblo, atónito, concurrió a ellos al pórtico que se llama de Salomón. Viendo esto Pedro, respondió al pueblo: Varones israelitas, ¿por qué os maravilláis de esto?, ¿o por qué ponéis los ojos en nosotros, como si por nuestro poder o piedad hubiésemos hecho andar a este? El Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, el Dios de nuestros padres, ha glorificado a su Hijo Jesús, a quien vosotros entregasteis y negasteis delante de Pilato, cuando este había resuelto ponerle en libertad. Mas vosotros negasteis al Santo y al Justo, y pedisteis que se os diese un homicida, y matasteis al Autor de la vida, a quien Dios ha resucitado de los muertos, de lo cual nosotros somos testigos. Y por la fe en su nombre, a este, que vosotros veis y conocéis, le ha confirmado su nombre; y la fe que es por él ha dado a este esta completa sanidad en presencia de todos vosotros." (Hechos 3:11-16).

El milagro de la sanidad del cojo causó un gran impacto en toda la gente que se encontraba en el templo. Pedro tuvo que aclararles que no fue por el poder de ellos (Juan y Pedro), ni por sus méritos, que el hombre fue sanado. Fue enfático y directo en darle la gloria a Dios. Sabiamente aprovechó la multitud reunida. Aun así, sabía que el fenómeno del milagro en sí mismo no atraía a nadie a Jesús, simplemente despertó interés. Aunque el pueblo estaba atónito, todavía no eran salvos. Este podría haber sido un buen momento para compartir un testimonio, ya que el hombre sanado ciertamente tuvo una gran experiencia. Pero Pedro sabía que lo que la multitud necesitaba oír –aun más que la experiencia del hombre sanado– era el evangelio de Jesucristo y un llamado a arrepentirse y creer. El hombre sanado aún no sabía lo suficiente como para compartir eso, así que Pedro habló. Sabía que la fe salvadora no venía al ver o escuchar sobre milagros, sino que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios (Romanos 10:17).

Al empezar con esta referencia al Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, Pedro dejó claro que les hablaba sobre el Dios de Israel, el Dios representado en las Escrituras hebreas. La grandeza del sermón de Pedro es que se trató completamente del Señor Jesús. El enfoque del sermón no estuvo en Pedro ni en algo que él hizo, sino todo en el Señor Jesús. Lo primero que dijo llamó la atención hacia la idea de que Jesús es el Siervo perfecto del Señor, que se menciona en las Escrituras hebreas (como en Isaías 42, 52:13-53:12). “El concepto del ‘siervo del Señor’ era bien conocido en Israel debido a Isaías 53 y otros textos”. (Boice).


martes, 3 de marzo de 2026

Devocional marzo 3/2027

"Mas Pedro dijo: No tengo plata ni oro, pero lo que tengo te doy; en el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y anda. Y tomándole por la mano derecha le levantó; y al momento se le afirmaron los pies y tobillos; y saltando, se puso en pie y anduvo; y entró con ellos en el templo, andando, y saltando, y alabando a Dios. Y todo el pueblo le vio andar y alabar a Dios. Y le reconocían que era el que se sentaba a pedir limosna a la puerta del templo, la Hermosa; y se llenaron de asombro y espanto por lo que le había sucedido." (Hechos 3:6-10).

Pedro no tenía dinero, pero sí tenía autoridad del Señor Jesús para0sanar a los enfermos (lo que tengo te doy). Pedro sabía cómo se sentía que Dios lo usara para sanar a otros, porque el Señor lo había entrenado en esto (Lucas 9:1-6).

Para algunas personas, decir: "No tengo plata ni oro" es casi la peor cosa que se puede decir. Sienten que están en ruinas si tienen que decirlo. Pero es mucho peor no tener el poder espiritual para decir: "En el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y anda". 

"Y tomándole por la mano derecha le levantó": Una cosa era decir: levántate y anda, pero era una cosa mayor tomar con tanta audacia la mano del hombre y levantarlo. En este momento, Pedro recibió el don de fe descrito en 1 Corintios 12:9, una habilidad sobrenatural de confiar en Dios en una situación particular.

Esto no lo hizo Pedro por capricho o como un evento promocional; lo hizo bajo la dirección específica del Espíritu Santo. Dios le dio a Pedro la habilidad sobrenatural de confiar en Él para algo completamente fuera de lo común.

En cuanto fue sanado, el hombre hizo tres cosas buenas. Primero, se unió con los apóstoles (entró con ellos en el templo). Segundo, empezó inmediatamente a usar lo que Dios le había dado (andando, y saltando). Finalmente, empezó a alabar y a adorar a Dios (alabando a Dios). Este hombre tenía más de 40 años (Hechos 4:22), y había sido cojo desde su nacimiento. Él era conocido en esta puerta del templo (Hechos 3:10). Por lo tanto, el Señor Jesús debe haberlo pasado muchas veces sin sanarlo. Podemos decir que no lo sanó antes porque el tiempo de Dios es tan importante como su voluntad.

lunes, 2 de marzo de 2026

Devocional marzo 2/2026

"Pedro y Juan subían juntos al templo a la hora novena, la de la oración. Y era traído un hombre cojo de nacimiento, a quien ponían cada día a la puerta del templo que se llama la Hermosa, para que pidiese limosna de los que entraban en el templo. Este, cuando vio a Pedro y a Juan que iban a entrar en el templo, les rogaba que le diesen limosna. Pedro, con Juan, fijando en él los ojos, le dijo: Míranos. Entonces él les estuvo atento, esperando recibir de ellos algo. Mas Pedro dijo: No tengo plata ni oro, pero lo que tengo te doy; en el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y anda. Y tomándole por la mano derecha le levantó; y al momento se le afirmaron los pies y tobillos; y saltando, se puso en pie y anduvo; y entró con ellos en el templo, andando, y saltando, y alabando a Dios. Y todo el pueblo le vio andar y alabar a Dios. Y le reconocían que era el que se sentaba a pedir limosna a la puerta del templo, la Hermosa; y se llenaron de asombro y espanto por lo que le había sucedido." (Hechos 3:1-10).

Pedro y Juan fueron comisionados por el Señor Jesús y reconocidos por los cristianos primitivos como apóstoles, embajadores especiales del Señor. Hechos 2:43 dice que muchas maravillas y señales eran hechas por los apóstoles. Hechos 3 nos da un ejemplo específico, uno de muchos. Calvino vio una intención misionaria en lo que hicieron Pedro y Juan: “Los apóstoles fueron al templo por la gran oportunidad de difundir el evangelio”. 

El hombre cojo simplemente quería ser apoyado en la condición en la que estaba. Dios tenía algo mejor en mente; quería cambiar su condición completamente. El hombre cojo tenía razón para esperar recibir de ellos algo, pero recibió mucho más que la donación monetaria con la que hubiera estado satisfecho. Debemos esperar las cosas correctas de Dios. Muchas veces estamos dispuestos a conformarnos con mucho menos de lo que Él nos quiere dar, y nuestras bajas expectativas a menudo nos roban.

viernes, 27 de febrero de 2026

Devocional febrero 27/2026

Hechos 2:43-47

"Y sobrevino temor a toda persona; y muchas maravillas y señales eran hechas por los apóstoles. Todos los que habían creído estaban juntos, y tenían en común todas las cosas; y vendían sus propiedades y sus bienes, y lo repartían a todos según la necesidad de cada uno. Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón, alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos."

"Y sobrevino temor a toda persona": Esto fue evidencia del poder de Dios. Una de las obras más grandes y poderosas que Dios puede hacer es cambiar el corazón humano hacia unhonor reverente al Señor.

"Muchas maravillas y señales eran hechas": Otra evidencia del poder de Dios. Donde Dios está trabajando, las vidas serán tocadas de manera milagrosa.

"Todos los que habían creído estaban juntos": Los judíos tenían una costumbre enorme de hospitalidad durante cualquier día festivo importante como Pentecostés, los visitantes eran recibidos en las casas, y nadie podía cobrar por dar una cama o un cuarto a un visitante, o por proveer para sus necesidades básicas. Los cristianos tomaron esta hospitalidad y la hicieron una cosa de todos los días.

"Vendían sus propiedades y sus bienes, y lo repartían a todos según la necesidad de cada uno": El poder de Dios es evidente aquí porque el Señor Jesús fue para ellos mucho más importante que sus posesiones.

"Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas": La iglesia es para adorar a Dios y juntos aprender de su Palabra. Aun así, es para mucho más; Dios quiere que compartamos nuestras vidas unos con otros.

"Alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo": Su experiencia cristiana era diaria, alegre y sencilla, buenos ejemplos para que sigamos.

"Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos": Esta es la receta de Dios para el crecimiento de la iglesia. Si tenemos cuidado de seguir el ejemplo de Hechos 2:42-47a, Dios se encargará de hacer crecer la iglesia.

(Enduring Word)


jueves, 26 de febrero de 2026

Devocional febrero 26/2026

Hechos 2:42-47:

"Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones. Y sobrevino temor a toda persona; y muchas maravillas y señales eran hechas por los apóstoles. Todos los que habían creído estaban juntos, y tenían en común todas las cosas; y vendían sus propiedades y sus bienes, y lo repartían a todos según la necesidad de cada uno. Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón, alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos."

Cuatro pilares:

1.Doctrina apostólica

2.Comunión (koinonía)

3.Partimiento del pan

4.Oraciones

Este es el ADN de la iglesia. Son los cuatro aspectos que caracterizan a la iglesia del Señor Jesucristo y que necesitamos desarrollar y mantener.

En el día de Pentecostés, el sonido del viento, las lenguas de fuego y la conversión de 3000 personas fueron eventos notables. Pero las cosas descritas en Hechos 2:42 fueron el legado duradero de aquella obra de Dios.

Perseveraban es un verbo griego que comunica “una fidelidad firme y decidida a un cierto curso de acción” (Longenecker)

"En la doctrinade los apóstoles". No habría desviación de la doctrina de los apóstoles, porque es la verdad de Dios.

"En la comunión unos con otros": La palabra del griego antiguo koinonia (aquí traducida: comunión) lleva la idea de asociación, comunión, convivencia y participación; significa compartir algo.

"En el partimiento del pan": Aun viviendo tan cerca del tiempo cuando Jesús fue crucificado, nunca quisieron olvidar lo que Él hizo en la cruz. ¿Cuánto más importante es para nosotros nunca olvidar?

"En las oraciones": Cuando la obra de Dios ha sido cumplida, el pueblo de Dios se reúne para orar y alabar. “En el griego (igual que en el español) el artículo ocurre antes de la palabra ‘oraciones’”. Perseveraban en el partimiento de pan y las oraciones Obviamente, eso es referencia a algo formal: a una adoración en la cual el pueblo se juntaba y adoraba a Dios”. (Boice)

Pregunta de aplicación:

¿Nuestra comunidad (iglesia local) refleja estos cuatro pilares?

¿Qué elemento hemos descuidado?

¿Buscamos experiencias o perseveramos en formación?

Devocional marzo 6/2026

"Vosotros sois los hijos de los profetas, y del pacto que Dios hizo con nuestros padres, diciendo a Abraham: En tu simiente serán bendi...