HECHOS 1:9-11 RVR1960:
"Y habiendo dicho estas cosas, viéndolo ellos, fue alzado, y le recibió una nube que le ocultó de sus ojos. [10] Y estando ellos con los ojos puestos en el cielo, entre tanto que él se iba, he aquí se pusieron junto a ellos dos varones con vestiduras blancas, [11] los cuales también les dijeron: Varones galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo."
La pregunta de los ángeles nos da una advertencia: No quedarnos mirando al cielo. La nube es símbolo de la presencia divina (Éxodo, Daniel), sugiere la nube de gloria (llamada Shekinah) que es asociada con la presencia de Dios en el Antiguo y el Nuevo Testamento. La ascensión afirma el señorío de Cristo, que Él reina.
Los ángeles también recordaron la promesa del regreso del Señor. La iglesia espera… pero trabajando. Recordemos las palabras del Señor Jesús en Juan 16:7: Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuera, el Consolador no vendría a vosotros; mas si me fuere, os lo enviaré. Ahora los discípulos podían saber que aquella promesa sería cumplida. El Espíritu Santo venía porque Jesús prometió enviarlo cuando Él se fuera.
El Señor Jesús regresará de la misma manera en que se fue:
·Se fue físicamente y así vendrá.
·Se fue visiblemente y así vendrá.
·Se fue desde el Monte de Olivos y ahí vendrá.
·Se fue en presencia de sus discípulos y así vendrá.
·Se fue bendiciendo a su iglesia y así vendrá.
¿En qué momentos la fe se vuelve contemplativa pero no transformadora?
¿Cómo equilibrar esperanza futura y responsabilidad presente?
¿Qué significa vivir como si Cristo realmente reinara hoy?