martes, 21 de abril de 2026

Devocional abril 21/2026

"Cuando llegó a Jerusalén, trataba de juntarse con los discípulos; pero todos le tenían miedo, no creyendo que fuese discípulo. Entonces Bernabé, tomándole, lo trajo a los apóstoles, y les contó cómo Saulo había visto en el camino al Señor, el cual le había hablado, y cómo en Damasco había hablado valerosamente en el nombre de Jesús. Y estaba con ellos en Jerusalén; y entraba y salía, y hablaba denodadamente en el nombre del Señor, y disputaba con los griegos; pero estos procuraban matarle. Cuando supieron esto los hermanos, le llevaron hasta Cesarea, y le enviaron a Tarso. Entonces las iglesias tenían paz por toda Judea, Galilea y Samaria; y eran edificadas, andando en el temor del Señor, y se acrecentaban fortalecidas por el Espíritu Santo." (Hechos 9:26-31).

Parece extraño que los cristianos en Jerusalén sospecharan tanto de Saulo aún tres años después de su conversión. Quizás pensaron que Saulo era parte de un complot elaborado y extenso; tal vez se preguntaban por qué se había ido solo por un tiempo a Arabia; o igual de probable, tal vez estaban renuentes a aceptar una conversión tan dramática sin verla con sus propios ojos ("no creyendo que fuese discípulo"). En este punto, algunas personas (en la posición de Saulo) quizá le hubieran dado la espalda al Señor Jesucristo. Quizá pudieron pensar: “He estado sirviendo al Señor por tres años, predicando a Jesucristo, soportando intentos de asesinato y amenazas de muerte. ¿Ahora no quieren aceptarme como cristiano? ¿Este es el amor de Jesús? ¡Olvídalo! Pero Saulo tenía un corazón lleno de amor por el SeñorJesús y sus seguidores. Sin duda le dolió, pero entendió que los discípulos en Jerusalén recordaban a los cristianos que Saulo había matado y perseguido. 

Gracias a Dios por personas como Ananías y Bernabé, quienes dan la bienvenida a personas a la familia de Dios con su amistad. Bernabé simplemente extendió el amor del Señor hacia Saulo, y como Pablo escribiría después, el amor todo lo cree (1 Corintios 13:8).

En Gálatas 1:18, Pablo escribió que, en este primer viaje a Jerusalén, se quedó con Pedro por quince días. También escribió que nunca tuvo una audiencia con todos los apóstoles, viendo solo a Pedro y a Jacobo, el hermano del Señor.

Ese tiempo con los apóstoles en Jerusalén fue importante, porque finalmente le dieron la bienvenida en la familia de la fe. Pero Pablo señaló la naturaleza limitada de su tiempo con los apóstoles en Jerusalén para mostrar claramente que no recibió su evangelio de los otros apóstoles. Aunque sin duda fue bendecido y beneficiado por este tiempo, él recibió su mensaje por revelación directa de Jesús en el camino a Damasco. Lucas aludió a esto cuando escribió: Les contó cómo Saulo había visto en el camino al Señor, el cual le había hablado. Los apóstoles sin duda se regocijaron de que ellos y Saulo tenían exactamente el mismo mensaje de Jesús.

"Hablaba denodadamente en el nombre del Señor … pero éstos procuraban matarle": Saulo nuevamente enfrentó la persecución y los intentos de asesinato. Esto vino a ser un patrón recurrente en su vida.

Para su propia protección, los cristianos en Jerusalén le enviaron a Tarso. Pasaron entre 8 y 12 años en la vida de Saulo antes de que entrara otra vez en ministerio prominente, siendo enviado como un misionero de la iglesia en Antioquía. En aquel momento sería Bernabé quien lo buscó. Era Saulo de Tarso, el joven, exitoso y energético rabino. Después fue Saulo el Perseguidor; luego Saulo el Ciego. Después vino a ser Saulo el Convertido y después Saulo el Predicador. Pero antes de llegar a ser Apóstol Pablo, pasó entre 8 y 12 años como Saulo el desconocido. Esos no fueron años perdidos; fueron años buenos y necesarios.

Tarso era una de las grandes ciudades del mundo antiguo, con un excelente puerto y locación estratégica en las rutas de comercio. Fue especialmente conocida como una ciudad universitaria, siendo una de las tres grandes ciudades educativas del mundo mediterráneo. “Strabo habla de la universidad tarsiana como superando, en algunos aspectos, a las de Atenas y Alejandría (Geografía 14.5.13). Fue especialmente importante como centro de filosofía estoica”. (Williams)

lunes, 20 de abril de 2026

Devocional abril 20/2026

"Al cabo de muchos días, los judíos se pusieron de acuerdo para matar a Saulo, pero él llegó a saberlo. Día y noche lo esperaban en las puertas de salida de la ciudad, para matarlo, pero sus discípulos lo pusieron en un gran canasto y lo bajaron de noche por la muralla que rodeaba la ciudad." (Hechos 9:23-25).

En Gálatas 1:13-18, Pablo explicó más sobre lo que sucedió durante estos muchos días. Describió cómo fue a Arabia por un período de tiempo, y después regresó a Damasco. Después de su regreso a Damasco, fue a Jerusalén. Pablo pasó un total de tres años en Damasco y Arabia (Gálatas 1:18); verdaderamente fueron muchos días. En 2 Corintios 11:32-33, Pablo se refirió a este incidente y menciona que sucedió bajo el rey Aretas. Esto significa que este escape de Damasco sucedió entre los años 37 y 39 d.C. Así que, teniendo en cuenta los tres años mencionados en Gálatas 1:18, y que este incidente ocurrió al final de esos tres años, podemos suponer que Pablo se convirtió en algún momento entre 34 y 36 d.C.

"Los judíos resolvieron en consejo matarle": Esto esencialmente inició lo que el Señor le dijo a Ananía sobre Saulo: "...cuánto le es necesario padecer por mi nombre" (Hechos 9:16). Saulo ahora era el perseguido en vez del perseguidor. Si ahora sabía lo que era ser perseguido por su fe, también sabía la gran liberación de Dios. Disfrutó de la protección divina hasta que su ministerio fue cumplido ante Dios.

"Los discípulos, tomándole de noche, le bajaron por el muro, descolgándole en una canasta": Verdaderamente, Saulo conocía de la protección divina en medio de la persecución, pero también aprendió que la liberación de Dios con frecuencia viene de maneras humildes. No hay nada triunfante en escaparse a escondidas de una ciudad de noche escondido en una canasta. “Fue la primera de muchas escapadas para Pablo, y a veces no lograba hacerlo. A veces lo atrapaban, lo encarcelaban y lo golpeaban. De hecho, tuvo que sufrir muchas cosas por el amor a Jesús”. (Boice)

viernes, 17 de abril de 2026

Devocional abril 17/2026

"Luego Saulo comenzó a proclamar en las sinagogas que Jesús es el Hijo de Dios. Todos los que lo oían se quedaban asombrados, y decían: —¿No es este el que andaba persiguiendo en Jerusalén a los que invocan el nombre de Jesús? ¿No es el mismo que también vino aquí para arrestarlos y entregarlos a los jefes de los sacerdotes? Pero Saulo hablaba cada vez con más valor, y dejaba confundidos a los judíos que vivían en Damasco, demostrándoles que Jesús es el Mesías." (Hechos 9:20-22).

Como Saulo era un estudiante diestro del gran rabí Gamaliel, tomó ventaja de la costumbre de la sinagoga que invitaba a cualquier hombre judío capaz de hablar de las Escrituras en las reuniones de la sinagoga. Su mensaje era completamente acerca de Jesús. Él sabía que necesitaban conocer a Jesús en verdad, que Él es el Hijo de Dios. Muchas personas piensan que cuando a Jesús se le llama el Hijo de Dios, es una forma de decir que Él no es Dios, es menos que Dios. Pero en los días del Señor Jesús, todos sabían lo que significaba este título. Ser llamado el “hijo de” significaba que estaba completamente identificado con esa persona, y su identidad era tu identidad también. Cuando Jesús se llamó a sí mismo el Hijo de Dios, y cuando los demás lo llamaron así, se entendía que era una declaración de su deidad. De hecho, en dos ocasiones cuando el Señor Jesús se llamó a sí mismo el Hijo de Dios, fue acusado de blasfemia, de llamarse a sí mismo Dios (Juan 5:17-18, Mateo 26:63-65). Todos sabían a qué se refería al llamarse Hijo de Dios, y todos sabían a qué se refería Saulo cuando predicó que Jesús es el Hijo de Dios. Predicar que Jesús es el Hijo de Dios también es predicar la perfección de su vida, y especialmente su obra por nosotros en la cruz. Es predicar cómo Dios nos salva a través de Su obra.

"¿No es éste el que asolaba en Jerusalén a los que invocaban este nombre?": La gente estaba realmente asombrada por la conversión de Saulo; Era difícil creer cuán poderosamente  el Señor Jesús puede cambiar una vida. Años después, Pablo mismo escribió: "De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas" (2 Corintios 5:17). 

jueves, 16 de abril de 2026

Devocional abril 16/2026

"Ananías fue a la casa donde estaba Saulo. Al entrar, puso sus manos sobre él, y le dijo: —Hermano Saulo, el Señor Jesús, el que se te apareció en el camino por donde venías, me ha mandado para que recobres la vista y quedes lleno del Espíritu Santo. Al momento cayeron de los ojos de Saulo una especie de escamas, y recobró la vista. Entonces se levantó y fue bautizado. Después comió y recobró las fuerzas, y se quedó algunos días con los creyentes que vivían en Damasco." (Hechos 9:17-19).

Esto requirió gran valor. En los siglos después, los cristianos han tenido que tratar con aquellos que hacen conversiones fingidas para infiltrar los seguidores de Jesús. Ananías tenía que superar este miedo o sospecha. El hecho de imponer sus manos y las palabras “Hermano Saulo” comunicaron poderosamente el amor de Dios. El ciego Saulo no podía ver el amor en el rostro de Ananías, así que lo comunicó a través de sus manos y su voz.

Parece que aquí es cuando Saulo realmente fue nacido de nuevo. Aquí es donde recibió el Espíritu Santo y fue sanado de su ceguera, que era tanto la ceguera espiritual como la ceguera física. Dios hizo una obra eficaz al quebrantar a Saulo, pero no fue su intención dejarlo quebrantado. Dios quería quebrantar a Saulo para poder llenarlo y dejarlo lleno.

“A menudo se dice que Saulo fue convertido en camino a Damasco. Estrictamente hablando, esta no es la verdad. Su conversión empezó con su encuentro con la ley, pero no se cumplió hasta que el evangelio entró en su corazón por fe, y eso no ocurrió en el camino, sino en Damasco”. (Lenski)

Cuando Saulo pudo ver –tanto física y espiritualmente– inmediatamente quiso identificarse con el Señor Jesús y con sus discípulos al ser bautizado. No se nos dice que Ananías le dijo a Saulo sobre el bautismo. Quizá lo hizo; pero es igual de probable (o aún más probable) que Saulo había visto bautismos cristianos (tales como en Pentecostés, Hechos 2:41). Especialmente, Dios le habló directamente acerca de muchas cosas durante su tiempo esperando a Ananías, incluyendo el nombre del hombre que vendría a orar por él y restauraría su vista (Hechos 9:12).

"Habiendo tomado alimento, recobró fuerzas": Saulo inmediatamente comenzó a recobrar fuerzas física y espiritualmente. Dios estaba preocupado con ambas áreas de necesidad. Ahora se contaba entre los discípulos de Jesús, y se hizo amigo de aquellos que previamente había intentado encarcelar o matar. Esto demuestra la naturaleza notable y radical de su transformación.

Pablo consideraba su experiencia de conversión como un patrón para todo creyente: "Habiendo yo sido antes blasfemo, perseguidor e injuriador; mas fui recibido a misericordia porque lo hice por ignorancia, en incredulidad … Pero por esto fui recibido a misericordia, para que Jesucristo mostrase en mí el primero toda su clemencia, para ejemplo de los que habrían de creer en él para vida eterna" (1 Timoteo 1:13,16).


miércoles, 15 de abril de 2026

Devocional abril 15/2026

"Había entonces en Damasco un discípulo llamado Ananías, a quien el Señor dijo en visión: Ananías. Y él respondió: Heme aquí, Señor. Y el Señor le dijo: Levántate, y ve a la calle que se llama Derecha, y busca en casa de Judas a uno llamado Saulo, de Tarso; porque he aquí, él ora, y ha visto en visión a un varón llamado Ananías, que entra y le pone las manos encima para que recobre la vista. Entonces Ananías respondió: Señor, he oído de muchos acerca de este hombre, cuántos males ha hecho a tus santos en Jerusalén; y aun aquí tiene autoridad de los principales sacerdotes para prender a todos los que invocan tu nombre. El Señor le dijo: Ve, porque instrumento escogido me es este, para llevar mi nombre en presencia de los gentiles, y de reyes, y de los hijos de Israel; porque yo le mostraré cuánto le es necesario padecer por mi nombre." (Hechos 9:10-16).

No sabemos nada acerca de Ananías ni antes ni después de este encuentro con Saulo. No sabemos cómo vino a estar en Damasco, o qué le sucedió después. Por lo que sabemos, podemos pensar en él como un seguidor promedio de Jesús, un discípulo. Era un hombre común: no un apóstol, un profeta, un pastor, un evangelista, un anciano o un diácono. Sin embargo, Dios lo usó porque era un hombre común. Dios quiere usarnos, hay un trabajo especial para cada uno de nosotros. En teoría, no fue absolutamente necesario que Dios usara un hombre como Ananías para esta obra en la vida de Saulo. Siendo simplemente un discípulo, podemos decir que Dios usó a Ananías porque le encanta usar a las personas, y Ananías era un siervo dispuesto. 

Dios le habló a Ananías de una manera completamente diferente a la que le habló a Saulo. Saulo tuvo una confrontación audaz y casi violenta con Dios, pero Ananías oyó la voz de Dios dulcemente en una visión, donde Dios llamó y Ananías respondió obedientemente. Decir: “Heme aquí, Señor” es una respuesta perfecta a Dios. 

Dios tenía un plan para la vida de Saulo. En ese momento, Dios aún no había revelado ese llamado a Saulo. Parece haberle dicho a Ananías primero. Dios consideraba a Saulo como su instrumento escogido mucho antes de que hubiera algo en él digno de ser escogido. Dios sabía lo que Él podía hacer con él, aun cuando Saulo o Ananías no lo sabían. "Para llevar mi nombre en presencia de los gentiles, y de reyes, y de los hijos de Israel": Esto describe en general el llamado y obra futura del hombre quebrantado, ciego y afligido que Ananías pronto conocería. (Enduring Word)

martes, 14 de abril de 2026

Devocional abril 14/2026

"Mas yendo por el camino, aconteció que al llegar cerca de Damasco, repentinamente le rodeó un resplandor de luz del cielo; y cayendo en tierra, oyó una voz que le decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? Él dijo: ¿Quién eres, Señor? Y le dijo: Yo soy Jesús, a quien tú persigues; dura cosa te es dar coces contra el aguijón. Él, temblando y temeroso, dijo: Señor, ¿qué quieres que yo haga? Y el Señor le dijo: Levántate y entra en la ciudad, y se te dirá lo que debes hacer. Y los hombres que iban con Saulo se pararon atónitos, oyendo a la verdad la voz, mas sin ver a nadie. Entonces Saulo se levantó de tierra, y abriendo los ojos, no veía a nadie; así que, llevándole por la mano, le metieron en Damasco, donde estuvo tres días sin ver, y no comió ni bebió." (Hechos 9:3-9).

En algún lugar fuera de Damasco, esto sucedió repentinamente. Este evento espectacular debe considerarse inusual. Dios normalmente no confronta a pecadores con una luz celestial y una voz audible desde el cielo. En Hechos 22:6 Pablo reveló que esto sucedió a mediodía, cuando el sol brilla a lo máximo. Mas Pablo dijo que esta luz sobrepasaba el resplandor del sol (Hechos 26:13). 

Según F.F. Bruce, los rabinos de la época de Saulo creían principalmente que Dios ya no le hablaba directamente al hombre, como lo hizo en los días de los profetas. Sin embargo, creían que uno podía escuchar el “eco” de la voz de Dios, lo que llamaron “la hija de la voz de Dios”. Aquí, Saulo aprendió que uno puede escuchar a Dios directamente.

"Saulo, Saulo": Cuando Dios repite un nombre dos veces, es para mostrar un sentimiento fuerte, pero no necesariamente enojo (como en Marta, Marta de Lucas 10:41 y Jerusalén, Jerusalén de Mateo 23:37).

"¿Por qué me persigues?": Mientras la luz celestial lo abrumaba, Saulo fue confrontado con la verdadera naturaleza de su crimen: perseguía a Dios, no al hombre. Saulo pensó que estaba sirviendo a Dios por atacar brutalmente a los cristianos, pero descubrió que estaba luchando contra Dios. Esto ha sido tristemente cierto a lo largo de la historia. A menudo, los que están convencidos de que le están haciendo un favor a Dios hacen gran parte de la peor persecución y tortura jamás practicada. La pregunta “¿Por qué me persigues?” significa, “¿Saulo, por qué estas haciendo algo tan inútil?”.

"Yo soy Jesús": Aunque Jesús era un nombre bastante común en aquel día, el Jesús de Nazaret que había ascendido no necesitaba más identificación. Cuando dijo: “Yo soy Jesús”, Saulo supo exactamente cuál Jesús habló. En toda probabilidad, Saulo oyó al Señor Jesús enseñar en Jerusalén; y como probablemente era miembro del sanedrín, Saulo se sentó a juzgarlo en el juicio antes de su crucifixión.

“A menos que Saulo estuviera alucinando, la aparición de Jesús probó que Jesús estaba vivo y que Jesús era Dios”. (Boice)

"¿Quién eres, Señor? … Señor, ¿qué quieres que yo haga?": Saulo respondió con dos de las preguntas más importantes que alguien puede (y debe) hacer. 

lunes, 13 de abril de 2026

Devocional abril 13/2026

"Saulo, respirando aún amenazas y muerte contra los discípulos del Señor, vino al sumo sacerdote, y le pidió cartas para las sinagogas de Damasco, a fin de que si hallase algunos hombres o mujeres de este Camino, los trajese presos a Jerusalén." (Hechos 9:1-2).

La última vez que vimos a Saulo fue en Hechos 8:3, donde dice que asolaba a la iglesia, y entrando casa por casa, arrastraba a hombres y a mujeres, y los entregaba en la cárcel. Aquí continuó y expandió este trabajo a la ciudad de Damasco (aproximadamente 130 millas o 210 kilómetros al noreste de Jerusalén; un viaje de seis días en total).

"Respirando aún amenazas y muerte contra los discípulos del Señor": La imagen es de un hombre enojado y violento absolutamente convencido de su propia justicia. Saulo odiaba a los discípulos del Señor. Él no estaba buscando a Jesús cuando Jesús lo buscó. Podríamos decir que Saulo estaba decidido en contra de Jesús cuando Jesús estaba decidido por Saulo.

"Vino al sumo sacerdote": Saulo hizo su trabajo de persecución bajo la aprobación directa de las autoridades religiosas más altas. Él pidió y recibió cartas del sumo sacerdote autorizando su misión. Aun después de que Saulo se convirtió en cristiano, recordó sus días como perseguidor. En Filipenses 3, hizo mención de este trasfondo, diciendo que fue "circuncidado al octavo día, del linaje de Israel, de la tribu de Benjamín, hebreo de hebreos; en cuanto a la ley, fariseo; en cuanto a celo, perseguidor de la iglesia; en cuanto a la justicia que es en la ley, irreprensible." En Gálatas 1:13-14, Pablo agregó más en cuanto a su pasado: "Porque ya habéis oído acerca de mi conducta en otro tiempo en el judaísmo, que perseguía sobremanera a la iglesia de Dios, y la asolaba; y en el judaísmo aventajaba a muchos de mis contemporáneos en mi nación, siendo mucho más celoso de las tradiciones de mis padres." Saulo de Tarso –este hombre de alta educación– pensó que el cristianismo era malo y engañoso. Quizás tomó como ejemplo a Fineas quien en el libro de Éxodo mató a un hombre y una mujer inmorales con una lanza, y Dios honró su acción parando una plaga. Quizá Saulo pensó que estaba tratando de detener una plaga de religión falsa.

Devocional abril 21/2026

"Cuando llegó a Jerusalén, trataba de juntarse con los discípulos; pero todos le tenían miedo, no creyendo que fuese discípulo. Entonce...