Hechos 2:2-4:
"Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados; y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen."
La palabra viento en este texto en griego es “pneuma” = viento, aliento, espíritu. En Génesis 2:7, Dios sopló vida. Aquí hay un nuevo comienzo. La asociación del sonido de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa, con el derramamiento del Espíritu Santo es inusual. Pero probablemente tenga relación con el hecho de que, tanto en el idioma hebreo como en el griego, la palabra para espíritu (como en Espíritu Santo) es la misma palabra para aliento o viento (esto también es cierto en latín). Aquí, el estruendo del cielo era el sonido del Espíritu Santo siendo derramado sobre los discípulos. El estruendo de este viento recio haría que cualquiera de estos hombres y mujeres que conocían las Escrituras hebreas pensara en la presencia del Espíritu Santo:
·En Génesis 1:1-2, es el Espíritu de Dios como el aliento/viento de Dios, que se mueve sobre las aguas de la tierra recién creada.
·En Génesis 2:7, es el Espíritu de Dios como el aliento/viento de Dios, que sopla vida en el hombre recién creado.
·En Ezequiel 37:9-10, es el Espíritu de Dios como el aliento/viento de Dios, que se mueve sobre los huesos secos de Israel devolviéndoles vida y fuerza.
Esta sola línea nos dice mucho de cómo se mueve el Espíritu Santo.
Lenguas como de fuego: El fuego en el AT simboliza la presencia de Dios (Éxodo 3 – zarza ardiente). No dice “lenguas de fuego” literalmente, sino “como de fuego” (lenguaje descriptivo).
Hablar en otras lenguas: El texto enfatiza que eran idiomas comprensibles. No es confusión, es claridad multicultural.