miércoles, 25 de febrero de 2026

Devocional febrero 25/2026

Hechos 2:37-41:

"Al oír esto, se compungieron de corazón, y dijeron a Pedro y a los otros apóstoles: Varones hermanos, ¿qué haremos? Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo. Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare. Y con otras muchas palabras testificaba y les exhortaba, diciendo: Sed salvos de esta perversa generación. Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas."

Esta fue una obra del Espíritu Santo. La gran multitud que escuchaba a Pedro fue conmovida grandemente por su proclamación de la Palabra del Señor con denuedo y preguntaron a Pedro cómo debían responder. En el versículo dice: "Y con otras muchas palabras testificaba y les exhortaba, diciendo: Sed salvos de esta perversa generación." Pedro los exhortó a que respondieran, los invitó a que fueran salvos, y la multitud respondió de manera impresionante. Cuando el evangelio fue predicado vino la convicción del Espíritu Santo. Cuando Dios obra en el corazón de alguien, esa persona actuará para venir a Él.

La convicción precede a la conversión. Pedro llamó a arrepentirse, bautizarse y recibir el Espíritu Santo.

martes, 24 de febrero de 2026

Devocional febrero 24/2026

Hechos 2:22-36: 

"Varones israelitas, oíd estas palabras: Jesús nazareno, varón aprobado por Dios entre vosotros con las maravillas, prodigios y señales que Dios hizo entre vosotros por medio de él, como vosotros mismos sabéis; a este, entregado por el determinado consejo y anticipado conocimiento de Dios, prendisteis y matasteis por manos de inicuos, crucificándole; al cual Dios levantó, sueltos los dolores de la muerte, por cuanto era imposible que fuese retenido por ella. Porque David dice de él: Veía al Señor siempre delante de mí; Porque está a mi diestra, no seré conmovido. Por lo cual mi corazón se alegró, y se gozó mi lengua, Y aun mi carne descansará en esperanza; Porque no dejarás mi alma en el Hades, Ni permitirás que tu Santo vea corrupción. Me hiciste conocer los caminos de la vida; Me llenarás de gozo con tu presencia. Varones hermanos, se os puede decir libremente del patriarca David, que murió y fue sepultado, y su sepulcro está con nosotros hasta el día de hoy. Pero siendo profeta, y sabiendo que con juramento Dios le había jurado que de su descendencia, en cuanto a la carne, levantaría al Cristo para que se sentase en su trono, viéndolo antes, habló de la resurrección de Cristo, que su alma no fue dejada en el Hades, ni su carne vio corrupción. A este Jesús resucitó Dios, de lo cual todos nosotros somos testigos. Así que, exaltado por la diestra de Dios, y habiendo recibido del Padre la promesa del Espíritu Santo, ha derramado esto que vosotros veis y oís. Porque David no subió a los cielos; pero él mismo dice: Dijo el Señor a mi Señor: Siéntate a mi diestra, Hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies. Sepa, pues, ciertísimamente toda la casa de Israel, que a este Jesús a quien vosotros crucificasteis, Dios le ha hecho Señor y Cristo."

Pedro estructuró su mensaje en tres afirmaciones:

1- Jesús fue acreditado por Dios. Por medio de milagros, señales y prodigios.

2-Jesús fue crucificado. Responsabilidad humana + soberanía divina: “Entregado por el determinado consejo y anticipado conocimiento de Dios. Aquí aparece una tensión teológica clásica: ¿Predestinación o responsabilidad humana? Pedro afirmó ambas.

3-Jesús fue resucitado. Pedro citó a: Salmo 16, Salmo 110. Encontramos una declaración culminante (v.36): “Dios le ha hecho Señor y Cristo." “Señor” (Kyrios en griego) era el término usado para Dios en la Septuaginta. Esto es una afirmación cristológica de altísimo nivel.

Pedro no se acobardó al decir: Ustedes crucificaron al hombre que Dios envió. Su primera preocupación no era agradar a su audiencia, sino decirles la verdad. El Pedro lleno del Espíritu Santo era un hombre diferente que el Pedro de unos meses antes, aun conociendo a Jesús (Mateo 26:69-75). Pedro sabía que el Señor Jesús no podía ser retenido por la muerte, como se explica en la siguiente cita de el Salmo 16. Era imposible que el Señor permaneciera víctima del pecado y odio del hombre; Ciertamente triunfó sobre eso.

"Sueltos los dolores de la muerte": En esta frase la palabra dolores es la palabra para “dolores de parto”. En este sentido, la tumba fue como el vientre de una madre para el Señor Jesús. (Enduring Word)

“Era imposible que el elegido de Dios permaneciera en las garras de la muerte; ‘el abismo no puede retener al Redentor más que una mujer embarazada puede retener al niño dentro de su cuerpo’”. (Bruce, citando a Bertram)

lunes, 23 de febrero de 2026

Devocional febrero 23/2026

Hechos 2:14-21:

"Entonces Pedro, poniéndose en pie con los once, alzó la voz y les habló diciendo: Varones judíos, y todos los que habitáis en Jerusalén, esto os sea notorio, y oíd mis palabras. Porque estos no están ebrios, como vosotros suponéis, puesto que es la hora tercera del día. Mas esto es lo dicho por el profeta Joel: Y en los postreros días, dice Dios, Derramaré de mi Espíritu sobre toda carne, Y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán; Vuestros jóvenes verán visiones, Y vuestros ancianos soñarán sueños; Y de cierto sobre mis siervos y sobre mis siervas en aquellos días Derramaré de mi Espíritu, y profetizarán. Y daré prodigios arriba en el cielo, Y señales abajo en la tierra, Sangre y fuego y vapor de humo; El sol se convertirá en tinieblas, Y la luna en sangre, Antes que venga el día del Señor, Grande y manifiesto; Y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo."

Hubo un cambio notable en Pedro. Él ahora tenia valor y audacia que eran un completo contraste con sus negaciones del Señor Jesús antes de ser lleno del Espíritu Santo. En el día de Pentecostés, Pedro no enseñó como solían hacerlo los rabinos de aquel tiempo, quienes reunían a los discípulos a su alrededor, se sentaban y los instruían. En cambio, Pedro proclamó la verdad como un heraldo. Este sermón notable no tuvo preparación, fue dado espontáneamente. Pedro no se despertó esa mañana sabiendo que iba a predicar a miles, y que miles vendrían al Señor como resultado. Sin embargo, podemos decir que fue un sermón bien preparado; fue preparado por la vida anterior de Pedro y su relación con Dios. Fluyó espontáneamente de esa vida, y de una mente que pensaba y creía profundamente.

Es bueno recordar que lo que tenemos en Hechos 2 es una pequeña porción de lo que Pedro realmente dijo. Hechos 2:40 nos dice: "Y con otras muchas palabras testificaba y les exhortaba". Como casi todos los sermones registrados en la Biblia, lo que tenemos es un resumen inspirado por el Espíritu Santo de un mensaje más largo.

viernes, 20 de febrero de 2026

Devocional febrero 20/2026

Hechos 2:9-13:

"Partos, medos, elamitas, y los que habitamos en Mesopotamia, en Judea, en Capadocia, en el Ponto y en Asia, en Frigia y Panfilia, en Egipto y en las regiones de África más allá de Cirene, y romanos aquí residentes, tanto judíos como prosélitos, cretenses y árabes, les oímos hablar en nuestras lenguas las maravillas de Dios. Y estaban todos atónitos y perplejos, diciéndose unos a otros: ¿Qué quiere decir esto? Mas otros, burlándose, decían: Están llenos de mosto."

¿Era este hablar en lenguas en Hechos 2 el mismo don de lenguas descrito en 1 Corintios 12 y 1 Corintios 14?

Algunos dicen que estamos tratando con dos diferentes dones. Argumentan que el don en 1 Corintios debe ser regulado y restringido, mientras que el don de Hechos 2 puede usarse en cualquier hora sin regulación. Aquellos que creen que son dos dones diferentes enfatizan que el hablar de Hechos 2 fue inmediatamente reconocido por los visitantes extranjeros a Jerusalén, mientras que el hablar de 1 Corintios no fue entendible para los presentes, excepto con un don de interpretación divinamente otorgado. Sin embargo, esto no toma en cuenta que las diferencias tienen más que ver con las circunstancias en las cuales fueron ejercitados los dones, que con los dones mismos.

En Jerusalén, el grupo al que se hablaba era singularmente multinacional y multilingüe; en tiempo de fiesta (Pentecostés), los judíos de la dispersión de todas partes del mundo estaban en la ciudad. Así que, la probabilidad de que los oídos extranjeros escucharan una lengua hablada en su idioma fue mucho mayor. Por otro lado, en Corinto (aunque una ciudad bastante cosmopolita), el don fue ejercitado en una iglesia local, con todos los miembros compartiendo un idioma común (griego). Si estuviera la misma diversidad de extranjeros visitando la iglesia de Corinto cuando todos hablaban en lenguas, es probable que muchos oyeran miembros de la iglesia de Corinto hablar en sus lenguas las maravillas de Dios. Además, nunca se debe asumir que cada persona entre las 120 que hablaron en lenguas el día de Pentecostés habló en un idioma inmediatamente inteligible para los oídos humanos presentes ese día. Leemos que todos … comenzaron a hablar en otras lenguas; así que, había unos 120 individuos hablando en lenguas. Como las naciones mencionadas en Hechos 2:9-11 son solo quince (con quizás otras presentes pero no mencionadas), es probable que muchos (si no la mayoría) de los 120 alabaron a Dios en un idioma que no fue entendido por alguien presente. El texto simplemente no indica que alguien presente podía entender a cada persona hablando en lenguas.

(Enduring Word)

jueves, 19 de febrero de 2026

Devocional febrero 19/2026

 HECHOS 2:5-8 RVR1960:

"Moraban entonces en Jerusalén judíos, varones piadosos, de todas las naciones bajo el cielo. [6] Y hecho este estruendo, se juntó la multitud; y estaban confusos, porque cada uno les oía hablar en su propia lengua. [7] Y estaban atónitos y maravillados, diciendo: Mirad, ¿no son galileos todos estos que hablan? [8] ¿Cómo, pues, les oímos nosotros hablar cada uno en nuestra lengua en la que hemos nacido?"

Al ser llenos del Espíritu Santo, los presentes (no solamente los doce apóstoles) comenzaron a hablar en otras lenguas. Estas eran lenguas que nunca les habían sido enseñadas. 

La multitud de muchas naciones se juntó en Jerusalén por la fiesta de Pentecostés. Muchas de estas personas eran las mismas que se habían juntado en Jerusalén para la última fiesta, la Pascua, cuando una multitud alborotada y enojada demandó la ejecución del Señor Jesús. Se formó rápidamente una multitud de personas, atraídas por este estruendo, que fue el sonido de un viento recio. Cuando la multitud vino, escucharon a los cristianos hablando en sus propias lenguas extranjeras. Aparentemente, se podía escuchar a los cristianos desde las ventanas del aposento alto, o salieron a un tipo de balcón o hacía los patios del templo.

La multitud escuchó a los cristianos hablar. De este evento notable, estaban todos atónitos y maravillados, pero unos lo usaron para medio de investigación honesta y preguntaron: ¿Qué quiere decir esto? Otros lo usaron como una excusa para descartar la obra de Dios y dijeron: Están llenos de mosto.

Todos hablaban en lenguas diferentes, sin embargo, había unidad entre los creyentes. “Desde los padres primitivos de la iglesia, los comentaristas han visto la bendición de Pentecostés como un cambio deliberado y dramático de la maldición deBabel”. (Stott)

martes, 17 de febrero de 2026

Devocional febrero 17/2026

Hechos 2:2-4:

"Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados; y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen."

La palabra viento en este texto en griego es “pneuma” = viento, aliento, espíritu. En Génesis 2:7, Dios sopló vida. Aquí hay un nuevo comienzo. La asociación del sonido de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa, con el derramamiento del Espíritu Santo es inusual. Pero probablemente tenga relación con el hecho de que, tanto en el idioma hebreo como en el griego, la palabra para espíritu (como en Espíritu Santo) es la misma palabra para aliento o viento (esto también es cierto en latín). Aquí, el estruendo del cielo era el sonido del Espíritu Santo siendo derramado sobre los discípulos. El estruendo de este viento recio haría que cualquiera de estos hombres y mujeres que conocían las Escrituras hebreas pensara en la presencia del Espíritu Santo:

·En Génesis 1:1-2, es el Espíritu de Dios como el aliento/viento de Dios, que se mueve sobre las aguas de la tierra recién creada.

·En Génesis 2:7, es el Espíritu de Dios como el aliento/viento de Dios, que sopla vida en el hombre recién creado.

·En Ezequiel 37:9-10, es el Espíritu de Dios como el aliento/viento de Dios, que se mueve sobre los huesos secos de Israel devolviéndoles vida y fuerza.

Esta sola línea nos dice mucho de cómo se mueve el Espíritu Santo.

Lenguas como de fuego: El fuego en el AT simboliza la presencia de Dios (Éxodo 3 – zarza ardiente). No dice “lenguas de fuego” literalmente, sino “como de fuego” (lenguaje descriptivo).

Hablar en otras lenguas: El texto enfatiza que eran idiomas comprensibles. No es confusión, es claridad multicultural.

lunes, 16 de febrero de 2026

Devocional febrero 16:

 HECHOS 2:1-4 RVR1960:

"Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos. [2] Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados; [3] y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. [4] Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen."

Pentecostés era una fiesta judía celebrada 50 días después de la Pascua. Celebraba las primicias de la cosecha de trigo. En los rituales judíos de aquel tiempo, la primera gavilla de cebada cosechada era presentada a Dios en la Pascua. Pero en el día del Pentecostés, las primicias de la cosecha del trigo eran presentadas a Dios; Así que, el día de Pentecostés se llama el día de las primicias (Números 28:26). La tradición judía también enseñaba que el día de Pentecostés marcaba el día cuando la ley fue dada a Israel. Los judíos a veces llamaban el día de Pentecostés: shimchath torah, o “Gozo de la Ley”. Ese día (Antiguo Testamento) Israel recibió la ley; en el día de Pentecostés en el Nuevo Testamento la iglesia recibió el Espíritu de Gracia en plenitud. 

“Fue la mejor atendida de las grandes fiestas, porque las condiciones para viajar estaban en su mejor punto. Nunca había una reunión mas grande en Jerusalén que esta”. (Hughes)

Levítico 23:15-22 da las instrucciones originales para la celebración del día de Pentecostés. Dice que dos panes con levadura debían ser mecidas ante el Señor por el sacerdote como parte de la celebración. 

“¿No había dos panes? No solo se salvará Israel, sino la multitud de los gentiles se volverá al Señor Jesucristo”. (Spurgeon).

Ya habían pasado 10 días desde el momento en que Jesús ascendió al cielo (Hechos 1:3), y desde que el Señor Jesús les ordenó esperar la venida del Espíritu Santo.


Devocional febrero 25/2026

Hechos 2:37-41: "Al oír esto, se compungieron de corazón, y dijeron a Pedro y a los otros apóstoles: Varones hermanos, ¿qué haremos? Pe...