HECHOS 1:15-26 RVR1960:
"En aquellos días Pedro se levantó en medio de los hermanos (y los reunidos eran como ciento veinte en número), y dijo: [16] Varones hermanos, era necesario que se cumpliese la Escritura en que el Espíritu Santo habló antes por boca de David acerca de Judas, que fue guía de los que prendieron a Jesús, [17] y era contado con nosotros, y tenía parte en este ministerio. [18] Este, pues, con el salario de su iniquidad adquirió un campo, y cayendo de cabeza, se reventó por la mitad, y todas sus entrañas se derramaron. [19] Y fue notorio a todos los habitantes de Jerusalén, de tal manera que aquel campo se llama en su propia lengua, Acéldama, que quiere decir, Campo de sangre. [20] Porque está escrito en el libro de los Salmos: Sea hecha desierta su habitación, Y no haya quien more en ella; y: Tome otro su oficio. [21] Es necesario, pues, que de estos hombres que han estado juntos con nosotros todo el tiempo que el Señor Jesús entraba y salía entre nosotros, [22] comenzando desde el bautismo de Juan hasta el día en que de entre nosotros fue recibido arriba, uno sea hecho testigo con nosotros, de su resurrección. [23] Y señalaron a dos: a José, llamado Barsabás, que tenía por sobrenombre Justo, y a Matías. [24] Y orando, dijeron: Tú, Señor, que conoces los corazones de todos, muestra cuál de estos dos has escogido, [25] para que tome la parte de este ministerio y apostolado, de que cayó Judas por transgresión, para irse a su propio lugar. [26] Y les echaron suertes, y la suerte cayó sobre Matías; y fue contado con los once apóstoles."
Pedro, citando dos diferentes Salmos, mostró por qué Dios quería que eligieran a otro discípulo para reemplazar oficialmente a Judas. Esto fue una notable dependencia de la palabra de Dios. No era la sabiduría del hombre trabajando, sino un principio revelado en las Escrituras.
"Sea hecha desierta su habitación": David, el escritor de estos Salmos citados, sabía lo que era ser traicionado por otro. Cuando David era un fugitivo de Saúl, un hombre llamado Doeg lo traicionó (1 Samuel 21,22), y como resultado muchas personas inocentes murieron. David pudo haber escrito estas mismas palabras en referencia a este traidor.
"Tome otro su oficio": Cuando David fue traicionado, deseó que el traidor fuera desolado y que otro tomara el oficio del traidor. No era difícil entender que el Hijo de David –Jesús, a quien David muchas veces prefiguro– desearía lo mismo.
Por razón del principio de la Escritura citada, decidieron reemplazar a Judas porque creían que era lo que Jesús quería, no porque era lo que ellos querían. Esto fue un deseo notable de la voluntad de Dios.