"Cuando llegó a Jerusalén, trataba de juntarse con los discípulos; pero todos le tenían miedo, no creyendo que fuese discípulo. Entonces Bernabé, tomándole, lo trajo a los apóstoles, y les contó cómo Saulo había visto en el camino al Señor, el cual le había hablado, y cómo en Damasco había hablado valerosamente en el nombre de Jesús. Y estaba con ellos en Jerusalén; y entraba y salía, y hablaba denodadamente en el nombre del Señor, y disputaba con los griegos; pero estos procuraban matarle. Cuando supieron esto los hermanos, le llevaron hasta Cesarea, y le enviaron a Tarso. Entonces las iglesias tenían paz por toda Judea, Galilea y Samaria; y eran edificadas, andando en el temor del Señor, y se acrecentaban fortalecidas por el Espíritu Santo." (Hechos 9:26-31).
Parece extraño que los cristianos en Jerusalén sospecharan tanto de Saulo aún tres años después de su conversión. Quizás pensaron que Saulo era parte de un complot elaborado y extenso; tal vez se preguntaban por qué se había ido solo por un tiempo a Arabia; o igual de probable, tal vez estaban renuentes a aceptar una conversión tan dramática sin verla con sus propios ojos ("no creyendo que fuese discípulo"). En este punto, algunas personas (en la posición de Saulo) quizá le hubieran dado la espalda al Señor Jesucristo. Quizá pudieron pensar: “He estado sirviendo al Señor por tres años, predicando a Jesucristo, soportando intentos de asesinato y amenazas de muerte. ¿Ahora no quieren aceptarme como cristiano? ¿Este es el amor de Jesús? ¡Olvídalo! Pero Saulo tenía un corazón lleno de amor por el SeñorJesús y sus seguidores. Sin duda le dolió, pero entendió que los discípulos en Jerusalén recordaban a los cristianos que Saulo había matado y perseguido.
Gracias a Dios por personas como Ananías y Bernabé, quienes dan la bienvenida a personas a la familia de Dios con su amistad. Bernabé simplemente extendió el amor del Señor hacia Saulo, y como Pablo escribiría después, el amor todo lo cree (1 Corintios 13:8).
En Gálatas 1:18, Pablo escribió que, en este primer viaje a Jerusalén, se quedó con Pedro por quince días. También escribió que nunca tuvo una audiencia con todos los apóstoles, viendo solo a Pedro y a Jacobo, el hermano del Señor.
Ese tiempo con los apóstoles en Jerusalén fue importante, porque finalmente le dieron la bienvenida en la familia de la fe. Pero Pablo señaló la naturaleza limitada de su tiempo con los apóstoles en Jerusalén para mostrar claramente que no recibió su evangelio de los otros apóstoles. Aunque sin duda fue bendecido y beneficiado por este tiempo, él recibió su mensaje por revelación directa de Jesús en el camino a Damasco. Lucas aludió a esto cuando escribió: Les contó cómo Saulo había visto en el camino al Señor, el cual le había hablado. Los apóstoles sin duda se regocijaron de que ellos y Saulo tenían exactamente el mismo mensaje de Jesús.
"Hablaba denodadamente en el nombre del Señor … pero éstos procuraban matarle": Saulo nuevamente enfrentó la persecución y los intentos de asesinato. Esto vino a ser un patrón recurrente en su vida.
Para su propia protección, los cristianos en Jerusalén le enviaron a Tarso. Pasaron entre 8 y 12 años en la vida de Saulo antes de que entrara otra vez en ministerio prominente, siendo enviado como un misionero de la iglesia en Antioquía. En aquel momento sería Bernabé quien lo buscó. Era Saulo de Tarso, el joven, exitoso y energético rabino. Después fue Saulo el Perseguidor; luego Saulo el Ciego. Después vino a ser Saulo el Convertido y después Saulo el Predicador. Pero antes de llegar a ser Apóstol Pablo, pasó entre 8 y 12 años como Saulo el desconocido. Esos no fueron años perdidos; fueron años buenos y necesarios.
Tarso era una de las grandes ciudades del mundo antiguo, con un excelente puerto y locación estratégica en las rutas de comercio. Fue especialmente conocida como una ciudad universitaria, siendo una de las tres grandes ciudades educativas del mundo mediterráneo. “Strabo habla de la universidad tarsiana como superando, en algunos aspectos, a las de Atenas y Alejandría (Geografía 14.5.13). Fue especialmente importante como centro de filosofía estoica”. (Williams)