lunes, 11 de mayo de 2026

Devocional mayo 11/2026

"En aquel mismo tiempo el rey Herodes echó mano a algunos de la iglesia para maltratarles. Y mató a espada a Jacobo, hermano de Juan. Y viendo que esto había agradado a los judíos, procedió a prender también a Pedro. Eran entonces los días de los panes sin levadura. Y habiéndole tomado preso, le puso en la cárcel, entregándole a cuatro grupos de cuatro soldados cada uno, para que le custodiasen; y se proponía sacarle al pueblo después de la pascua. Así que Pedro estaba custodiado en la cárcel; pero la iglesia hacía sin cesar oración a Dios por él." (Hechos 12:1-5).
Este era Herodes Agripa I, el nieto de Herodes el Grande, quien gobernó en los días del nacimiento del Señor Jesús (Mateo 2:1-16). Herodes Agripa I también era sobrino de Herodes Antipas, quien tuvo parte en el juicio del Señor (Lucas 23:7-12).
"Echó mano a algunos de la iglesia para maltratarles": Sin duda, esto lo hizo porque era políticamente popular. Agradó a muchos de sus ciudadanos a quienes no les gustaban los cristianos. Muchas figuras políticas están dispuestas a perseguir a los cristianos si los hace políticamente populares.
Herodes mató a espada a Jacobo, hermano de Juan: Este fue un nuevo desarrollo en la historia de la iglesia. De los doce quienes siguieron al Señor Jesús, Jacobo fue el primero en ser martirizado. Hasta el capítulo 11 de Hechos, la iglesia había tenido un período de éxito, experimentando una conversión emocionante tras otra. Primero fueron tres mil en Pentecostés, luego Saulo de Tarso, después el centurión gentil Cornelio, y luego el trabajo muy exitoso entre gentiles (y judíos) en Antioquía. Pero en Hechos 12, la fea oposición inspirada por Satanás otra vez levantó su cabeza. Jacobo ciertamente no fue el primer cristiano en morir en fidelidad al Señor. Esteban (Hechos 7:58-60) fue martirizado antes de esto, y seguramente otros también lo fueron. 
Hay una diferencia significativa entre la persecución de Saulo de Tarso (Hechos 8:1-3) y la de Herodes. Saulo, equivocado como estaba, persiguió por convicción religiosa sincera; Herodes persiguió por motivos puramente políticos. Sabiendo que Pedro (con los otros apóstoles) habían escapado misteriosamente de la cárcel antes (Hechos 5:17-21), Herodes asignó un detalle de alta seguridad para vigilar a Pedro. “Normalmente se consideraba suficiente que un prisionero fuera esposado a un soldado, pero como precaución especial, Pedro tenía un soldado a cada lado de él y sus dos muñecas estaban esposadas”. (Stott)

viernes, 8 de mayo de 2026

Devocional mayo 8/2026

"En aquellos días unos profetas descendieron de Jerusalén a Antioquía. Y levantándose uno de ellos, llamado Agabo, daba a entender por el Espíritu, que vendría una gran hambre en toda la tierra habitada; la cual sucedió en tiempo de Claudio. Entonces los discípulos, cada uno conforme a lo que tenía, determinaron enviar socorro a los hermanos que habitaban en Judea; lo cual en efecto hicieron, enviándolo a los ancianos por mano de Bernabé y de Saulo." (Hechos 11:27-30).

No sabemos exactamente cómo Agabo daba a entender por el Espíritu que venía esta gran hambre. Pero los cristianos tomaron la palabra seriamente, y generosamente prepararon a proveer por la necesidad venidera.

“Sabemos por otras fuentes que el principio de Claudio fue marcado por una sucesión de malas cosechas y consiguiente escasez en varias partes del imperio, en Roma, Grecia y Egipto, así como en Judea”. (Bruce)

Podemos ver que estos eran realmente discípulos y cristianos, porque dieron generosamente para satisfacer la necesidad. Dieron, cada uno conforme a lo que tenía. Esto significa que dieron conforme a los recursos que tenían; los que tenían más dieron más, probablemente refiriéndose a dádivas relativas a sus recursos. También significa que dieron conforme la fe que tenían, confiando que su regalo a la obra de Dios fue una inversión digna en Su reino, y no una pérdida. También vemos que determinaron dar. Si una persona no determina dar, a menudo nunca lo hace.

jueves, 7 de mayo de 2026

Devocional mayo 7/2026

"Llegó la noticia de estas cosas a oídos de la iglesia que estaba en Jerusalén; y enviaron a Bernabé que fuese hasta Antioquía. Este, cuando llegó, y vio la gracia de Dios, se regocijó, y exhortó a todos a que con propósito de corazón permaneciesen fieles al Señor. Porque era varón bueno, y lleno del Espíritu Santo y de fe. Y una gran multitud fue agregada al Señor. Después fue Bernabé a Tarso para buscar a Saulo; y hallándole, le trajo a Antioquía. Y se congregaron allí todo un año con la iglesia, y enseñaron a mucha gente; y a los discípulos se les llamó cristianos por primera vez en Antioquía." (Hechos 11:22-26).

En la iglesia en Antioquía, cuando Bernabé vio la gracia de Dios, se regocijó. Había algo en el trabajo y la atmósfera entre los seguidores de Jesús en Antioquía que hizo que Bernabé pudiera verla gracia de Dios. En cualquier iglesia local es importante que otros puedan ver la gracia de Dios. No deberían ver un énfasis en personas, en reglas hechas por el hombre, en el desempeño humano, sino en la gloriosa gracia de Dios. 

"Exhortó a todos a que con propósito de corazón permaneciesen fieles al Señor": Bernabé se enfocó debidamente en su trabajo principal como líder de la congregación. Fortaleció a la familia de la iglesia en sí, con el resultado de que una gran multitud fue agregada al Señor. Éste es el plan para el crecimiento de la iglesia mencionado en Efesios 4:11-16. Los líderes en la iglesia se dedican a edificar cristianos fuertes y saludables. A medida que los santos son equipados para la obra del ministerio, crecen a madurez y hacen su ministerio, y causa el crecimiento del cuerpo.

miércoles, 6 de mayo de 2026

Devocional mayo 6/2026

"Ahora bien, los que habían sido esparcidos a causa de la persecución que hubo con motivo de Esteban, pasaron hasta Fenicia, Chipre y Antioquía, no hablando a nadie la palabra, sino solo a los judíos. Pero había entre ellos unos varones de Chipre y de Cirene, los cuales, cuando entraron en Antioquía, hablaron también a los griegos, anunciando el evangelio del Señor Jesús. Y la mano del Señor estaba con ellos, y gran número creyó y se convirtió al Señor." (Hechos 11:19-21).

Al principio, los cristianos esparcidos sobre todo el Imperio Romano predicaban solamente a los judíos, pero eventualmente empezaron a predicar de Jesucristo a los gentiles también.

"Entre ellos unos varones de Chipre y de Cirene … hablaron también a los griegos, anunciando el evangelio del Señor Jesús": Estos discípulos anónimos de Chipre y Cirene eran verdaderos héroes. Ellos iniciaron la primera “misión a los gentiles” (aquí llamados griegos) en Antioquía. En Antioquía, tenemos el primer ejemplo de cristianos deliberadamente focalizando en gentiles para evangelismo, y este esfuerzo tuvo excelentes resultados (gran número creyó y se convirtió al Señor). Antioquía fue fundada alrededor del año 300 a.C. por Seleuco I, uno de los herederos del imperio de Alejandro Magno. Le gustaba hacer una ciudad y nombrarla por su padre Antíoco, y lo hizo unas quince veces. Esta ciudad de Antioquía se llamaba “Antioquía Siria” o “Antioquía en las Orontes”. En el primer siglo era una ciudad de más de medio millón de personas; hoy es una ciudad turca con un población de aproximadamente 3,500. Estaba a unas 300 millas (480 kilómetros) norte de Jerusalén y a unas 20 millas (32 kilómetros) tierra adentro desde el mar Mediterráneo. Muchos consideraban a Antioquía Siria como la tercera ciudad más grande del Imperio Romano, tras Roma y Alejandría. Antioquía era conocida por sus negocios y comercio, por su sofisticación y cultura, pero también por su inmoralidad.

Porque Dios estaba con ellos, su ministerio fue bendecido y multiplicado, el resultado fue que un gran número creyó y se convirtió al Señor. Un ministerio no puede volver personas al Señor a menos que la mano del Señor esté con ellos.

·Puedes convertir a personas a una personalidad sin la mano del Señor.

·Puedes convertir a personas a un club social sin la mano del Señor.

·Puedes convertir a personas a una iglesia o institución sin la mano del Señor.

·Pero no puedes convertir a personas al Señor sin la mano del Señor.

La frase, “creyó y se convirtió al Señor” es una buena descripción de la obra de fe y arrepentimiento.


martes, 5 de mayo de 2026

Devocional mayo 5/2026

"Entonces comenzó Pedro a contarles por orden lo sucedido, diciendo: Estaba yo en la ciudad de Jope orando, y vi en éxtasis una visión; algo semejante a un gran lienzo que descendía, que por las cuatro puntas era bajado del cielo y venía hasta mí. Cuando fijé en él los ojos, consideré y vi cuadrúpedos terrestres, y fieras, y reptiles, y aves del cielo. Y oí una voz que me decía: Levántate, Pedro, mata y come. Y dije: Señor, no; porque ninguna cosa común o inmunda entró jamás en mi boca. Entonces la voz me respondió del cielo por segunda vez: Lo que Dios limpió, no lo llames tú común. Y esto se hizo tres veces, y volvió todo a ser llevado arriba al cielo. Y he aquí, luego llegaron tres hombres a la casa donde yo estaba, enviados a mí desde Cesarea. Y el Espíritu me dijo que fuese con ellos sin dudar. Fueron también conmigo estos seis hermanos, y entramos en casa de un varón, quien nos contó cómo había visto en su casa un ángel, que se puso en pie y le dijo: Envía hombres a Jope, y haz venir a Simón, el que tiene por sobrenombre Pedro; él te hablará palabras por las cuales serás salvo tú, y toda tu casa. Y cuando comencé a hablar, cayó el Espíritu Santo sobre ellos también, como sobre nosotros al principio. Entonces me acordé de lo dicho por el Señor, cuando dijo: Juan ciertamente bautizó en agua, mas vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo. Si Dios, pues, les concedió también el mismo don que a nosotros que hemos creído en el Señor Jesucristo, ¿quién era yo que pudiese estorbar a Dios? Entonces, oídas estas cosas, callaron, y glorificaron a Dios, diciendo: ¡De manera que también a los gentiles ha dado Dios arrepentimiento para vida!" (Hechos 11:4-18).

Este relato es un obvio resumen de Hechos 10:9-43. Dios enfatizó la importancia de estos eventos al repetir la historia. 

“Pedro no ostentó su autoridad apostólica. En cambio, empezó con una humilde recitación de lo que sucedió. El griego (en el texto original) hace esto particularmente claro. Indica que Pedro comenzó al principio y explicó todo con precisión –una palabra muy fuerte– tal como había sucedido”. (Boice). 

"Cayó el Espíritu Santo sobre ellos también, como sobre nosotros al principio": Esta conclusión fue importante. Mostró que el sello de aprobación de Dios estaba en esta obra hacia los gentiles. El punto de Pedro para estos judíos cristianos (los que eran de la circuncisión, Hechos 11:2) fue claro: no podían negarles su aceptación cuando Dios había dado la suya.

lunes, 4 de mayo de 2026

Devocional mayo 4/2026

"Oyeron los apóstoles y los hermanos que estaban en Judea, que también los gentiles habían recibido la palabra de Dios. Y cuando Pedro subió a Jerusalén, disputaban con él los que eran de la circuncisión, diciendo: ¿Por qué has entrado en casa de hombres incircuncisos, y has comido con ellos?" (Hechos 11:1-3).

Cuando lo apóstoles y hermanos que estaba en Jerusalén se enteraron de lo ocurrido en casa de Cornelio no lo entendieron. Y especialmente los que seguían pensando y enseñando que los gentiles convertidos debían circuncidarse (lo que implicaba convertirse al Judaísmo), disputaron y confrontaron a Pedro. La grandeza de la obra entre los gentiles en Cesarea no podía ser ocultada, no había deseo de ocultarla, aunque muchos de los cristianos judíos (los que eran de la circuncisión) serían ofendidos. Los cargos contra Pedro eran simples: “Tú, que debes ser un judío fiel, te relacionaste con gentiles e incluso comiste con ellos”. Esto ofendió a los judíos cristianos, así que disputaban con Pedro. Compartir una comida juntos era una señal especial de compañerismo en aquel tiempo y cultura. Esto se consideraba un compromiso significativo por estos cristianos judíos. Esta reacción de los judíos cristianos muestra lo grande que fue el cambió que Dios inició en Hechos 10. El cambio decía a los gentiles: “No tienen que convertirse en judíos y someterse primero a la ley de Moisés. Arrepiéntanse y crean, y pueden venir a Jesús”. Pero también les decía a los seguidores judíos de Jesús: “Reciban a sus hermanos y hermanas gentiles como miembros plenos de la familia de Dios. No son inferiores a ustedes en ninguna manera”.

Cuando vemos cuál fue la reacción de los cristianos judíos en Jerusalén, podemos ver lo sabio que fue Pedro al llevar seis testigos con él a Cesarea a su encuentro con Cornelio (Hechos 10:23, 11:12).

sábado, 2 de mayo de 2026

Devocional mayo 2/2026

"Mientras aún hablaba Pedro estas palabras, el Espíritu Santo cayó sobre todos los que oían el discurso. Y los fieles de la circuncisión que habían venido con Pedro se quedaron atónitos de que también sobre los gentiles se derramase el don del Espíritu Santo. Porque los oían que hablaban en lenguas, y que magnificaban a Dios. Entonces respondió Pedro: ¿Puede acaso alguno impedir el agua, para que no sean bautizados estos que han recibido el Espíritu Santo también como nosotros? Y mandó bautizarles en el nombre del Señor Jesús. Entonces le rogaron que se quedase por algunos días." (Hechos 10:44-48).

La salvación llegó cuando cada uno de estos gentiles respondió al mensaje de Pedro con fe en sus corazones, de modo que fueron realmente nacidos de nuevos mientras escuchaban y creían. “Oh, ¡qué el Espíritu de Dios nos interrumpiera de la misma manera!” (Spurgeon). Mientras escuchaban a Pedro, estas personas recieron al Señor en sus corazones, establecieron su fe en Jesucristo. El momento de la salvación de una persona no es necesariamente cuando levanta una mano o pasa al frente después de una invitación evangelística. Es más probable en el momento en que se rinden a Dios y toman con confianza al Señor Jesús en la sinceridad de sus corazones. 

Pedro permitió que el Espíritu Santo interrumpiera su sermón. El Espíritu Santo estaba haciendo la mayor obra en los corazones de los oyentes, y Pedro siguió la corriente. Paró y llamó para su bautismo.

Esta entrada de gentiles en la iglesia no fue un plan nuevo, sino algo prometido mucho antes. El Antiguo Testamento esperaba el día cuando una luz brillaría en las tinieblas del mundo gentil: "Levántate, resplandece; porque ha venido tu luz, y la gloria de Jehová ha nacido sobre ti. Porque he aquí que tinieblas cubrirán la tierra, y oscuridad las naciones; mas sobre ti amanecerá Jehová, y sobre ti será vista su gloria. Y andarán las naciones a tu luz, y los reyes al resplandor de tu nacimiento" (Isaías 60:1-3). Dios prometió a Abraham y a sus descendientes que la bendición que vino por medio de él se extendería a todas las naciones (Génesis 12:1).

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Devocional mayo 11/2026

"En aquel mismo tiempo el rey Herodes echó mano a algunos de la iglesia para maltratarles. Y mató a espada a Jacobo, hermano de Juan. Y...