jueves, 30 de abril de 2026

Devocional abril 30/2026

"Al otro día entraron en Cesarea. Y Cornelio los estaba esperando, habiendo convocado a sus parientes y amigos más íntimos. Cuando Pedro entró, salió Cornelio a recibirle, y postrándose a sus pies, adoró. Mas Pedro le levantó, diciendo: Levántate, pues yo mismo también soy hombre. Y hablando con él, entró, y halló a muchos que se habían reunido. Y les dijo: Vosotros sabéis cuán abominable es para un varón judío juntarse o acercarse a un extranjero; pero a mí me ha mostrado Dios que a ningún hombre llame común o inmundo; por lo cual, al ser llamado, vine sin replicar. Así que pregunto: ¿Por qué causa me habéis hecho venir? Entonces Cornelio dijo: Hace cuatro días que a esta hora yo estaba en ayunas; y a la hora novena, mientras oraba en mi casa, vi que se puso delante de mí un varón con vestido resplandeciente, y dijo: Cornelio, tu oración ha sido oída, y tus limosnas han sido recordadas delante de Dios. Envía, pues, a Jope, y haz venir a Simón el que tiene por sobrenombre Pedro, el cual mora en casa de Simón, un curtidor, junto al mar; y cuando llegue, él te hablará. Así que luego envié por ti; y tú has hecho bien en venir. Ahora, pues, todos nosotros estamos aquí en la presencia de Dios, para oír todo lo que Dios te ha mandado." (Hechos 10:24-33).

Es extraordinario lo que sucede cuando decidimos obedecer al Señor y hacer su voluntad. Tanto Pedro como Cornelio obedecieron fiel y prontamente al Señor. Entonces se encontraron en casa de Cornelio. Ambos tenían alguna información recibida por revelación del Señor, pero aún no sabían todo lo que iba a ocurrir, todos los grandes cambios para ellos, sus familias y la iglesia en general. 

Cornelio tenía mucha fe en Dios. Él esperó por la llegada de Pedro, sabiendo que como Dios lo motivó a llamar a Pedro, Dios llevaría a cabo el plan. Envió siervos a buscar a un hombre que nunca había conocido, para poder conocerlo. Solo sabía que el hombre era un judío piadoso, quien por tradición no tendría nada que ver con un gentil como él. A pesar de todo eso, lo estaba esperando en fe.

Cornelio no conocía a Pedro, pero debía haber pensado que era un hombre especial de Dios, así que postrándose a sus pies, adoró. Esta reacción fue entendible, aunque incorrecta. Pedro corrigió a Cornelio diciendo: Levántate, pues yo mismo también soy hombre. Si Cornelio no debía dar tal reverencia a Pedro, tampoco Pedro debía recibirla. Significativamente, cada vez que en la Biblia se ofrece adoración a hombres o ángeles (como en Apocalipsis 19:10), es rechazada. Pero el Señor Jesús recibió tal adoración libremente (Mateo 8:2; 9:18; 14:33; 15:25; 28:9). Esto comprueba que es más que un hombre y mayor que cualquier ángel (Lucas 4:8).

En la gran Catedral de San Pedro en Roma, hay una estatua enorme de Pedro, donde la gente viene y besa el dedo de la estatua. Esta es una reverencia inmerecida e inapropiada hacia cualquier hombre o ángel. Casi quisiéramos que Pedro visitara la catedral que lleva su nombre y corrigiera amablemente a esas personas.

Pedro y Cornelio se honraron mutuamente. Pedro honró a Cornelio viniendo desde Jope para verlo. Cornelio honró a Pedro recibiéndolo en su casa. Hicieron como Pablo después escribió: "en cuanto a honra, prefiriéndoos los unos a los otros" (Romanos 12:10).

“Pedro se negó a ser tratado por Cornelio como si fuera un dios, y a tratar a Cornelio como si fuera un perro (como llamaban los judíos a los gentiles)”. (Stott)

Pedro entró en la casa de un gentil, algo que las costumbres y tradiciones judías prohibían estrictamente. Al entrar en la casa de un gentil, Pedro mostró que su corazón y su mente habían cambiado, y que había aprendido la lección de la visión del gran lienzo. “El tema principal de este capítulo no es tanto la conversión de Cornelio como la conversión de Pedro”. (Stott)

miércoles, 29 de abril de 2026

Devocional abril 29/2026

"Y mientras Pedro estaba perplejo dentro de sí sobre lo que significaría la visión que había visto, he aquí los hombres que habían sido enviados por Cornelio, los cuales, preguntando por la casa de Simón, llegaron a la puerta. Y llamando, preguntaron si moraba allí un Simón que tenía por sobrenombre Pedro. Y mientras Pedro pensaba en la visión, le dijo el Espíritu: He aquí, tres hombres te buscan. Levántate, pues, y desciende y no dudes de ir con ellos, porque yo los he enviado. Entonces Pedro, descendiendo a donde estaban los hombres que fueron enviados por Cornelio, les dijo: He aquí, yo soy el que buscáis; ¿cuál es la causa por la que habéis venido? Ellos dijeron: Cornelio el centurión, varón justo y temeroso de Dios, y que tiene buen testimonio en toda la nación de los judíos, ha recibido instrucciones de un santo ángel, de hacerte venir a su casa para oír tus palabras. Entonces, haciéndoles entrar, los hospedó. Y al día siguiente, levantándose, se fue con ellos; y le acompañaron algunos de los hermanos de Jope." (Hechos 10:17-23).

Cuando terminó la visión, Pedro no había entendido todo. Eso llegó con el tiempo y ocurrió cuando Dios le habló a Pedro a través de los visitantes que acababan de llegar a su puerta. Previamente, en Hechos 10:13-15, simplemente fue dicho que una voz habló a Pedro. Ahora, se nos dice que el Espíritu habló a Pedro. Este fue Dios, en la persona del Espíritu Santo, hablando a Pedro. En este punto, Dios no le había dicho a Pedro que sus visitantes eran gentiles. Normalmente, un judío piadoso como Pedro no se relacionaría de esta manera con gentiles. Sabiendo esto, y conociendo la resistencia previa de Pedro, Dios simplemente sorprendió a Pedro con el conocimiento de que estos hombres eran gentiles. Todo lo que Pedro necesitaba saber era que el Espíritu dijo: “Yo los he enviado”. 

Pedro debe haberse sorprendido cuando abrió la puerta y vio a dos siervos y un soldado (Hechos 10:7) en su puerta. Habría sabido de inmediato que no eran judíos, y se habría preguntado por qué Dios le dijo que fuera con ellos y por qué Dios los había enviado. La idea de que Dios podía enviar y usar gentiles era completamente nueva para Pedro. Dios estaba expandiendo la mente y el corazón de Pedro. Los mensajeros de Cornelio vinieron con una invitación. Pedro debía ir a la casa de Cornelio, quien quería oír sus palabras Por supuesto, esto era una invitación que Pedro no podía dejar pasar, ¿o sí? Un gentil –peor aun, un oficial en el ejercito romano– quería oír el evangelio de Pedro. ¡Pedro nunca había hecho algo así antes! ¿Cómo respondería? Podemos ver el cambio en el corazón de Pedro por la manera en que haciéndoles entrar, los hospedó. Pedro no solo les dio una habitación a estos visitantes gentiles; los trató como invitados bienvenidos, y lo hizo contra todas las costumbres del pueblo judío de ese día”. “Normalmente, un judío habría dicho: ‘Bueno, es un placer conocerlos, pero necesitan quedarse aquí afuera en la calle. No pueden entrar’. O podría haber dicho: ‘Si van más adelante por la calle, encontrarán una posada donde pueden quedarse’. Ningún judío ortodoxo invitaría a gentiles a quedarse en su casa. No se habría sentado en la misma mesa con ellos. No tendría convivencia con ellos. Era prohibido”. (Boice). Pedro fue en contra de las costumbres y tradiciones de Israel, pero no en contra de la Palabra de Dios. Posiblemente, en ese mismo momento, Dios llenó el corazón de Pedro con un entendimiento de que, aunque el Antiguo Testamento decía que el pueblo de Dios no debía ser como sus vecinos paganos, también decía que Dios quería que su pueblo fuera una luz para sus vecinos que no conocían al Dios verdadero.

“Creo que los ángeles rodearon aquella casa esa noche, con el curtidor menospreciado como un discípulo, el gran apóstol, los tres gentiles mientras se quedaron allí”. (Morgan)

Al día siguiente … se fue con ellos: Pedro extendió el amor a sus vecinos gentiles, en obediencia a lo que Dios le dijo que hiciera.

martes, 28 de abril de 2026

Devocional abril 28/2026

"Al día siguiente, mientras ellos iban por el camino y se acercaban a la ciudad, Pedro subió a la azotea para orar, cerca de la hora sexta. Y tuvo gran hambre, y quiso comer; pero mientras le preparaban algo, le sobrevino un éxtasis; y vio el cielo abierto, y que descendía algo semejante a un gran lienzo, que atado de las cuatro puntas era bajado a la tierra; en el cual había de todos los cuadrúpedos terrestres y reptiles y aves del cielo. Y le vino una voz: Levántate, Pedro, mata y come. Entonces Pedro dijo: Señor, no; porque ninguna cosa común o inmunda he comido jamás. Volvió la voz a él la segunda vez: Lo que Dios limpió, no lo llames tú común. Esto se hizo tres veces; y aquel lienzo volvió a ser recogido en el cielo." (Hechos 10:9-16).

Es maravilloso ver como el Señor estaba obrando simultáneamente en dos hombres tan diferentes, en dos ciudades diferentes, de diferente manera; pero para los mismos propósitos y planes que Él tenía. Cornelio era un soldado romano, Pedro era un ex pescador y ahora un apóstol del Señor. Cornelio estaba en Cesarea, Pedro estaba en Jope. A Cornelio le envió un ángel con un mensaje en una visión. A Pedro le mostró una visión tres veces.  En común, vemos que ambos oraban. El Señor siempre está obrando de diferentes maneras, en personas diferentes; para los mismos propósitos que Él tiene. Necesitamos estar atentos, orar, y especialmente estar listos a obedecerle.

“Dos hombres están a treinta millas (48 kilómetros) de distancia. Deben ser reunidos. Para que puedan encontrarse, mientras Jope está ocupada con su comercio, y Cesarea con sus grandes intereses de envío, y no sabrá nada de lo que está sucediendo; Dios entre las sombras cuidando a los suyos, envía al ángel a Cesarea, y le concede el trance extático en Jope. Así fueron reunidos”. (Morgan).

No sabemos exactamente cómo fue esto para Pedro. Es poco común que Dios hable con voz audible. Con más frecuencia, Dios habla a nuestro hombre interior. Una visión puede ser “vista” por el “ojo de la mente”, aún así podemos “oír” la voz de Dios con el “oído de la mente”. “Dios no necesita que las ondas sonoras lleguen al tímpano para hablar a un hombre. Cuando le complazca, puede hablar directamente a la mente de uno donde se interpretan las ondas sonoras”. (Lovett). 

"Levántate, Pedro, mata y come": Obviamente, esto iba en contra del compromiso de Pedro como judío, lo cual era nunca comer nada que no fuera permitido por la ley. La respuesta de Pedro fue absurda y, a la vez, muy típica de nosotros. Dijo “no” a su Señor. La única respuesta legítima a una petición de nuestro Señor es “sí”. Más tarde, en casa de Cornelio, entendería el significado de esta visión.

lunes, 27 de abril de 2026

Devocional abril 27/2026

"Había en Cesarea un hombre llamado Cornelio, centurión de la compañía llamada la Italiana, piadoso y temeroso de Dios con toda su casa, y que hacía muchas limosnas al pueblo, y oraba a Dios siempre. Este vio claramente en una visión, como a la hora novena del día, que un ángel de Dios entraba donde él estaba, y le decía: Cornelio. Él, mirándole fijamente, y atemorizado, dijo: ¿Qué es, Señor? Y le dijo: Tus oraciones y tus limosnas han subido para memoria delante de Dios. Envía, pues, ahora hombres a Jope, y haz venir a Simón, el que tiene por sobrenombre Pedro. Este posa en casa de cierto Simón curtidor, que tiene su casa junto al mar; él te dirá lo que es necesario que hagas. Ido el ángel que hablaba con Cornelio, este llamó a dos de sus criados, y a un devoto soldado de los que le asistían; a los cuales envió a Jope, después de haberles contado todo." (Hechos 10:1-8).

En este capítulo nos encontramos con la narración de otra extraordinaria experiencia, de personas a quienes el Señor les permitió ser parte del cumplimiento de sus planes. En la ciudad de Cesarea se encontraba un oficial del ejército Romano, al que se le describe como un hombre piadoso y temeroso de Dios, a demás dice que con toda su casa. Así como este hombre (Cornelio), muchas personas están buscando a Dios, aunque a veces en el lugar equivocado. 

En otra ciudad, llamada Jope, se encontraba el apóstol Pedro. Y El Señor envió un ángel a Cornelio con un mensaje: él debía enviar a buscar a Pedro, porque tenía un plan especial en el que ambos iban a participar.

 “Como un romano típico, había sido expuesto a los dioses romanos –Júpiter, Augusto, Marte, Venus, etc.– pero también habían sido expuestos a los conceptos iluminados del judaísmo y se habían vuelto devotamente monoteístas”. (Hughes)

Cornelio estaba en la categoría de lo que los judíos llamaban temerosos de Dios. Estos fueron gentiles que amaban al Dios de Israel; Simpatizaban y apoyaban la fe judía. Sin embargo, no se convirtieron completamente en judíos en su estilo de vida ni en la circuncisión. Los judíos de esa época respetaban y apreciaban a estos gentiles temerosos de Dios, pero no podían realmente compartir su vida, sus hogares y su comida con ellos porque en realidad eran gentiles y no judíos convertidos. 

El Señor tiene planes y propósitos especiales en los que quiere que participemos. Necesitamos estar dispuestos a escuchar y obedecer como lo hizo Cornelio.

jueves, 23 de abril de 2026

Devocional abril 23/2026

'Había entonces en Jope una discípula llamada Tabita, que traducido quiere decir, Dorcas. Esta abundaba en buenas obras y en limosnas que hacía. Y aconteció que en aquellos días enfermó y murió. Después de lavada, la pusieron en una sala. Y como Lida estaba cerca de Jope, los discípulos, oyendo que Pedro estaba allí, le enviaron dos hombres, a rogarle: No tardes en venir a nosotros. Levantándose entonces Pedro, fue con ellos; y cuando llegó, le llevaron a la sala, donde le rodearon todas las viudas, llorando y mostrando las túnicas y los vestidos que Dorcas hacía cuando estaba con ellas. Entonces, sacando a todos, Pedro se puso de rodillas y oró; y volviéndose al cuerpo, dijo: Tabita, levántate. Y ella abrió los ojos, y al ver a Pedro, se incorporó. Y él, dándole la mano, la levantó; entonces, llamando a los santos y a las viudas, la presentó viva. Esto fue notorio en toda Jope, y muchos creyeron en el Señor." (Hechos 9:36-42)

Ambos nombres, Dorcas y Tabita significan “ciervo”. Esta mujer era muy querida de la comunidad cristiana en Jope, porque abundaba en buenas obras y en limosnas que hacía. Algunas personas tienen la intención de hacer buenas obras pero solo en sus mentes y corazones. En realidad no las hacen como lo hizo Tabita. Por eso Lucas agregó las palabras: que hacía.

Pedro no estaba en Jope cuando murió Tabita. Pero no estaba muy lejos, y los cristianos en Jope habían oído que Dios estaba haciendo cosas milagrosos por medio de él en la cercana Lida, así que le rogaron que viniera. Cuando los discípulos de Jope vinieron a ver a Pedro en Lida, vinieron con la esperanza que la ayudaría, o por lo menos ayudaría a la comunidad cristiana en ese lugar a superar su tristeza. No hay indicios en el libro de Hechos de que fuera común o normalmente esperado que los cristianos muertos fueran resucitados. Este milagro (y otros semejantes en Hechos) fue anotado solo porque fue inusual y notable. Pero Pedro sintió una dirección específica a hacer exactamente como había visto al Señor Jesús hacer como es registrado en Marcos 5:38-43, sacando a todos, en anticipación de que Dios haría por Tabita lo que había hecho por la hija del principal de la sinagoga. En aquel milagro el Señor dijo “Talitha, cumi”. Pedro dijo aquí (en el idioma original) “Tabitha cumi”. Pedro podía oír las palabras de Jesús en su cabeza mientras ministraba.


miércoles, 22 de abril de 2026

Devocional abril 22/2026

"Aconteció que Pedro, visitando a todos, vino también a los santos que habitaban en Lida. Y halló allí a uno que se llamaba Eneas, que hacía ocho años que estaba en cama, pues era paralítico. Y le dijo Pedro: Eneas, Jesucristo te sana; levántate, y haz tu cama. Y en seguida se levantó. Y le vieron todos los que habitaban en Lida y en Sarón, los cuales se convirtieron al Señor." (Hechos 9:32-35).

El previo patrón de los apóstoles quedándose en Jerusalén y los necesitados de ministerio viniendo desde lejos a verlos (como es visto en Hechos 5:16) ahora cambió. Pedro visitaba a todos para ministrar, viajando las 35 millas (55 kilómetros) de Jerusalén a Lida. Lida está cerca del sitio actual de Lod, el sitio del aeropuerto Ben Gurion a las fueras de Tel Aviv. Pedro encontró allí a un hombre necesitado que Dios quería sanar milagrosamente, y lo encontró mientras estaba ministrando a otros en el nombre de Jesús. Si hacemos como Pedro, quien visitó a todos, también encontraremos oportunidades para el poder milagroso de Dios. Él claramente identificó quién sanó: Jesucristo, él era solo su instrumento. Jesús sanó con el poder de Jesús, pero Pedro no sanó con el poder de Pedro. Pedro dependía únicamente del poder de Jesús.

Las palabras de Pedro: levántate, y haz tu cama, nos recuerdan la sanidad del Señor Jesús del hombre paralítico en Marcos 2:10-12. Él hacía lo que aprendió viéndolo.

"Y le vieron todos los que habitaban en Lida y en Sarón, los cuales se convirtieron al Señor": La sanación milagrosa de Eneas hizo que muchas personas se convirtieran al Señor, podemos asumir que Pedro les predicaba el evangelio. (Enduring Word).

martes, 21 de abril de 2026

Devocional abril 21/2026

"Cuando llegó a Jerusalén, trataba de juntarse con los discípulos; pero todos le tenían miedo, no creyendo que fuese discípulo. Entonces Bernabé, tomándole, lo trajo a los apóstoles, y les contó cómo Saulo había visto en el camino al Señor, el cual le había hablado, y cómo en Damasco había hablado valerosamente en el nombre de Jesús. Y estaba con ellos en Jerusalén; y entraba y salía, y hablaba denodadamente en el nombre del Señor, y disputaba con los griegos; pero estos procuraban matarle. Cuando supieron esto los hermanos, le llevaron hasta Cesarea, y le enviaron a Tarso. Entonces las iglesias tenían paz por toda Judea, Galilea y Samaria; y eran edificadas, andando en el temor del Señor, y se acrecentaban fortalecidas por el Espíritu Santo." (Hechos 9:26-31).

Parece extraño que los cristianos en Jerusalén sospecharan tanto de Saulo aún tres años después de su conversión. Quizás pensaron que Saulo era parte de un complot elaborado y extenso; tal vez se preguntaban por qué se había ido solo por un tiempo a Arabia; o igual de probable, tal vez estaban renuentes a aceptar una conversión tan dramática sin verla con sus propios ojos ("no creyendo que fuese discípulo"). En este punto, algunas personas (en la posición de Saulo) quizá le hubieran dado la espalda al Señor Jesucristo. Quizá pudieron pensar: “He estado sirviendo al Señor por tres años, predicando a Jesucristo, soportando intentos de asesinato y amenazas de muerte. ¿Ahora no quieren aceptarme como cristiano? ¿Este es el amor de Jesús? ¡Olvídalo! Pero Saulo tenía un corazón lleno de amor por el SeñorJesús y sus seguidores. Sin duda le dolió, pero entendió que los discípulos en Jerusalén recordaban a los cristianos que Saulo había matado y perseguido. 

Gracias a Dios por personas como Ananías y Bernabé, quienes dan la bienvenida a personas a la familia de Dios con su amistad. Bernabé simplemente extendió el amor del Señor hacia Saulo, y como Pablo escribiría después, el amor todo lo cree (1 Corintios 13:8).

En Gálatas 1:18, Pablo escribió que, en este primer viaje a Jerusalén, se quedó con Pedro por quince días. También escribió que nunca tuvo una audiencia con todos los apóstoles, viendo solo a Pedro y a Jacobo, el hermano del Señor.

Ese tiempo con los apóstoles en Jerusalén fue importante, porque finalmente le dieron la bienvenida en la familia de la fe. Pero Pablo señaló la naturaleza limitada de su tiempo con los apóstoles en Jerusalén para mostrar claramente que no recibió su evangelio de los otros apóstoles. Aunque sin duda fue bendecido y beneficiado por este tiempo, él recibió su mensaje por revelación directa de Jesús en el camino a Damasco. Lucas aludió a esto cuando escribió: Les contó cómo Saulo había visto en el camino al Señor, el cual le había hablado. Los apóstoles sin duda se regocijaron de que ellos y Saulo tenían exactamente el mismo mensaje de Jesús.

"Hablaba denodadamente en el nombre del Señor … pero éstos procuraban matarle": Saulo nuevamente enfrentó la persecución y los intentos de asesinato. Esto vino a ser un patrón recurrente en su vida.

Para su propia protección, los cristianos en Jerusalén le enviaron a Tarso. Pasaron entre 8 y 12 años en la vida de Saulo antes de que entrara otra vez en ministerio prominente, siendo enviado como un misionero de la iglesia en Antioquía. En aquel momento sería Bernabé quien lo buscó. Era Saulo de Tarso, el joven, exitoso y energético rabino. Después fue Saulo el Perseguidor; luego Saulo el Ciego. Después vino a ser Saulo el Convertido y después Saulo el Predicador. Pero antes de llegar a ser Apóstol Pablo, pasó entre 8 y 12 años como Saulo el desconocido. Esos no fueron años perdidos; fueron años buenos y necesarios.

Tarso era una de las grandes ciudades del mundo antiguo, con un excelente puerto y locación estratégica en las rutas de comercio. Fue especialmente conocida como una ciudad universitaria, siendo una de las tres grandes ciudades educativas del mundo mediterráneo. “Strabo habla de la universidad tarsiana como superando, en algunos aspectos, a las de Atenas y Alejandría (Geografía 14.5.13). Fue especialmente importante como centro de filosofía estoica”. (Williams)

Devocional abril 30/2026

"Al otro día entraron en Cesarea. Y Cornelio los estaba esperando, habiendo convocado a sus parientes y amigos más íntimos. Cuando Pedr...