lunes, 2 de marzo de 2026

Devocional marzo 2/2026

"Pedro y Juan subían juntos al templo a la hora novena, la de la oración. Y era traído un hombre cojo de nacimiento, a quien ponían cada día a la puerta del templo que se llama la Hermosa, para que pidiese limosna de los que entraban en el templo. Este, cuando vio a Pedro y a Juan que iban a entrar en el templo, les rogaba que le diesen limosna. Pedro, con Juan, fijando en él los ojos, le dijo: Míranos. Entonces él les estuvo atento, esperando recibir de ellos algo. Mas Pedro dijo: No tengo plata ni oro, pero lo que tengo te doy; en el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y anda. Y tomándole por la mano derecha le levantó; y al momento se le afirmaron los pies y tobillos; y saltando, se puso en pie y anduvo; y entró con ellos en el templo, andando, y saltando, y alabando a Dios. Y todo el pueblo le vio andar y alabar a Dios. Y le reconocían que era el que se sentaba a pedir limosna a la puerta del templo, la Hermosa; y se llenaron de asombro y espanto por lo que le había sucedido." (Hechos 3:1-10).

Pedro y Juan fueron comisionados por el Señor Jesús y reconocidos por los cristianos primitivos como apóstoles, embajadores especiales del Señor. Hechos 2:43 dice que muchas maravillas y señales eran hechas por los apóstoles. Hechos 3 nos da un ejemplo específico, uno de muchos. Calvino vio una intención misionaria en lo que hicieron Pedro y Juan: “Los apóstoles fueron al templo por la gran oportunidad de difundir el evangelio”. 

El hombre cojo simplemente quería ser apoyado en la condición en la que estaba. Dios tenía algo mejor en mente; quería cambiar su condición completamente. El hombre cojo tenía razón para esperar recibir de ellos algo, pero recibió mucho más que la donación monetaria con la que hubiera estado satisfecho. Debemos esperar las cosas correctas de Dios. Muchas veces estamos dispuestos a conformarnos con mucho menos de lo que Él nos quiere dar, y nuestras bajas expectativas a menudo nos roban.

3 comentarios:

  1. El hombre cojo solo esperaba recibir unas monedas, no espera ser sanado, ser limpiado de su enfermedad física, más cuando esperamos en el Señor. El Señor hace cosas grandes y maravillosas en nos limpia física y espiritualmente, aprendamos a esperar en él, porque Dios tiene espectativas muy grandes para nosotros sus hijos.

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  2. Las personas estamos acostumbrados a poner nuestros ojos solo en las cosas terrenales y materiales pero Dios tiene mucho más que dinero o cosas para nosotros...el Señor nos ofrece salvación eterna

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Devocional marzo 2/2026

"Pedro y Juan subían juntos al templo a la hora novena, la de la oración. Y era traído un hombre cojo de nacimiento, a quien ponían cad...