lunes, 16 de febrero de 2026

Devocional febrero 16:

 HECHOS 2:1-4 RVR1960:

"Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos. [2] Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados; [3] y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. [4] Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen."

Pentecostés era una fiesta judía celebrada 50 días después de la Pascua. Celebraba las primicias de la cosecha de trigo. En los rituales judíos de aquel tiempo, la primera gavilla de cebada cosechada era presentada a Dios en la Pascua. Pero en el día del Pentecostés, las primicias de la cosecha del trigo eran presentadas a Dios; Así que, el día de Pentecostés se llama el día de las primicias (Números 28:26). La tradición judía también enseñaba que el día de Pentecostés marcaba el día cuando la ley fue dada a Israel. Los judíos a veces llamaban el día de Pentecostés: shimchath torah, o “Gozo de la Ley”. Ese día (Antiguo Testamento) Israel recibió la ley; en el día de Pentecostés en el Nuevo Testamento la iglesia recibió el Espíritu de Gracia en plenitud. 

“Fue la mejor atendida de las grandes fiestas, porque las condiciones para viajar estaban en su mejor punto. Nunca había una reunión mas grande en Jerusalén que esta”. (Hughes)

Levítico 23:15-22 da las instrucciones originales para la celebración del día de Pentecostés. Dice que dos panes con levadura debían ser mecidas ante el Señor por el sacerdote como parte de la celebración. 

“¿No había dos panes? No solo se salvará Israel, sino la multitud de los gentiles se volverá al Señor Jesucristo”. (Spurgeon).

Ya habían pasado 10 días desde el momento en que Jesús ascendió al cielo (Hechos 1:3), y desde que el Señor Jesús les ordenó esperar la venida del Espíritu Santo.


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