jueves, 30 de abril de 2026

Devocional abril 30/2026

"Al otro día entraron en Cesarea. Y Cornelio los estaba esperando, habiendo convocado a sus parientes y amigos más íntimos. Cuando Pedro entró, salió Cornelio a recibirle, y postrándose a sus pies, adoró. Mas Pedro le levantó, diciendo: Levántate, pues yo mismo también soy hombre. Y hablando con él, entró, y halló a muchos que se habían reunido. Y les dijo: Vosotros sabéis cuán abominable es para un varón judío juntarse o acercarse a un extranjero; pero a mí me ha mostrado Dios que a ningún hombre llame común o inmundo; por lo cual, al ser llamado, vine sin replicar. Así que pregunto: ¿Por qué causa me habéis hecho venir? Entonces Cornelio dijo: Hace cuatro días que a esta hora yo estaba en ayunas; y a la hora novena, mientras oraba en mi casa, vi que se puso delante de mí un varón con vestido resplandeciente, y dijo: Cornelio, tu oración ha sido oída, y tus limosnas han sido recordadas delante de Dios. Envía, pues, a Jope, y haz venir a Simón el que tiene por sobrenombre Pedro, el cual mora en casa de Simón, un curtidor, junto al mar; y cuando llegue, él te hablará. Así que luego envié por ti; y tú has hecho bien en venir. Ahora, pues, todos nosotros estamos aquí en la presencia de Dios, para oír todo lo que Dios te ha mandado." (Hechos 10:24-33).

Es extraordinario lo que sucede cuando decidimos obedecer al Señor y hacer su voluntad. Tanto Pedro como Cornelio obedecieron fiel y prontamente al Señor. Entonces se encontraron en casa de Cornelio. Ambos tenían alguna información recibida por revelación del Señor, pero aún no sabían todo lo que iba a ocurrir, todos los grandes cambios para ellos, sus familias y la iglesia en general. 

Cornelio tenía mucha fe en Dios. Él esperó por la llegada de Pedro, sabiendo que como Dios lo motivó a llamar a Pedro, Dios llevaría a cabo el plan. Envió siervos a buscar a un hombre que nunca había conocido, para poder conocerlo. Solo sabía que el hombre era un judío piadoso, quien por tradición no tendría nada que ver con un gentil como él. A pesar de todo eso, lo estaba esperando en fe.

Cornelio no conocía a Pedro, pero debía haber pensado que era un hombre especial de Dios, así que postrándose a sus pies, adoró. Esta reacción fue entendible, aunque incorrecta. Pedro corrigió a Cornelio diciendo: Levántate, pues yo mismo también soy hombre. Si Cornelio no debía dar tal reverencia a Pedro, tampoco Pedro debía recibirla. Significativamente, cada vez que en la Biblia se ofrece adoración a hombres o ángeles (como en Apocalipsis 19:10), es rechazada. Pero el Señor Jesús recibió tal adoración libremente (Mateo 8:2; 9:18; 14:33; 15:25; 28:9). Esto comprueba que es más que un hombre y mayor que cualquier ángel (Lucas 4:8).

En la gran Catedral de San Pedro en Roma, hay una estatua enorme de Pedro, donde la gente viene y besa el dedo de la estatua. Esta es una reverencia inmerecida e inapropiada hacia cualquier hombre o ángel. Casi quisiéramos que Pedro visitara la catedral que lleva su nombre y corrigiera amablemente a esas personas.

Pedro y Cornelio se honraron mutuamente. Pedro honró a Cornelio viniendo desde Jope para verlo. Cornelio honró a Pedro recibiéndolo en su casa. Hicieron como Pablo después escribió: "en cuanto a honra, prefiriéndoos los unos a los otros" (Romanos 12:10).

“Pedro se negó a ser tratado por Cornelio como si fuera un dios, y a tratar a Cornelio como si fuera un perro (como llamaban los judíos a los gentiles)”. (Stott)

Pedro entró en la casa de un gentil, algo que las costumbres y tradiciones judías prohibían estrictamente. Al entrar en la casa de un gentil, Pedro mostró que su corazón y su mente habían cambiado, y que había aprendido la lección de la visión del gran lienzo. “El tema principal de este capítulo no es tanto la conversión de Cornelio como la conversión de Pedro”. (Stott)

miércoles, 29 de abril de 2026

Devocional abril 29/2026

"Y mientras Pedro estaba perplejo dentro de sí sobre lo que significaría la visión que había visto, he aquí los hombres que habían sido enviados por Cornelio, los cuales, preguntando por la casa de Simón, llegaron a la puerta. Y llamando, preguntaron si moraba allí un Simón que tenía por sobrenombre Pedro. Y mientras Pedro pensaba en la visión, le dijo el Espíritu: He aquí, tres hombres te buscan. Levántate, pues, y desciende y no dudes de ir con ellos, porque yo los he enviado. Entonces Pedro, descendiendo a donde estaban los hombres que fueron enviados por Cornelio, les dijo: He aquí, yo soy el que buscáis; ¿cuál es la causa por la que habéis venido? Ellos dijeron: Cornelio el centurión, varón justo y temeroso de Dios, y que tiene buen testimonio en toda la nación de los judíos, ha recibido instrucciones de un santo ángel, de hacerte venir a su casa para oír tus palabras. Entonces, haciéndoles entrar, los hospedó. Y al día siguiente, levantándose, se fue con ellos; y le acompañaron algunos de los hermanos de Jope." (Hechos 10:17-23).

Cuando terminó la visión, Pedro no había entendido todo. Eso llegó con el tiempo y ocurrió cuando Dios le habló a Pedro a través de los visitantes que acababan de llegar a su puerta. Previamente, en Hechos 10:13-15, simplemente fue dicho que una voz habló a Pedro. Ahora, se nos dice que el Espíritu habló a Pedro. Este fue Dios, en la persona del Espíritu Santo, hablando a Pedro. En este punto, Dios no le había dicho a Pedro que sus visitantes eran gentiles. Normalmente, un judío piadoso como Pedro no se relacionaría de esta manera con gentiles. Sabiendo esto, y conociendo la resistencia previa de Pedro, Dios simplemente sorprendió a Pedro con el conocimiento de que estos hombres eran gentiles. Todo lo que Pedro necesitaba saber era que el Espíritu dijo: “Yo los he enviado”. 

Pedro debe haberse sorprendido cuando abrió la puerta y vio a dos siervos y un soldado (Hechos 10:7) en su puerta. Habría sabido de inmediato que no eran judíos, y se habría preguntado por qué Dios le dijo que fuera con ellos y por qué Dios los había enviado. La idea de que Dios podía enviar y usar gentiles era completamente nueva para Pedro. Dios estaba expandiendo la mente y el corazón de Pedro. Los mensajeros de Cornelio vinieron con una invitación. Pedro debía ir a la casa de Cornelio, quien quería oír sus palabras Por supuesto, esto era una invitación que Pedro no podía dejar pasar, ¿o sí? Un gentil –peor aun, un oficial en el ejercito romano– quería oír el evangelio de Pedro. ¡Pedro nunca había hecho algo así antes! ¿Cómo respondería? Podemos ver el cambio en el corazón de Pedro por la manera en que haciéndoles entrar, los hospedó. Pedro no solo les dio una habitación a estos visitantes gentiles; los trató como invitados bienvenidos, y lo hizo contra todas las costumbres del pueblo judío de ese día”. “Normalmente, un judío habría dicho: ‘Bueno, es un placer conocerlos, pero necesitan quedarse aquí afuera en la calle. No pueden entrar’. O podría haber dicho: ‘Si van más adelante por la calle, encontrarán una posada donde pueden quedarse’. Ningún judío ortodoxo invitaría a gentiles a quedarse en su casa. No se habría sentado en la misma mesa con ellos. No tendría convivencia con ellos. Era prohibido”. (Boice). Pedro fue en contra de las costumbres y tradiciones de Israel, pero no en contra de la Palabra de Dios. Posiblemente, en ese mismo momento, Dios llenó el corazón de Pedro con un entendimiento de que, aunque el Antiguo Testamento decía que el pueblo de Dios no debía ser como sus vecinos paganos, también decía que Dios quería que su pueblo fuera una luz para sus vecinos que no conocían al Dios verdadero.

“Creo que los ángeles rodearon aquella casa esa noche, con el curtidor menospreciado como un discípulo, el gran apóstol, los tres gentiles mientras se quedaron allí”. (Morgan)

Al día siguiente … se fue con ellos: Pedro extendió el amor a sus vecinos gentiles, en obediencia a lo que Dios le dijo que hiciera.

martes, 28 de abril de 2026

Devocional abril 28/2026

"Al día siguiente, mientras ellos iban por el camino y se acercaban a la ciudad, Pedro subió a la azotea para orar, cerca de la hora sexta. Y tuvo gran hambre, y quiso comer; pero mientras le preparaban algo, le sobrevino un éxtasis; y vio el cielo abierto, y que descendía algo semejante a un gran lienzo, que atado de las cuatro puntas era bajado a la tierra; en el cual había de todos los cuadrúpedos terrestres y reptiles y aves del cielo. Y le vino una voz: Levántate, Pedro, mata y come. Entonces Pedro dijo: Señor, no; porque ninguna cosa común o inmunda he comido jamás. Volvió la voz a él la segunda vez: Lo que Dios limpió, no lo llames tú común. Esto se hizo tres veces; y aquel lienzo volvió a ser recogido en el cielo." (Hechos 10:9-16).

Es maravilloso ver como el Señor estaba obrando simultáneamente en dos hombres tan diferentes, en dos ciudades diferentes, de diferente manera; pero para los mismos propósitos y planes que Él tenía. Cornelio era un soldado romano, Pedro era un ex pescador y ahora un apóstol del Señor. Cornelio estaba en Cesarea, Pedro estaba en Jope. A Cornelio le envió un ángel con un mensaje en una visión. A Pedro le mostró una visión tres veces.  En común, vemos que ambos oraban. El Señor siempre está obrando de diferentes maneras, en personas diferentes; para los mismos propósitos que Él tiene. Necesitamos estar atentos, orar, y especialmente estar listos a obedecerle.

“Dos hombres están a treinta millas (48 kilómetros) de distancia. Deben ser reunidos. Para que puedan encontrarse, mientras Jope está ocupada con su comercio, y Cesarea con sus grandes intereses de envío, y no sabrá nada de lo que está sucediendo; Dios entre las sombras cuidando a los suyos, envía al ángel a Cesarea, y le concede el trance extático en Jope. Así fueron reunidos”. (Morgan).

No sabemos exactamente cómo fue esto para Pedro. Es poco común que Dios hable con voz audible. Con más frecuencia, Dios habla a nuestro hombre interior. Una visión puede ser “vista” por el “ojo de la mente”, aún así podemos “oír” la voz de Dios con el “oído de la mente”. “Dios no necesita que las ondas sonoras lleguen al tímpano para hablar a un hombre. Cuando le complazca, puede hablar directamente a la mente de uno donde se interpretan las ondas sonoras”. (Lovett). 

"Levántate, Pedro, mata y come": Obviamente, esto iba en contra del compromiso de Pedro como judío, lo cual era nunca comer nada que no fuera permitido por la ley. La respuesta de Pedro fue absurda y, a la vez, muy típica de nosotros. Dijo “no” a su Señor. La única respuesta legítima a una petición de nuestro Señor es “sí”. Más tarde, en casa de Cornelio, entendería el significado de esta visión.

lunes, 27 de abril de 2026

Devocional abril 27/2026

"Había en Cesarea un hombre llamado Cornelio, centurión de la compañía llamada la Italiana, piadoso y temeroso de Dios con toda su casa, y que hacía muchas limosnas al pueblo, y oraba a Dios siempre. Este vio claramente en una visión, como a la hora novena del día, que un ángel de Dios entraba donde él estaba, y le decía: Cornelio. Él, mirándole fijamente, y atemorizado, dijo: ¿Qué es, Señor? Y le dijo: Tus oraciones y tus limosnas han subido para memoria delante de Dios. Envía, pues, ahora hombres a Jope, y haz venir a Simón, el que tiene por sobrenombre Pedro. Este posa en casa de cierto Simón curtidor, que tiene su casa junto al mar; él te dirá lo que es necesario que hagas. Ido el ángel que hablaba con Cornelio, este llamó a dos de sus criados, y a un devoto soldado de los que le asistían; a los cuales envió a Jope, después de haberles contado todo." (Hechos 10:1-8).

En este capítulo nos encontramos con la narración de otra extraordinaria experiencia, de personas a quienes el Señor les permitió ser parte del cumplimiento de sus planes. En la ciudad de Cesarea se encontraba un oficial del ejército Romano, al que se le describe como un hombre piadoso y temeroso de Dios, a demás dice que con toda su casa. Así como este hombre (Cornelio), muchas personas están buscando a Dios, aunque a veces en el lugar equivocado. 

En otra ciudad, llamada Jope, se encontraba el apóstol Pedro. Y El Señor envió un ángel a Cornelio con un mensaje: él debía enviar a buscar a Pedro, porque tenía un plan especial en el que ambos iban a participar.

 “Como un romano típico, había sido expuesto a los dioses romanos –Júpiter, Augusto, Marte, Venus, etc.– pero también habían sido expuestos a los conceptos iluminados del judaísmo y se habían vuelto devotamente monoteístas”. (Hughes)

Cornelio estaba en la categoría de lo que los judíos llamaban temerosos de Dios. Estos fueron gentiles que amaban al Dios de Israel; Simpatizaban y apoyaban la fe judía. Sin embargo, no se convirtieron completamente en judíos en su estilo de vida ni en la circuncisión. Los judíos de esa época respetaban y apreciaban a estos gentiles temerosos de Dios, pero no podían realmente compartir su vida, sus hogares y su comida con ellos porque en realidad eran gentiles y no judíos convertidos. 

El Señor tiene planes y propósitos especiales en los que quiere que participemos. Necesitamos estar dispuestos a escuchar y obedecer como lo hizo Cornelio.

jueves, 23 de abril de 2026

Devocional abril 23/2026

'Había entonces en Jope una discípula llamada Tabita, que traducido quiere decir, Dorcas. Esta abundaba en buenas obras y en limosnas que hacía. Y aconteció que en aquellos días enfermó y murió. Después de lavada, la pusieron en una sala. Y como Lida estaba cerca de Jope, los discípulos, oyendo que Pedro estaba allí, le enviaron dos hombres, a rogarle: No tardes en venir a nosotros. Levantándose entonces Pedro, fue con ellos; y cuando llegó, le llevaron a la sala, donde le rodearon todas las viudas, llorando y mostrando las túnicas y los vestidos que Dorcas hacía cuando estaba con ellas. Entonces, sacando a todos, Pedro se puso de rodillas y oró; y volviéndose al cuerpo, dijo: Tabita, levántate. Y ella abrió los ojos, y al ver a Pedro, se incorporó. Y él, dándole la mano, la levantó; entonces, llamando a los santos y a las viudas, la presentó viva. Esto fue notorio en toda Jope, y muchos creyeron en el Señor." (Hechos 9:36-42)

Ambos nombres, Dorcas y Tabita significan “ciervo”. Esta mujer era muy querida de la comunidad cristiana en Jope, porque abundaba en buenas obras y en limosnas que hacía. Algunas personas tienen la intención de hacer buenas obras pero solo en sus mentes y corazones. En realidad no las hacen como lo hizo Tabita. Por eso Lucas agregó las palabras: que hacía.

Pedro no estaba en Jope cuando murió Tabita. Pero no estaba muy lejos, y los cristianos en Jope habían oído que Dios estaba haciendo cosas milagrosos por medio de él en la cercana Lida, así que le rogaron que viniera. Cuando los discípulos de Jope vinieron a ver a Pedro en Lida, vinieron con la esperanza que la ayudaría, o por lo menos ayudaría a la comunidad cristiana en ese lugar a superar su tristeza. No hay indicios en el libro de Hechos de que fuera común o normalmente esperado que los cristianos muertos fueran resucitados. Este milagro (y otros semejantes en Hechos) fue anotado solo porque fue inusual y notable. Pero Pedro sintió una dirección específica a hacer exactamente como había visto al Señor Jesús hacer como es registrado en Marcos 5:38-43, sacando a todos, en anticipación de que Dios haría por Tabita lo que había hecho por la hija del principal de la sinagoga. En aquel milagro el Señor dijo “Talitha, cumi”. Pedro dijo aquí (en el idioma original) “Tabitha cumi”. Pedro podía oír las palabras de Jesús en su cabeza mientras ministraba.


miércoles, 22 de abril de 2026

Devocional abril 22/2026

"Aconteció que Pedro, visitando a todos, vino también a los santos que habitaban en Lida. Y halló allí a uno que se llamaba Eneas, que hacía ocho años que estaba en cama, pues era paralítico. Y le dijo Pedro: Eneas, Jesucristo te sana; levántate, y haz tu cama. Y en seguida se levantó. Y le vieron todos los que habitaban en Lida y en Sarón, los cuales se convirtieron al Señor." (Hechos 9:32-35).

El previo patrón de los apóstoles quedándose en Jerusalén y los necesitados de ministerio viniendo desde lejos a verlos (como es visto en Hechos 5:16) ahora cambió. Pedro visitaba a todos para ministrar, viajando las 35 millas (55 kilómetros) de Jerusalén a Lida. Lida está cerca del sitio actual de Lod, el sitio del aeropuerto Ben Gurion a las fueras de Tel Aviv. Pedro encontró allí a un hombre necesitado que Dios quería sanar milagrosamente, y lo encontró mientras estaba ministrando a otros en el nombre de Jesús. Si hacemos como Pedro, quien visitó a todos, también encontraremos oportunidades para el poder milagroso de Dios. Él claramente identificó quién sanó: Jesucristo, él era solo su instrumento. Jesús sanó con el poder de Jesús, pero Pedro no sanó con el poder de Pedro. Pedro dependía únicamente del poder de Jesús.

Las palabras de Pedro: levántate, y haz tu cama, nos recuerdan la sanidad del Señor Jesús del hombre paralítico en Marcos 2:10-12. Él hacía lo que aprendió viéndolo.

"Y le vieron todos los que habitaban en Lida y en Sarón, los cuales se convirtieron al Señor": La sanación milagrosa de Eneas hizo que muchas personas se convirtieran al Señor, podemos asumir que Pedro les predicaba el evangelio. (Enduring Word).

martes, 21 de abril de 2026

Devocional abril 21/2026

"Cuando llegó a Jerusalén, trataba de juntarse con los discípulos; pero todos le tenían miedo, no creyendo que fuese discípulo. Entonces Bernabé, tomándole, lo trajo a los apóstoles, y les contó cómo Saulo había visto en el camino al Señor, el cual le había hablado, y cómo en Damasco había hablado valerosamente en el nombre de Jesús. Y estaba con ellos en Jerusalén; y entraba y salía, y hablaba denodadamente en el nombre del Señor, y disputaba con los griegos; pero estos procuraban matarle. Cuando supieron esto los hermanos, le llevaron hasta Cesarea, y le enviaron a Tarso. Entonces las iglesias tenían paz por toda Judea, Galilea y Samaria; y eran edificadas, andando en el temor del Señor, y se acrecentaban fortalecidas por el Espíritu Santo." (Hechos 9:26-31).

Parece extraño que los cristianos en Jerusalén sospecharan tanto de Saulo aún tres años después de su conversión. Quizás pensaron que Saulo era parte de un complot elaborado y extenso; tal vez se preguntaban por qué se había ido solo por un tiempo a Arabia; o igual de probable, tal vez estaban renuentes a aceptar una conversión tan dramática sin verla con sus propios ojos ("no creyendo que fuese discípulo"). En este punto, algunas personas (en la posición de Saulo) quizá le hubieran dado la espalda al Señor Jesucristo. Quizá pudieron pensar: “He estado sirviendo al Señor por tres años, predicando a Jesucristo, soportando intentos de asesinato y amenazas de muerte. ¿Ahora no quieren aceptarme como cristiano? ¿Este es el amor de Jesús? ¡Olvídalo! Pero Saulo tenía un corazón lleno de amor por el SeñorJesús y sus seguidores. Sin duda le dolió, pero entendió que los discípulos en Jerusalén recordaban a los cristianos que Saulo había matado y perseguido. 

Gracias a Dios por personas como Ananías y Bernabé, quienes dan la bienvenida a personas a la familia de Dios con su amistad. Bernabé simplemente extendió el amor del Señor hacia Saulo, y como Pablo escribiría después, el amor todo lo cree (1 Corintios 13:8).

En Gálatas 1:18, Pablo escribió que, en este primer viaje a Jerusalén, se quedó con Pedro por quince días. También escribió que nunca tuvo una audiencia con todos los apóstoles, viendo solo a Pedro y a Jacobo, el hermano del Señor.

Ese tiempo con los apóstoles en Jerusalén fue importante, porque finalmente le dieron la bienvenida en la familia de la fe. Pero Pablo señaló la naturaleza limitada de su tiempo con los apóstoles en Jerusalén para mostrar claramente que no recibió su evangelio de los otros apóstoles. Aunque sin duda fue bendecido y beneficiado por este tiempo, él recibió su mensaje por revelación directa de Jesús en el camino a Damasco. Lucas aludió a esto cuando escribió: Les contó cómo Saulo había visto en el camino al Señor, el cual le había hablado. Los apóstoles sin duda se regocijaron de que ellos y Saulo tenían exactamente el mismo mensaje de Jesús.

"Hablaba denodadamente en el nombre del Señor … pero éstos procuraban matarle": Saulo nuevamente enfrentó la persecución y los intentos de asesinato. Esto vino a ser un patrón recurrente en su vida.

Para su propia protección, los cristianos en Jerusalén le enviaron a Tarso. Pasaron entre 8 y 12 años en la vida de Saulo antes de que entrara otra vez en ministerio prominente, siendo enviado como un misionero de la iglesia en Antioquía. En aquel momento sería Bernabé quien lo buscó. Era Saulo de Tarso, el joven, exitoso y energético rabino. Después fue Saulo el Perseguidor; luego Saulo el Ciego. Después vino a ser Saulo el Convertido y después Saulo el Predicador. Pero antes de llegar a ser Apóstol Pablo, pasó entre 8 y 12 años como Saulo el desconocido. Esos no fueron años perdidos; fueron años buenos y necesarios.

Tarso era una de las grandes ciudades del mundo antiguo, con un excelente puerto y locación estratégica en las rutas de comercio. Fue especialmente conocida como una ciudad universitaria, siendo una de las tres grandes ciudades educativas del mundo mediterráneo. “Strabo habla de la universidad tarsiana como superando, en algunos aspectos, a las de Atenas y Alejandría (Geografía 14.5.13). Fue especialmente importante como centro de filosofía estoica”. (Williams)

lunes, 20 de abril de 2026

Devocional abril 20/2026

"Al cabo de muchos días, los judíos se pusieron de acuerdo para matar a Saulo, pero él llegó a saberlo. Día y noche lo esperaban en las puertas de salida de la ciudad, para matarlo, pero sus discípulos lo pusieron en un gran canasto y lo bajaron de noche por la muralla que rodeaba la ciudad." (Hechos 9:23-25).

En Gálatas 1:13-18, Pablo explicó más sobre lo que sucedió durante estos muchos días. Describió cómo fue a Arabia por un período de tiempo, y después regresó a Damasco. Después de su regreso a Damasco, fue a Jerusalén. Pablo pasó un total de tres años en Damasco y Arabia (Gálatas 1:18); verdaderamente fueron muchos días. En 2 Corintios 11:32-33, Pablo se refirió a este incidente y menciona que sucedió bajo el rey Aretas. Esto significa que este escape de Damasco sucedió entre los años 37 y 39 d.C. Así que, teniendo en cuenta los tres años mencionados en Gálatas 1:18, y que este incidente ocurrió al final de esos tres años, podemos suponer que Pablo se convirtió en algún momento entre 34 y 36 d.C.

"Los judíos resolvieron en consejo matarle": Esto esencialmente inició lo que el Señor le dijo a Ananía sobre Saulo: "...cuánto le es necesario padecer por mi nombre" (Hechos 9:16). Saulo ahora era el perseguido en vez del perseguidor. Si ahora sabía lo que era ser perseguido por su fe, también sabía la gran liberación de Dios. Disfrutó de la protección divina hasta que su ministerio fue cumplido ante Dios.

"Los discípulos, tomándole de noche, le bajaron por el muro, descolgándole en una canasta": Verdaderamente, Saulo conocía de la protección divina en medio de la persecución, pero también aprendió que la liberación de Dios con frecuencia viene de maneras humildes. No hay nada triunfante en escaparse a escondidas de una ciudad de noche escondido en una canasta. “Fue la primera de muchas escapadas para Pablo, y a veces no lograba hacerlo. A veces lo atrapaban, lo encarcelaban y lo golpeaban. De hecho, tuvo que sufrir muchas cosas por el amor a Jesús”. (Boice)

viernes, 17 de abril de 2026

Devocional abril 17/2026

"Luego Saulo comenzó a proclamar en las sinagogas que Jesús es el Hijo de Dios. Todos los que lo oían se quedaban asombrados, y decían: —¿No es este el que andaba persiguiendo en Jerusalén a los que invocan el nombre de Jesús? ¿No es el mismo que también vino aquí para arrestarlos y entregarlos a los jefes de los sacerdotes? Pero Saulo hablaba cada vez con más valor, y dejaba confundidos a los judíos que vivían en Damasco, demostrándoles que Jesús es el Mesías." (Hechos 9:20-22).

Como Saulo era un estudiante diestro del gran rabí Gamaliel, tomó ventaja de la costumbre de la sinagoga que invitaba a cualquier hombre judío capaz de hablar de las Escrituras en las reuniones de la sinagoga. Su mensaje era completamente acerca de Jesús. Él sabía que necesitaban conocer a Jesús en verdad, que Él es el Hijo de Dios. Muchas personas piensan que cuando a Jesús se le llama el Hijo de Dios, es una forma de decir que Él no es Dios, es menos que Dios. Pero en los días del Señor Jesús, todos sabían lo que significaba este título. Ser llamado el “hijo de” significaba que estaba completamente identificado con esa persona, y su identidad era tu identidad también. Cuando Jesús se llamó a sí mismo el Hijo de Dios, y cuando los demás lo llamaron así, se entendía que era una declaración de su deidad. De hecho, en dos ocasiones cuando el Señor Jesús se llamó a sí mismo el Hijo de Dios, fue acusado de blasfemia, de llamarse a sí mismo Dios (Juan 5:17-18, Mateo 26:63-65). Todos sabían a qué se refería al llamarse Hijo de Dios, y todos sabían a qué se refería Saulo cuando predicó que Jesús es el Hijo de Dios. Predicar que Jesús es el Hijo de Dios también es predicar la perfección de su vida, y especialmente su obra por nosotros en la cruz. Es predicar cómo Dios nos salva a través de Su obra.

"¿No es éste el que asolaba en Jerusalén a los que invocaban este nombre?": La gente estaba realmente asombrada por la conversión de Saulo; Era difícil creer cuán poderosamente  el Señor Jesús puede cambiar una vida. Años después, Pablo mismo escribió: "De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas" (2 Corintios 5:17). 

jueves, 16 de abril de 2026

Devocional abril 16/2026

"Ananías fue a la casa donde estaba Saulo. Al entrar, puso sus manos sobre él, y le dijo: —Hermano Saulo, el Señor Jesús, el que se te apareció en el camino por donde venías, me ha mandado para que recobres la vista y quedes lleno del Espíritu Santo. Al momento cayeron de los ojos de Saulo una especie de escamas, y recobró la vista. Entonces se levantó y fue bautizado. Después comió y recobró las fuerzas, y se quedó algunos días con los creyentes que vivían en Damasco." (Hechos 9:17-19).

Esto requirió gran valor. En los siglos después, los cristianos han tenido que tratar con aquellos que hacen conversiones fingidas para infiltrar los seguidores de Jesús. Ananías tenía que superar este miedo o sospecha. El hecho de imponer sus manos y las palabras “Hermano Saulo” comunicaron poderosamente el amor de Dios. El ciego Saulo no podía ver el amor en el rostro de Ananías, así que lo comunicó a través de sus manos y su voz.

Parece que aquí es cuando Saulo realmente fue nacido de nuevo. Aquí es donde recibió el Espíritu Santo y fue sanado de su ceguera, que era tanto la ceguera espiritual como la ceguera física. Dios hizo una obra eficaz al quebrantar a Saulo, pero no fue su intención dejarlo quebrantado. Dios quería quebrantar a Saulo para poder llenarlo y dejarlo lleno.

“A menudo se dice que Saulo fue convertido en camino a Damasco. Estrictamente hablando, esta no es la verdad. Su conversión empezó con su encuentro con la ley, pero no se cumplió hasta que el evangelio entró en su corazón por fe, y eso no ocurrió en el camino, sino en Damasco”. (Lenski)

Cuando Saulo pudo ver –tanto física y espiritualmente– inmediatamente quiso identificarse con el Señor Jesús y con sus discípulos al ser bautizado. No se nos dice que Ananías le dijo a Saulo sobre el bautismo. Quizá lo hizo; pero es igual de probable (o aún más probable) que Saulo había visto bautismos cristianos (tales como en Pentecostés, Hechos 2:41). Especialmente, Dios le habló directamente acerca de muchas cosas durante su tiempo esperando a Ananías, incluyendo el nombre del hombre que vendría a orar por él y restauraría su vista (Hechos 9:12).

"Habiendo tomado alimento, recobró fuerzas": Saulo inmediatamente comenzó a recobrar fuerzas física y espiritualmente. Dios estaba preocupado con ambas áreas de necesidad. Ahora se contaba entre los discípulos de Jesús, y se hizo amigo de aquellos que previamente había intentado encarcelar o matar. Esto demuestra la naturaleza notable y radical de su transformación.

Pablo consideraba su experiencia de conversión como un patrón para todo creyente: "Habiendo yo sido antes blasfemo, perseguidor e injuriador; mas fui recibido a misericordia porque lo hice por ignorancia, en incredulidad … Pero por esto fui recibido a misericordia, para que Jesucristo mostrase en mí el primero toda su clemencia, para ejemplo de los que habrían de creer en él para vida eterna" (1 Timoteo 1:13,16).


miércoles, 15 de abril de 2026

Devocional abril 15/2026

"Había entonces en Damasco un discípulo llamado Ananías, a quien el Señor dijo en visión: Ananías. Y él respondió: Heme aquí, Señor. Y el Señor le dijo: Levántate, y ve a la calle que se llama Derecha, y busca en casa de Judas a uno llamado Saulo, de Tarso; porque he aquí, él ora, y ha visto en visión a un varón llamado Ananías, que entra y le pone las manos encima para que recobre la vista. Entonces Ananías respondió: Señor, he oído de muchos acerca de este hombre, cuántos males ha hecho a tus santos en Jerusalén; y aun aquí tiene autoridad de los principales sacerdotes para prender a todos los que invocan tu nombre. El Señor le dijo: Ve, porque instrumento escogido me es este, para llevar mi nombre en presencia de los gentiles, y de reyes, y de los hijos de Israel; porque yo le mostraré cuánto le es necesario padecer por mi nombre." (Hechos 9:10-16).

No sabemos nada acerca de Ananías ni antes ni después de este encuentro con Saulo. No sabemos cómo vino a estar en Damasco, o qué le sucedió después. Por lo que sabemos, podemos pensar en él como un seguidor promedio de Jesús, un discípulo. Era un hombre común: no un apóstol, un profeta, un pastor, un evangelista, un anciano o un diácono. Sin embargo, Dios lo usó porque era un hombre común. Dios quiere usarnos, hay un trabajo especial para cada uno de nosotros. En teoría, no fue absolutamente necesario que Dios usara un hombre como Ananías para esta obra en la vida de Saulo. Siendo simplemente un discípulo, podemos decir que Dios usó a Ananías porque le encanta usar a las personas, y Ananías era un siervo dispuesto. 

Dios le habló a Ananías de una manera completamente diferente a la que le habló a Saulo. Saulo tuvo una confrontación audaz y casi violenta con Dios, pero Ananías oyó la voz de Dios dulcemente en una visión, donde Dios llamó y Ananías respondió obedientemente. Decir: “Heme aquí, Señor” es una respuesta perfecta a Dios. 

Dios tenía un plan para la vida de Saulo. En ese momento, Dios aún no había revelado ese llamado a Saulo. Parece haberle dicho a Ananías primero. Dios consideraba a Saulo como su instrumento escogido mucho antes de que hubiera algo en él digno de ser escogido. Dios sabía lo que Él podía hacer con él, aun cuando Saulo o Ananías no lo sabían. "Para llevar mi nombre en presencia de los gentiles, y de reyes, y de los hijos de Israel": Esto describe en general el llamado y obra futura del hombre quebrantado, ciego y afligido que Ananías pronto conocería. (Enduring Word)

martes, 14 de abril de 2026

Devocional abril 14/2026

"Mas yendo por el camino, aconteció que al llegar cerca de Damasco, repentinamente le rodeó un resplandor de luz del cielo; y cayendo en tierra, oyó una voz que le decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? Él dijo: ¿Quién eres, Señor? Y le dijo: Yo soy Jesús, a quien tú persigues; dura cosa te es dar coces contra el aguijón. Él, temblando y temeroso, dijo: Señor, ¿qué quieres que yo haga? Y el Señor le dijo: Levántate y entra en la ciudad, y se te dirá lo que debes hacer. Y los hombres que iban con Saulo se pararon atónitos, oyendo a la verdad la voz, mas sin ver a nadie. Entonces Saulo se levantó de tierra, y abriendo los ojos, no veía a nadie; así que, llevándole por la mano, le metieron en Damasco, donde estuvo tres días sin ver, y no comió ni bebió." (Hechos 9:3-9).

En algún lugar fuera de Damasco, esto sucedió repentinamente. Este evento espectacular debe considerarse inusual. Dios normalmente no confronta a pecadores con una luz celestial y una voz audible desde el cielo. En Hechos 22:6 Pablo reveló que esto sucedió a mediodía, cuando el sol brilla a lo máximo. Mas Pablo dijo que esta luz sobrepasaba el resplandor del sol (Hechos 26:13). 

Según F.F. Bruce, los rabinos de la época de Saulo creían principalmente que Dios ya no le hablaba directamente al hombre, como lo hizo en los días de los profetas. Sin embargo, creían que uno podía escuchar el “eco” de la voz de Dios, lo que llamaron “la hija de la voz de Dios”. Aquí, Saulo aprendió que uno puede escuchar a Dios directamente.

"Saulo, Saulo": Cuando Dios repite un nombre dos veces, es para mostrar un sentimiento fuerte, pero no necesariamente enojo (como en Marta, Marta de Lucas 10:41 y Jerusalén, Jerusalén de Mateo 23:37).

"¿Por qué me persigues?": Mientras la luz celestial lo abrumaba, Saulo fue confrontado con la verdadera naturaleza de su crimen: perseguía a Dios, no al hombre. Saulo pensó que estaba sirviendo a Dios por atacar brutalmente a los cristianos, pero descubrió que estaba luchando contra Dios. Esto ha sido tristemente cierto a lo largo de la historia. A menudo, los que están convencidos de que le están haciendo un favor a Dios hacen gran parte de la peor persecución y tortura jamás practicada. La pregunta “¿Por qué me persigues?” significa, “¿Saulo, por qué estas haciendo algo tan inútil?”.

"Yo soy Jesús": Aunque Jesús era un nombre bastante común en aquel día, el Jesús de Nazaret que había ascendido no necesitaba más identificación. Cuando dijo: “Yo soy Jesús”, Saulo supo exactamente cuál Jesús habló. En toda probabilidad, Saulo oyó al Señor Jesús enseñar en Jerusalén; y como probablemente era miembro del sanedrín, Saulo se sentó a juzgarlo en el juicio antes de su crucifixión.

“A menos que Saulo estuviera alucinando, la aparición de Jesús probó que Jesús estaba vivo y que Jesús era Dios”. (Boice)

"¿Quién eres, Señor? … Señor, ¿qué quieres que yo haga?": Saulo respondió con dos de las preguntas más importantes que alguien puede (y debe) hacer. 

lunes, 13 de abril de 2026

Devocional abril 13/2026

"Saulo, respirando aún amenazas y muerte contra los discípulos del Señor, vino al sumo sacerdote, y le pidió cartas para las sinagogas de Damasco, a fin de que si hallase algunos hombres o mujeres de este Camino, los trajese presos a Jerusalén." (Hechos 9:1-2).

La última vez que vimos a Saulo fue en Hechos 8:3, donde dice que asolaba a la iglesia, y entrando casa por casa, arrastraba a hombres y a mujeres, y los entregaba en la cárcel. Aquí continuó y expandió este trabajo a la ciudad de Damasco (aproximadamente 130 millas o 210 kilómetros al noreste de Jerusalén; un viaje de seis días en total).

"Respirando aún amenazas y muerte contra los discípulos del Señor": La imagen es de un hombre enojado y violento absolutamente convencido de su propia justicia. Saulo odiaba a los discípulos del Señor. Él no estaba buscando a Jesús cuando Jesús lo buscó. Podríamos decir que Saulo estaba decidido en contra de Jesús cuando Jesús estaba decidido por Saulo.

"Vino al sumo sacerdote": Saulo hizo su trabajo de persecución bajo la aprobación directa de las autoridades religiosas más altas. Él pidió y recibió cartas del sumo sacerdote autorizando su misión. Aun después de que Saulo se convirtió en cristiano, recordó sus días como perseguidor. En Filipenses 3, hizo mención de este trasfondo, diciendo que fue "circuncidado al octavo día, del linaje de Israel, de la tribu de Benjamín, hebreo de hebreos; en cuanto a la ley, fariseo; en cuanto a celo, perseguidor de la iglesia; en cuanto a la justicia que es en la ley, irreprensible." En Gálatas 1:13-14, Pablo agregó más en cuanto a su pasado: "Porque ya habéis oído acerca de mi conducta en otro tiempo en el judaísmo, que perseguía sobremanera a la iglesia de Dios, y la asolaba; y en el judaísmo aventajaba a muchos de mis contemporáneos en mi nación, siendo mucho más celoso de las tradiciones de mis padres." Saulo de Tarso –este hombre de alta educación– pensó que el cristianismo era malo y engañoso. Quizás tomó como ejemplo a Fineas quien en el libro de Éxodo mató a un hombre y una mujer inmorales con una lanza, y Dios honró su acción parando una plaga. Quizá Saulo pensó que estaba tratando de detener una plaga de religión falsa.

sábado, 11 de abril de 2026

Devocional abril 11/2026

"Un ángel del Señor habló a Felipe, diciendo: Levántate y ve hacia el sur, por el camino que desciende de Jerusalén a Gaza, el cual es desierto. Entonces él se levantó y fue. Y sucedió que un etíope, eunuco, funcionario de Candace reina de los etíopes, el cual estaba sobre todos sus tesoros, y había venido a Jerusalén para adorar, volvía sentado en su carro, y leyendo al profeta Isaías. Y el Espíritu dijo a Felipe: Acércate y júntate a ese carro. Acudiendo Felipe, le oyó que leía al profeta Isaías, y dijo: Pero ¿entiendes lo que lees? Él dijo: ¿Y cómo podré, si alguno no me enseñare? Y rogó a Felipe que subiese y se sentara con él. El pasaje de la Escritura que leía era este: Como oveja a la muerte fue llevado; Y como cordero mudo delante del que lo trasquila, Así no abrió su boca. En su humillación no se le hizo justicia; Mas su generación, ¿quién la contará? Porque fue quitada de la tierra su vida. Respondiendo el eunuco, dijo a Felipe: Te ruego que me digas: ¿de quién dice el profeta esto; de sí mismo, o de algún otro? Entonces Felipe, abriendo su boca, y comenzando desde esta escritura, le anunció el evangelio de Jesús. Y yendo por el camino, llegaron a cierta agua, y dijo el eunuco: Aquí hay agua; ¿qué impide que yo sea bautizado? Felipe dijo: Si crees de todo corazón, bien puedes. Y respondiendo, dijo: Creo que Jesucristo es el Hijo de Dios. Y mandó parar el carro; y descendieron ambos al agua, Felipe y el eunuco, y le bautizó. Cuando subieron del agua, el Espíritu del Señor arrebató a Felipe; y el eunuco no le vio más, y siguió gozoso su camino. Pero Felipe se encontró en Azoto; y pasando, anunciaba el evangelio en todas las ciudades, hasta que llegó a Cesarea." (Hechos 8:26-40).

Podríamos haber pensado que Felipe se opondría a dejar el gran éxito de la obra en Samaria para ir al desierto desolado, pero Dios tenía un plan en todo. Felipe se sometió al plan de Dios. “Felipe era el hombre en el frente de la batalla. Parecía ser completamente indispensable. Sin embargo, fue precisamente en ese momento cuando Dios lo llamó a irse del área”. (Boice). Si uno escuchara el llamado para dejar un ministerio tan bendecido y fructífero, probablemente pensaría que era el diablo hablando y no el Señor. Uno podría pensar, “ahora no” o “yo no” o “allí no”. Dejando un ministerio fructífero para ir a un desierto parece tontería desde la perspectiva del hombre, pero sabio si es dirigido por Dios. ¿Qué podría ser más necio que dejar un lugar de ministerio próspero e ir a un camino en el desierto? 

“Había dos caminos de Jerusalén a Gaza, y el Espíritu le ordena a Felipe que tome el que rara vez se usaba”. (MacArthur)

“Si Cristo es obstaculizado, ¡es porque algún Felipe no está dispuesto a ir!” (Morgan)

“Lo hemos visto, desde el día de Pentecostés en adelante, moviéndose sobre multitudes; ahora rastreamos sus movimientos en el individuo, y lo vemos en su tratamiento y dirección individual, viendo cómo guía a un creyente y dirige a un gentil”. (Pierson) Felipe no fue el único dirigido por el Espíritu. El hombre de Etiopía también lo fue, aunque todavía no lo sabía. En el camino del desierto, Felipe se encontró con un prosélito etíope al judaísmo que regresaba de Jerusalén ¡leyendo la Biblia! Esta Etiopía –mucho más grande que la Etiopía de hoy en día– fue la tierra de donde vino la reina de Saba, que vio la gloria del reino de Salomón y profesó fe en el Dios de Israel. Es posible que pedazos de la fe judía fueron pasadas a través de los siglos a hombres como este funcionario de la reina. 

“Era un hombre noble en una búsqueda noble”. (Hughes) No podemos decir si el etíope encontró a Dios en su visita a Jerusalén, pero ciertamente encontró la palabra de Dios, y leyendo la palabra de Dios lo guiaría a Dios. El etíope era un hombre exitoso. Mas su éxito obviamente no contestaba todas las preguntas de su vida. Él sabía que necesitaba respuestas espirituales reales en su vida, y estaba buscando a Dios.

"Leyendo al profeta Isaías": El etíope estaba hambriento por la palabra de Dios. Por lo general, el pergamino le costaría mucho dinero, por lo que mostró que realmente quería leer y conocer la palabra de Dios. 

"El Espíritu dijo a Felipe": Felipe tuvo una gran audacia para ir directamente al carro del etíope y hablar con él, pero eso es lo que el Espíritu Santo le dijo que hiciera. El etíope era un hombre rico, un hombre con poder, y por lo menos de cierta manera una celebridad. Pero Felipe sabía que necesitaba a Jesús al igual que cualquier otra persona. Nunca debemos temer hablar de Jesús con aquellos que se consideran personas importantes. Deberíamos ser más valientes para hablarle al mundo de Jesús, que el mundo para hablarnos del pecado.


viernes, 10 de abril de 2026

Devocional abril 10/2026

"Cuando vio Simón que por la imposición de las manos de los apóstoles se daba el Espíritu Santo, les ofreció dinero, diciendo: Dadme también a mí este poder, para que cualquiera a quien yo impusiere las manos reciba el Espíritu Santo. Entonces Pedro le dijo: Tu dinero perezca contigo, porque has pensado que el don de Dios se obtiene con dinero. No tienes tú parte ni suerte en este asunto, porque tu corazón no es recto delante de Dios. Arrepiéntete, pues, de esta tu maldad, y ruega a Dios, si quizá te sea perdonado el pensamiento de tu corazón; porque en hiel de amargura y en prisión de maldad veo que estás. Respondiendo entonces Simón, dijo: Rogad vosotros por mí al Señor, para que nada de esto que habéis dicho venga sobre mí. Y ellos, habiendo testificado y hablado la palabra de Dios, se volvieron a Jerusalén, y en muchas poblaciones de los samaritanos anunciaron el evangelio." (Hechos 8:18-25).

Simón notó que cuando Pedro y Juan impusieron las manos a los samaritanos y oraron por ellos, algo sucedió. Estaba impresionado por ese algo. Pensó que el Espíritu Santo era simplemente un poder que se podía comprar o vender. Él quería controlar la función del Espíritu, y consideraba al Espíritu Santo como un poder que él podía usar como quisiera, en vez de una Persona que gobernaba su vida. "Simonía" es la palabra para el pecado de comprar o vender oficios o privilegios de la iglesia, porque se hace con la misma actitud que este Simón. Este pecado es a veces practicado hoy en día; pero más comúnmente la gente simplemente piensa que la bendición sigue al dinero, en vez de el dinero sigue a la bendición. Simón realmente no deseaba el Espíritu Santo para sí mismo, sino la habilidad de impartir el poder del Espíritu Santo a otros cuando quisiera. Esto le daría mucha autoridad espiritual. “El pecado era desear poseer el poder espiritual para fines personales”. (Morgan)

"Has pensado que el don de Dios se obtiene con dinero": Por supuesto, Simón estaba equivocado en su forma de pensar. Los dones de Dios se reciben libremente de Él, por fe. Como dice en Isaías 55:1: "A todos los sedientos: Venid a las aguas; y los que no tienen dinero, venid, comprad y comed. Venid, comprad sin dinero y sin precio, vino y leche."

jueves, 9 de abril de 2026

Devocional abril 9/2026

"Cuando los apóstoles que estaban en Jerusalén oyeron que Samaria había recibido la palabra de Dios, enviaron allá a Pedro y a Juan; los cuales, habiendo venido, oraron por ellos para que recibiesen el Espíritu Santo; porque aún no había descendido sobre ninguno de ellos, sino que solamente habían sido bautizados en el nombre de Jesús. Entonces les imponían las manos, y recibían el Espíritu Santo." (Hechos 8:14-17).

Cuando el Señor Jesús le dio a Pedro (y a los otros apóstoles) las llaves del reino de los cielos (Mateo 16:19) fue realmente para este propósito. Aquí oficialmente dieron la bienvenida a aquellos (los samaritanos) que previamente habían sido excluidos del pueblo de Dios, al reino de Dios. Obviamente, hubo una experiencia posterior con el Espíritu Santo que estos creyentes samaritanos no conocían hasta que los apóstoles vinieron y les ministraron. A menudo, el poder y la llenura del Espíritu Santo se reciben cuando se imponen las manos sobre una persona y se ora por ellos (Hechos 9:17, 1 Timoteo 4:14, 2 Timoteo 1:6). Siempre debemos estar listos para recibir cualquier gracia o don que Dios tenga para darnos a través de la imposición de manos.

No sabemos con exactitud como fue evidente la llenura del Espíritu Santo en ellos. Quizá se manifestaron ciertos dones espirituales (1 Corintios 12:7-10).

"Recibían el Espíritu Santo": El hecho de que estos cristianos recibieron el Espíritu Santo en lo que parece ser una experiencia subsiguiente a su salvación, ha causado mucha controversia; se han ofrecido diferentes explicaciones:

  1. Algunos dicen que nunca fueron verdaderamente nacidos de nuevo (convertidos) bajo la predicación de Felipe. Cuando Pedro y Juan vinieron, realmente confiaron en el Señor Jesús y allí recibieron el Espíritu Santo. 
  2. Otros dicen que ellos fueron verdaderamente nacidos de nuevo. Después, en una experiencia posterior, recibieron el Espíritu Santo según un patrón que creyentes deben seguir hoy. 
  3. Otros dicen que fueron convertidos en respuesta a la predicación de Felipe; Pero Dios, retuvo el don del Espíritu Santo hasta que Pedro y Juan pudieron dárselo. El propósito de Dios en esto era asegurar la continuidad entre la iglesia en Jerusalén y la nueva iglesia en Samaria, evitando la división. 
  4. Otros opinan que realmente fueron nacidos de nuevo y recibieron el Espíritu Santo en el momento de la conversión, pero que les fueron dados dones y gracias especiales del Espíritu Santo por la imposición de manos de Pedro y Juan.

La última opción parece explicar mejor lo que sucedió. Cualquiera que sea la experiencia de los samaritanos, parece haber sido más que la dotación “normal” del Espíritu Santo en el momento de la salvación. Esta es una llenura del Espíritu Santo que siempre debemos desear y buscar.

miércoles, 8 de abril de 2026

Devocional abril 8/2026

"Pero había un hombre llamado Simón, que antes ejercía la magia en aquella ciudad, y había engañado a la gente de Samaria, haciéndose pasar por algún grande. A este oían atentamente todos, desde el más pequeño hasta el más grande, diciendo: Este es el gran poder de Dios. Y le estaban atentos, porque con sus artes mágicas les había engañado mucho tiempo. Pero cuando creyeron a Felipe, que anunciaba el evangelio del reino de Dios y el nombre de Jesucristo, se bautizaban hombres y mujeres. También creyó Simón mismo, y habiéndose bautizado, estaba siempre con Felipe; y viendo las señales y grandes milagros que se hacían, estaba atónito." (Hechos 8:9-13).

Este Simón tenía un cierto nivel de fama local. Él fue honrado como alguien que no solo tenía el poder de Dios; decían de él: “Este es el gran poder de Dios”. En la Biblia, la magia está asociada con prácticas ocultas, y muchas veces con la toma de drogas que alteran la mente y el estado de ánimo. Cualquier poder real que Simón tenía, era de Satanás, no de Dios. En el mundo antiguo había una clase de astrónomos y científicos conocidos como magos (Mateo 2:1), pero los brujos y los hechiceros locales también usaban ese título. Lo usaban para aprovecharse de la ignorancia y las supersticiones de la gente común. 

Los samaritanos asumieron incorrectamente que, porque Simón tenía un poder espiritual, era de Dios; sin embargo, eso simplemente no era cierto.

Los que previamente habían sido engañados por Simón y sus artes mágicas, ahora creyeron a Felipe y lo que predicaba. Él trajo el mensaje del evangelio y ellos lo creyeron. “No hay indicios de ninguna deficiencia en su fe. Seguramente Felipe no reconoció ninguno, o no los habría bautizado”. (Williams).

Simón fue convencido por la predicación de Felipe y sus milagros asombrosos, hasta el punto en que declaró la fe, fue bautizado y estaba siempre con Felipe. Simón se convirtió en un seguidor de Felipe y su ministerio. No hay nada que indique que su fe fuera falsa o no sincera. Sin embargo, fue probada más adelante.

martes, 7 de abril de 2026

Devocional abril 7/2026

"Pero los que fueron esparcidos iban por todas partes anunciando el evangelio. Entonces Felipe, descendiendo a la ciudad de Samaria, les predicaba a Cristo. Y la gente, unánime, escuchaba atentamente las cosas que decía Felipe, oyendo y viendo las señales que hacía. Porque de muchos que tenían espíritus inmundos, salían estos dando grandes voces; y muchos paralíticos y cojos eran sanados; así que había gran gozo en aquella ciudad." (Hechos 8:4-8).

El resultado, para la gloria de Dios, fue que la persecución simplemente sirvió para esparcir el mensaje. No debemos pensar que los que se fueron de Jerusalén salieron como predicadores formales. La mayoría eran “misioneros por accidente” que hablaban del Señor Jesús a donde quiera que fueran. Podemos ser como estos primeros cristianos. Podemos compartir las buenas nuevas de lo que el Señor Jesús ha hecho en nuestras vidas. La mayoría de las personas no vienen a Él a través de un predicador profesional o un evangelista; ellos vienen a través de personas como nosotros.

“En cada iglesia donde realmente hay el poder del Espíritu de Dios, el Señor causará que sea esparcida, más o menos. Él nunca quiere que una iglesia sea como una nuez cerrada en su cáscara; ni como ungüento encerrado en una caja. El precioso perfume del evangelio tiene que ser derramado para endulzar el aire”. (Spurgeon).

Al igual que Esteban, Felipe fue uno de los hombres elegidos para servir a la familia de la iglesia en maneras prácticas cuando surgió la disputa sobre las viudas helenistas (Hechos 6:5). Él fue uno de los obligados a huir de la persecución (Hechos 8:1), terminando en Samaria. Después de que los judíos rechazaron el evangelio otra vez, vemos a Dios extendiendo la oferta de salvación en Jesús a otras personas, empezando con los samaritanos.

600 años antes de esto, los asirios conquistaron esta área del norte de Israel y deportaron a todos los judíos ricos y de clase media del área. Después importaron una población pagana desde lejos. Estos paganos se casaron con los de clases más bajas de judíos que quedaban en el norte de Israel, y de estas personas vinieron los samaritanos. En general, los judíos de aquel día odiaban a los samaritanos. Los consideraban infieles mestizos que corrompían la adoración del Dios verdadero. “Había un profundo prejuicio, equivalente casi al odio, entre los judíos y los samaritanos”. (LaSor). Aun así, Felipe les predicaba a Cristo. Porque el Señor Jesús había obrado en él, ya no había lugar para este tipo de prejuicio en su corazón o mente. Él no era racista hacia los samaritanos.


lunes, 6 de abril de 2026

Devocional abril 6/2026

"Y Saulo consentía en su muerte. En aquel día hubo una gran persecución contra la iglesia que estaba en Jerusalén; y todos fueron esparcidos por las tierras de Judea y de Samaria, salvo los apóstoles. Y hombres piadosos llevaron a enterrar a Esteban, e hicieron gran llanto sobre él. Y Saulo asolaba la iglesia, y entrando casa por casa, arrastraba a hombres y a mujeres, y los entregaba en la cárcel." (Hechos 8:1-3).

En Filipenses 3:6, Pablo dijo de su vida antes de Jesús que era tan celoso en su fe religiosa que persiguió a la iglesia. La supervisión de Saulo de la ejecución de Esteban fue solo un ejemplo de esta persecución. "Consentía" describe la actitud de Saulo, pero la traducción al español probablemente no es lo suficientemente fuerte. La idea detrás de la antigua palabra griega suneudokeo es: “aprobar, estar complacido con”. Algunas personas eran perseguidores renuentes, pero Saulo no era uno de ellos; a él le gustaba atacar a los cristianos. Saulo de Tarso –a quien la mayoría de nosotros conocemos por su nombre romano Pablo– después vino a remorderse grandemente por aquella persecución de la iglesia. Más tarde escribió: "Porque yo soy el más pequeño de los apóstoles, que no soy digno de ser llamado apóstol, porque perseguí a la iglesia de Dios" (1 Corintios 15:9).

Hechos 26:11 describe lo que quizá Pablo lamentaba más: "Y muchas veces, castigándolos en todas las sinagogas, los forcé a blasfemar; y enfurecido en gran manera contra ellos, los perseguí hasta en las ciudades extranjeras". Quizá Pablo haya sufrido muchas noches sin dormir pensando en aquellos a quienes forzó a blasfemar. La muerte de Esteban era solo el comienzo. Las compuertas de la persecución ahora estaban abiertas contra los cristianos. Saulo era solo uno de los muchos perseguidores de los cristianos. Ésta fue la primera persecución de los cristianos como grupo. Antes, los apóstoles habían sido arrestados, azotados y perseguidos; aquí, cada creyente fue amenazado con violencia y quizás muerte.

El domingo 8 de enero de 1956, en las orillas de un río solitario muy dentro de las selvas de Ecuador, los nativos asesinaron a cinco misioneros quienes venían a contarles de Jesús. Para muchos, esta muerte parecía una tragedia sin sentido. Muchos solo podían ver a cinco jóvenes misioneros quienes tenían sus carreras terminadas demasiado pronto, o las cinco viudas y los hijos sin padre. Pero Dios hizo una increíble obra a través de esos cinco hombres, aun en sus muertes, y la bendición todavía resuena a través de personas como Elisabeth Elliot, una de las cinco mujeres cuyo esposo fue asesinado. (Enduring Word)

sábado, 4 de abril de 2026

Devocional abril 4/2026

"¡Duros de cerviz, e incircuncisos de corazón y de oídos! Vosotros resistís siempre al Espíritu Santo; como vuestros padres, así también vosotros. ¿A cuál de los profetas no persiguieron vuestros padres? Y mataron a los que anunciaron de antemano la venida del Justo, de quien vosotros ahora habéis sido entregadores y matadores; vosotros que recibisteis la ley por disposición de ángeles, y no la guardasteis. Oyendo estas cosas, se enfurecían en sus corazones, y crujían los dientes contra él. Pero Esteban, lleno del Espíritu Santo, puestos los ojos en el cielo, vio la gloria de Dios, y a Jesús que estaba a la diestra de Dios, y dijo: He aquí, veo los cielos abiertos, y al Hijo del Hombre que está a la diestra de Dios. Entonces ellos, dando grandes voces, se taparon los oídos, y arremetieron a una contra él. Y echándole fuera de la ciudad, le apedrearon; y los testigos pusieron sus ropas a los pies de un joven que se llamaba Saulo. Y apedreaban a Esteban, mientras él invocaba y decía: Señor Jesús, recibe mi espíritu. Y puesto de rodillas, clamó a gran voz: Señor, no les tomes en cuenta este pecado. Y habiendo dicho esto, durmió." (Hechos 7:51-60).

Podemos imaginar los susurros entre el sanedrín enojado mientras la lección de historia de Esteban comenzó a tener sentido. Esteban vio esto y supo que estaban rechazando al que Dios había enviado igual como lo habían hecho antes.

“Toma el cuchillo filoso de la Palabra y destroza los pecados del pueblo, abriendo las partes interiores de sus corazones y los secretos de sus almas … Él no podía haber dado ese discurso escrutador con mayor valentía si hubiera estado seguro de que le agradecerían por ello; el hecho de que su muerte era segura no tuvo otro efecto sobre él que hacerlo aún más valiente”. (Spurgeon)

Usando conceptos del Antiguo Testamento, Esteban reprendió a aquellos que rechazaron a Jesús como duros de cerviz (como es descrito Israel en pasajes como Éxodo 32:9), y como incircuncisos de corazón y de oídos (como es descrito Israel en pasajes como Jeremías 9:26). La cerviz es la parte posterior del cuello (la nuca). La expresión tiene el sentido de "tercos". Al usar las dos frases juntas, él podía haber tenido en mente un pasaje como Deuteronomio 10:16: "Circuncidad, pues, el prepucio de vuestro corazón, y no endurezcáis más vuestra cerviz." Casi 20 veces en el Antiguo Testamento, Dios llama a Israel duros de cerviz. Estos líderes religiosos estaban actuando tal como lo hicieron sus antepasados.

Israel se enorgullecía de la señal de la circuncisión porque los separaba de los gentiles. Esteban esencialmente dijo: “Ustedes son iguales a los gentiles en su rechazo del Señor”.  El punto principal de Esteban era inconfundible: “Como Israel fue en su historia; así ustedes lo son hoy. Dios les dio la ley, pero no la guardaron”. 

"Que recibisteis la ley por disposición de ángeles, y no la guardasteis": Esta acusación debe haber enojado mucho a los miembros del concilio. Ellos se enorgullecían de su obediencia a la ley, aun como el apóstol Pablo diría después de su pensar antes de ser cristiano: "En cuanto a la justicia que es en la ley, irreprensible" (Filipenses 3:6). El mensaje de Esteban era verdad. Primero, Dios no hace acepciónde lugares; es decir, aunque el templo era un regalo maravilloso de Dios, era incorrecto sobre enfatizarlo como “la casa de Dios”. Segundo, Israel en ese momento era culpable de lo que había sido culpable antes: rechazar a los mensajeros de Dios.

El Señor Jesús dijo que es imposible que odres viejos contengan vino nuevo (Mateo 9:17). A través de Esteban, el Espíritu Santo mostró cómo las viejas tradiciones del judaísmo (especialmente el énfasis excesivo en el templo) no podían contener el nuevo vino del cristianismo.

Dios usó el martirio venidero de Esteban para esparcir la iglesia al mundo entero, pero Dios también usó el mensaje de Esteban para mostrar que no había razón teológica para evitar que el evangelio se compartiera a los gentiles.


viernes, 3 de abril de 2026

Devocional abril 3/2026

"Tuvieron nuestros padres el tabernáculo del testimonio en el desierto, como había ordenado Dios cuando dijo a Moisés que lo hiciese conforme al modelo que había visto. El cual, recibido a su vez por nuestros padres, lo introdujeron con Josué al tomar posesión de la tierra de los gentiles, a los cuales Dios arrojó de la presencia de nuestros padres, hasta los días de David. Este halló gracia delante de Dios, y pidió proveer tabernáculo para el Dios de Jacob. Mas Salomón le edificó casa; si bien el Altísimo no habita en templos hechos de mano, como dice el profeta: El cielo es mi trono, Y la tierra el estrado de mis pies. ¿Qué casa me edificaréis? dice el Señor; ¿O cuál es el lugar de mi reposo? ¿No hizo mi mano todas estas cosas?" (Hechos 7:44-50).

El punto de Esteban fue que la presencia del tabernáculo o el templo no los constriñó de rechazar a Dios y a sus mensajeros especiales. Si bien el Altísimo no habita en templos hechos de mano: Esteban confrontó su idolatría del templo. Intentaron confinar a Dios dentro del templo, pero Dios es demasiado grande para caber en cualquier templo que el hombre pueda hacer. En un nivel más sutil, muchos cristianos hacen lo mismo. Quizá no sea el adorar al edificio de la iglesia (aunque ciertamente eso ocurre de vez en cuando), pero es el confinar a Dios a un solo lugar. En otras palabras, el único lugar donde se encuentran con Dios es en la iglesia. En cuanto les concierne, Dios está ausente del resto de sus vidas. En la mente y en la vida de algunos hoy en día, parece que Dios vive solamente en la iglesia.


jueves, 2 de abril de 2026

Devocional abril 2/2026

"Pasados cuarenta años, un ángel se le apareció en el desierto del monte Sinaí, en la llama de fuego de una zarza. Entonces Moisés, mirando, se maravilló de la visión; y acercándose para observar, vino a él la voz del Señor: Yo soy el Dios de tus padres, el Dios de Abraham, el Dios de Isaac, y el Dios de Jacob. Y Moisés, temblando, no se atrevía a mirar. Y le dijo el Señor: Quita el calzado de tus pies, porque el lugar en que estás es tierra santa. Ciertamente he visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto, y he oído su gemido, y he descendido para librarlos. Ahora, pues, ven, te enviaré a Egipto. A este Moisés, a quien habían rechazado, diciendo: ¿Quién te ha puesto por gobernante y juez?, a este lo envió Dios como gobernante y libertador por mano del ángel que se le apareció en la zarza. Este los sacó, habiendo hecho prodigios y señales en tierra de Egipto, y en el Mar Rojo, y en el desierto por cuarenta años. Este Moisés es el que dijo a los hijos de Israel: Profeta os levantará el Señor vuestro Dios de entre vuestros hermanos, como a mí; a él oiréis. Este es aquel Moisés que estuvo en la congregación en el desierto con el ángel que le hablaba en el monte Sinaí, y con nuestros padres, y que recibió palabras de vida que darnos; al cual nuestros padres no quisieron obedecer, sino que le desecharon, y en sus corazones se volvieron a Egipto, cuando dijeron a Aarón: Haznos dioses que vayan delante de nosotros; porque a este Moisés, que nos sacó de la tierra de Egipto, no sabemos qué le haya acontecido. Entonces hicieron un becerro, y ofrecieron sacrificio al ídolo, y en las obras de sus manos se regocijaron. Y Dios se apartó, y los entregó a que rindiesen culto al ejército del cielo; como está escrito en el libro de los profetas: ¿Acaso me ofrecisteis víctimas y sacrificios En el desierto por cuarenta años, casa de Israel? Antes bien llevasteis el tabernáculo de Moloc, Y la estrella de vuestro dios Renfán, Figuras que os hicisteis para adorarlas. Os transportaré, pues, más allá de Babilonia." (Hechos 7:30-43).

Esteban enfatizó otra vez uno de los puntos principales de su respuesta al concilio: que Dios, su gloria y su obra, no eran confinados al templo. Dios se le apareció a Moisés en el desierto antes de que hubiera un templo. También enfatizó que Dios llamó y comisionó a Moisés. Aunque Israel lo había rechazado, Dios lo designó con señales inconfundibles, incluyendo la zarza ardiente en el desierto. Aunque Israel lo rechazó en lo que podría llamarse su “primera venida”, él siguió siendo el libertador elegido de Dios para Israel. Moisés profetizó que vendría después de él otro profeta y advirtió que Israel debería asegurarse de escuchar a este profeta. Pero al igual que Israel rechazó a Moisés, también rechazaron al Señor Jesús, quien es el profeta del que habló. Cada individuo debe considerar por sí mismo cómo debe aceptar a Jesús y no rechazarlo. Debe recibirlo como su Libertador, el único que puede rescatar. "Este es aquel … que estuvo en la congregación … que recibió palabras de vida": Moisés, como el Señor Jesús, guió la congregación del pueblo de Dios, disfrutó de una intimidad especial con Dios y trajo a luz la revelación de Dios.

miércoles, 1 de abril de 2026

Devocional abril 1/2026

"Los patriarcas, movidos por envidia, vendieron a José para Egipto; pero Dios estaba con él, y le libró de todas sus tribulaciones, y le dio gracia y sabiduría delante de Faraón rey de Egipto, el cual lo puso por gobernador sobre Egipto y sobre toda su casa. Vino entonces hambre en toda la tierra de Egipto y de Canaán, y grande tribulación; y nuestros padres no hallaban alimentos. Cuando oyó Jacob que había trigo en Egipto, envió a nuestros padres la primera vez. Y en la segunda, José se dio a conocer a sus hermanos, y fue manifestado a Faraón el linaje de José. Y enviando José, hizo venir a su padre Jacob, y a toda su parentela, en número de setenta y cinco personas. Así descendió Jacob a Egipto, donde murió él, y también nuestros padres; los cuales fueron trasladados a Siquem, y puestos en el sepulcro que a precio de dinero compró Abraham de los hijos de Hamor en Siquem. Pero cuando se acercaba el tiempo de la promesa, que Dios había jurado a Abraham, el pueblo creció y se multiplicó en Egipto, hasta que se levantó en Egipto otro rey que no conocía a José. Este rey, usando de astucia con nuestro pueblo, maltrató a nuestros padres, a fin de que expusiesen a la muerte a sus niños, para que no se propagasen. En aquel mismo tiempo nació Moisés, y fue agradable a Dios; y fue criado tres meses en casa de su padre. Pero siendo expuesto a la muerte, la hija de Faraón le recogió y le crio como a hijo suyo. Y fue enseñado Moisés en toda la sabiduría de los egipcios; y era poderoso en sus palabras y obras. Cuando hubo cumplido la edad de cuarenta años, le vino al corazón el visitar a sus hermanos, los hijos de Israel. Y al ver a uno que era maltratado, lo defendió, e hiriendo al egipcio, vengó al oprimido. Pero él pensaba que sus hermanos comprendían que Dios les daría libertad por mano suya; mas ellos no lo habían entendido así. Y al día siguiente, se presentó a unos de ellos que reñían, y los ponía en paz, diciendo: Varones, hermanos sois, ¿por qué os maltratáis el uno al otro? Entonces el que maltrataba a su prójimo le rechazó, diciendo: ¿Quién te ha puesto por gobernante y juez sobre nosotros? ¿Quieres tú matarme, como mataste ayer al egipcio? Al oír esta palabra, Moisés huyó, y vivió como extranjero en tierra de Madián, donde engendró dos hijos." (Hechos 7:9-29).

Esteban enfatizó la presencia espiritual de Dios con José en todo tiempo. José no necesitaba ir al templo para estar cerca de Dios, en Egipto no había un templo de Jehová. En lugar de eso, Dios estaba con él todo el tiempo. Esteban mencionó la historia de José porque él es una imagen del Señor Jesús, en el aspecto de que los hijos de Israel rechazaron a José, quien más tarde vino a ser un salvador para ellos (y el único salvador posible).

"El sepulcro que a precio de dinero compró Abraham": La única tierra que Abraham poseyó realmente en Canaán fue este sepulcro. El resto fue recibido solo por fe.

"En aquel mismo tiempo nació Moisés y fue agradable a Dios": Moisés también era como el Señor Jesús en el sentido de que fue favorecido por Dios desde su nacimiento y preservado en su niñez. Además, fue agradable a Dios sin tener el templo o las costumbres de la religión institucional. Moisés también era sabio, y un hombre de poderosas obras. En un momento determinado, Moisés bajó de su trono real por cuidado y preocupación por sus hermanos. Esto fue otra manera en que Moisés fue como el Señor Jesús que vendría después de él. Cuando Moisés ofreció libertad a Israel, fue rechazado y rechazado con despecho. Israel negó que él tenía cualquier derecho de ser gobernante y juez sobre ellos.

El mensaje de Esteban fue claro: “Ustedes han rechazado a Jesús, quien era como Moisés pero aún más grande que él, y niegan que Jesús tiene derecho de ser un gobernante y juez sobre ustedes”.

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