jueves, 2 de abril de 2026

Devocional abril 2/2026

"Pasados cuarenta años, un ángel se le apareció en el desierto del monte Sinaí, en la llama de fuego de una zarza. Entonces Moisés, mirando, se maravilló de la visión; y acercándose para observar, vino a él la voz del Señor: Yo soy el Dios de tus padres, el Dios de Abraham, el Dios de Isaac, y el Dios de Jacob. Y Moisés, temblando, no se atrevía a mirar. Y le dijo el Señor: Quita el calzado de tus pies, porque el lugar en que estás es tierra santa. Ciertamente he visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto, y he oído su gemido, y he descendido para librarlos. Ahora, pues, ven, te enviaré a Egipto. A este Moisés, a quien habían rechazado, diciendo: ¿Quién te ha puesto por gobernante y juez?, a este lo envió Dios como gobernante y libertador por mano del ángel que se le apareció en la zarza. Este los sacó, habiendo hecho prodigios y señales en tierra de Egipto, y en el Mar Rojo, y en el desierto por cuarenta años. Este Moisés es el que dijo a los hijos de Israel: Profeta os levantará el Señor vuestro Dios de entre vuestros hermanos, como a mí; a él oiréis. Este es aquel Moisés que estuvo en la congregación en el desierto con el ángel que le hablaba en el monte Sinaí, y con nuestros padres, y que recibió palabras de vida que darnos; al cual nuestros padres no quisieron obedecer, sino que le desecharon, y en sus corazones se volvieron a Egipto, cuando dijeron a Aarón: Haznos dioses que vayan delante de nosotros; porque a este Moisés, que nos sacó de la tierra de Egipto, no sabemos qué le haya acontecido. Entonces hicieron un becerro, y ofrecieron sacrificio al ídolo, y en las obras de sus manos se regocijaron. Y Dios se apartó, y los entregó a que rindiesen culto al ejército del cielo; como está escrito en el libro de los profetas: ¿Acaso me ofrecisteis víctimas y sacrificios En el desierto por cuarenta años, casa de Israel? Antes bien llevasteis el tabernáculo de Moloc, Y la estrella de vuestro dios Renfán, Figuras que os hicisteis para adorarlas. Os transportaré, pues, más allá de Babilonia." (Hechos 7:30-43).

Esteban enfatizó otra vez uno de los puntos principales de su respuesta al concilio: que Dios, su gloria y su obra, no eran confinados al templo. Dios se le apareció a Moisés en el desierto antes de que hubiera un templo. También enfatizó que Dios llamó y comisionó a Moisés. Aunque Israel lo había rechazado, Dios lo designó con señales inconfundibles, incluyendo la zarza ardiente en el desierto. Aunque Israel lo rechazó en lo que podría llamarse su “primera venida”, él siguió siendo el libertador elegido de Dios para Israel. Moisés profetizó que vendría después de él otro profeta y advirtió que Israel debería asegurarse de escuchar a este profeta. Pero al igual que Israel rechazó a Moisés, también rechazaron al Señor Jesús, quien es el profeta del que habló. Cada individuo debe considerar por sí mismo cómo debe aceptar a Jesús y no rechazarlo. Debe recibirlo como su Libertador, el único que puede rescatar. "Este es aquel … que estuvo en la congregación … que recibió palabras de vida": Moisés, como el Señor Jesús, guió la congregación del pueblo de Dios, disfrutó de una intimidad especial con Dios y trajo a luz la revelación de Dios.

miércoles, 1 de abril de 2026

Devocional abril 1/2026

"Los patriarcas, movidos por envidia, vendieron a José para Egipto; pero Dios estaba con él, y le libró de todas sus tribulaciones, y le dio gracia y sabiduría delante de Faraón rey de Egipto, el cual lo puso por gobernador sobre Egipto y sobre toda su casa. Vino entonces hambre en toda la tierra de Egipto y de Canaán, y grande tribulación; y nuestros padres no hallaban alimentos. Cuando oyó Jacob que había trigo en Egipto, envió a nuestros padres la primera vez. Y en la segunda, José se dio a conocer a sus hermanos, y fue manifestado a Faraón el linaje de José. Y enviando José, hizo venir a su padre Jacob, y a toda su parentela, en número de setenta y cinco personas. Así descendió Jacob a Egipto, donde murió él, y también nuestros padres; los cuales fueron trasladados a Siquem, y puestos en el sepulcro que a precio de dinero compró Abraham de los hijos de Hamor en Siquem. Pero cuando se acercaba el tiempo de la promesa, que Dios había jurado a Abraham, el pueblo creció y se multiplicó en Egipto, hasta que se levantó en Egipto otro rey que no conocía a José. Este rey, usando de astucia con nuestro pueblo, maltrató a nuestros padres, a fin de que expusiesen a la muerte a sus niños, para que no se propagasen. En aquel mismo tiempo nació Moisés, y fue agradable a Dios; y fue criado tres meses en casa de su padre. Pero siendo expuesto a la muerte, la hija de Faraón le recogió y le crio como a hijo suyo. Y fue enseñado Moisés en toda la sabiduría de los egipcios; y era poderoso en sus palabras y obras. Cuando hubo cumplido la edad de cuarenta años, le vino al corazón el visitar a sus hermanos, los hijos de Israel. Y al ver a uno que era maltratado, lo defendió, e hiriendo al egipcio, vengó al oprimido. Pero él pensaba que sus hermanos comprendían que Dios les daría libertad por mano suya; mas ellos no lo habían entendido así. Y al día siguiente, se presentó a unos de ellos que reñían, y los ponía en paz, diciendo: Varones, hermanos sois, ¿por qué os maltratáis el uno al otro? Entonces el que maltrataba a su prójimo le rechazó, diciendo: ¿Quién te ha puesto por gobernante y juez sobre nosotros? ¿Quieres tú matarme, como mataste ayer al egipcio? Al oír esta palabra, Moisés huyó, y vivió como extranjero en tierra de Madián, donde engendró dos hijos." (Hechos 7:9-29).

Esteban enfatizó la presencia espiritual de Dios con José en todo tiempo. José no necesitaba ir al templo para estar cerca de Dios, en Egipto no había un templo de Jehová. En lugar de eso, Dios estaba con él todo el tiempo. Esteban mencionó la historia de José porque él es una imagen del Señor Jesús, en el aspecto de que los hijos de Israel rechazaron a José, quien más tarde vino a ser un salvador para ellos (y el único salvador posible).

"El sepulcro que a precio de dinero compró Abraham": La única tierra que Abraham poseyó realmente en Canaán fue este sepulcro. El resto fue recibido solo por fe.

"En aquel mismo tiempo nació Moisés y fue agradable a Dios": Moisés también era como el Señor Jesús en el sentido de que fue favorecido por Dios desde su nacimiento y preservado en su niñez. Además, fue agradable a Dios sin tener el templo o las costumbres de la religión institucional. Moisés también era sabio, y un hombre de poderosas obras. En un momento determinado, Moisés bajó de su trono real por cuidado y preocupación por sus hermanos. Esto fue otra manera en que Moisés fue como el Señor Jesús que vendría después de él. Cuando Moisés ofreció libertad a Israel, fue rechazado y rechazado con despecho. Israel negó que él tenía cualquier derecho de ser gobernante y juez sobre ellos.

El mensaje de Esteban fue claro: “Ustedes han rechazado a Jesús, quien era como Moisés pero aún más grande que él, y niegan que Jesús tiene derecho de ser un gobernante y juez sobre ustedes”.

Devocional abril 2/2026

"Pasados cuarenta años, un ángel se le apareció en el desierto del monte Sinaí, en la llama de fuego de una zarza. Entonces Moisés, mir...