martes, 30 de septiembre de 2025

Devocional septiembre 30/2025

"Estaban allí sentados algunos de los escribas, los cuales cavilaban en sus corazones: ¿Por qué habla este así? Blasfemias dice. ¿Quién puede perdonar pecados, sino solo Dios? Y conociendo luego Jesús en su espíritu que cavilaban de esta manera dentro de sí mismos, les dijo: ¿Por qué caviláis así en vuestros corazones? ¿Qué es más fácil, decir al paralítico: Tus pecados te son perdonados, o decirle: Levántate, toma tu lecho y anda? Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados (dijo al paralítico): A ti te digo: Levántate, toma tu lecho, y vete a tu casa. Entonces él se levantó en seguida, y tomando su lecho, salió delante de todos, de manera que todos se asombraron, y glorificaron a Dios, diciendo: Nunca hemos visto tal cosa." (Marcos 2:6-12). Los escribas utilizaron el tipo de lógica correcta. Ellos correctamente creían que únicamente Dios puede perdonar los pecados. Su error fue rehusarse a ver quién es Jesús: Dios el Hijo, quien tiene la autoridad de perdonar los pecados. Se dieron cuenta de que el Señor Jesús pudo leer sus pensamientos. Esto debió ayudarles a persuadirse de que Él es Dios, teniendo el poder de perdonar los pecados.

Para los hombres, ambos, un perdón real y el poder para sanar son imposibles, pero para Dios, ambos son fáciles. Es una suposición lógica que si Jesús tiene el poder para sanar la enfermedad de un hombre, Él también tiene la autoridad para perdonar sus pecados.

El paralítico tuvo un encuentro con el Dios vivo, con el Dios de los milagros, con el Todopoderoso. Como resultado su vida cambió para siempre.

¿Quién es Jesús para ti? ¿Has tenido un encuentro con el Dios vivo?

Leer y meditar:  Marcos 2:6-12.  Responda las siguientes preguntas:

-¿Cuál es la idea central del pasaje?

-¿Qué me enseña acerca de Dios y mi relación con Él?

- ¿Existe un mandato o promesa para mí?

-¿Hay pecados que tengo que abandonar?

lunes, 29 de septiembre de 2025

Devocional septiembre 29/2025

 ¡Bienvenido al emocionante viaje de esta semana! Vamos a leer, meditar y estudiar Marcos 2:1-17. 

Hoy avanzamos en los versículos 1 al 5: "Unos días después, cuando Jesús entró de nuevo en Capernaúm, corrió la voz de que estaba en casa. Se aglomeraron tantos que ya no quedaba sitio ni siquiera frente a la puerta, mientras él les predicaba. Entonces llegaron cuatro hombres que llevaban un paralítico. Como no podían acercarlo a Jesús por causa de la multitud, quitaron parte del techo encima de donde estaba Jesús y, luego de hacer una abertura, bajaron la camilla en la que estaba acostado el paralítico. Al ver la fe de ellos Jesús dijo al paralítico: —¡Hijo, tus pecados quedan perdonados!" (Marcos 2:1-5 NVI).

En ese punto de Su ministerio, el Señor Jesús atraía a la multitud a cualquier lugar que Él fuera. “A cualquier lugar que él fuera las personas le sitiaban con peticiones de sanidad y para que echara fuera demonios, así que se le impedía hacer lo que había venido a hacer primeramente, el cual era predicar la Palabra.” (Steadman)

Debido al cuarto lleno por la multitud, los amigos de un hombre paralítico tuvieron que bajarle a través del techo. Esta era una forma inusual de interrumpir un sermón.

Morgan en descubrieron el techo: “La fuerza de la palabra es que ellos rompieron el techo de la casa, destrozando el tejido, para poder bajar al hombre en su lecho hacia la presencia de Jesús.” Esto probada la determinación y la fe de los amigos del hombre paralítico. Ellos contaban con que Jesús sanaría a su amigo, ya que sería más difícil el subirle de nuevo por el techo que haberle bajado. Ellos contaban en que él saldría caminando de ese cuarto.

El Señor dijo al paralítico: "Hijo, tus pecados te son perdonados": Podemos imaginarnos cómo se sintieron los amigos que estaban en el techo. Ellos pasaron por muchos problemas para ver a su amigo sanado de su parálisis, y ahora, el maestro, solamente quiere perdonar sus pecados. Quizás escuchamos que ellos gritaban, ¡No, él esta paralítico! ¡Queremos que él camine, no que sea perdonado!” Pero el Señor Jesús sabía cuál era la verdadera necesidad del hombre, y cuál era su más grande necesidad. “El perdón es el milagro más grande que Jesús jamás realizó. Satisface la necesidad más grande; y trae bendición y los resultados más duraderos.” (Wiersbe)

Leer y meditar:  Marcos 2:1-5.  Responda las siguientes preguntas:

-¿Cuál es la idea central del pasaje?

-¿Qué me enseña acerca de Dios y mi relación con Él?

- ¿Existe un mandato o promesa para mí?

-¿Hay pecados que tengo que abandonar?

sábado, 27 de septiembre de 2025

Devocional septiembre 27/2025

 El precioso relato de Marcos capítulo uno, nos muestra el encuentro de un leproso con el Señor (Marcos 1:40-45). La condicón de ese hombre era extrema, desesperada; porque ser leproso en el contexto de Israel en ese tiempo, no era únicamente ser enfermo. Era también ser marginado, excluido de la práctica religiosa (no podían ir al templo) y de la sociedad. Implicaba una vida de ruina porque no podía trabajar, implicaba rechazo y vergüenza. Pero el leproso vino al Señor con esperanza, fe y humildad, y fue escuchado, sanado y restaurado.

El versículo 41 dice "Y Jesús, teniendo misericordia de él, extendió la mano y le tocó, y le dijo: Quiero, sé limpio." (RVR1969). En la versión RVR2017 dice "Y, movido a compasión, Jesús extendió su mano..." "Este detalle es añadido por Marcos, para mostrar que el poder de Cristo es usado por su compasión para llevar consuelo y alivio a los pobres mortales. Nuestra miseria nos constituye en objetos de su misericordia. Y lo que hace por nosotros lo hace con la mayor ternura posible" (Matthew Henry)

Leer y meditar:  Marcos 1:40-45.  Responda las siguientes preguntas:

-¿Cuál es la idea central del pasaje?

-¿Qué me enseña acerca de Dios y mi relación con Él?

- ¿Existe un mandato o promesa para mí?

-¿Hay pecados que tengo que abandonar,?

viernes, 26 de septiembre de 2025

Devocional septiembre 26/2025

Hoy meditamos en los versículos treinta y cinco al treinta y nueve de Marcos capítulo uno: "Levantándose muy de mañana, siendo aún muy oscuro, salió y se fue a un lugar desierto, y allí oraba. Y le buscó Simón, y los que con él estaban; y hallándole, le dijeron: Todos te buscan. Él les dijo: Vamos a los lugares vecinos, para que predique también allí; porque para esto he venido. Y predicaba en las sinagogas de ellos en toda Galilea, y echaba fuera los demonios." Después de un largo día, nosotros ciertamente podríamos excusar al Señor Jesús para que durmiera. Pero Él, levantándose muy de mañana, dedicaba menos tiempo para dormir y más tiempo para orar. El Señor conocía la importancia de un tiempo de soledad con Dios. Mientras que es bueno e importante para nosotros unirnos con otros en la presencia de Dios, también hay mucho de nuestra vida Cristiana que solamente puede aprenderse y experimentarse en un lugar desierto con Dios. “La oración secreta es el secreto de la oración, el alma de la oración, el sello de la oración, la fuerza de la oración. Si no oras solo, entonces para nada tienes vida de oración. A mi no me importa si oras en la calle, o en la iglesia, o en el cuarto de las barracas, o en la catedral; pero tu corazón debe de hablar con Dios en lo secreto, o nunca has orado.” (Spurgeon). 

Luego sí salió a desarrollar su ministerio. El énfasis claro del ministerio del Señor Jesús fue la predicación: "porque para esto he venido." Su ministerio de sanidad y milagros fue impresionante y glorioso, pero nunca fue Su énfasis.

Leer y meditar:  Marcos 1:35-39.  Responda las siguientes preguntas:

-¿Cuál es la idea central del pasaje?

-¿Qué me enseña acerca de Dios y mi relación con Él?

- ¿Existe un mandato o promesa para mí?

-¿Hay pecados que tengo que abandonar

jueves, 25 de septiembre de 2025

Devocional septiembre 25/2025

 ¡Sigue la aventura! La vida del Señor y su ministerio público fueron realmente apasionantes. Así es la vida que nos ofrece y a la que nos llama: "...yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia." (Juan 10:10b). 

Hoy nuestra lectura y meditación son en los versículos veintinueve al treinta y cuatro de Marcos capítulo uno: "Al salir de la sinagoga, vinieron a casa de Simón y Andrés, con Jacobo y Juan. Y la suegra de Simón estaba acostada con fiebre; y en seguida le hablaron de ella. Entonces él se acercó, y la tomó de la mano y la levantó; e inmediatamente le dejó la fiebre, y ella les servía. Cuando llegó la noche, luego que el sol se puso, le trajeron todos los que tenían enfermedades, y a los endemoniados; y toda la ciudad se agolpó a la puerta. Y sanó a muchos que estaban enfermos de diversas enfermedades, y echó fuera muchos demonios; y no dejaba hablar a los demonios, porque le conocían." 

"Pedro estaba casado, y él y Andrés vivían juntos (en casa de Pedro) con la esposa y la suegra de Pedro" (Archivald Thomas Robertson). 

"Tomándola de la mano..." Donde quiera que Cristo entra, viene para hacer el bien, y de seguro recompensa con buena moneda cualquier obsequio que se le hace. La misma mano que curó a la mujer, la levantó también para darle fuerza, de forma que pudo servirles. Para eso somos sanados por el Señor: a fin de capacitarnos para la obra" (Matthew Henry). 

Leer y meditar:  Marcos 1:29-34.  Responda las siguientes preguntas:

-¿Cuál es la idea central del pasaje?

-¿Qué me enseña acerca de Dios y mi relación con Él?

- ¿Existe un mandato o promesa para mí?

-¿Hay pecados que tengo que abandonar?


miércoles, 24 de septiembre de 2025

Devocional septiembre 24/2025

Continuamos en este viaje extraordianario en el que nos lleva Marcos con su evangelio, lleno de acción y emoción. Hoy leemos y meditamos en el capítulo uno, versículos veintiuno al veintiocho: "Entraron en Capernaúm y tan pronto como llegó el sábado, Jesús fue a la sinagoga y se puso a enseñar. La gente se asombraba de su enseñanza, porque la impartía como quien tenía autoridad y no como los maestros de la Ley. De repente, en la sinagoga, un hombre que estaba poseído por un espíritu maligno gritó: —¿Por qué te entrometes, Jesús de Nazaret? ¿Has venido a destruirnos? Yo sé quién eres tú: ¡el Santo de Dios! —¡Cállate! —lo reprendió Jesús—. ¡Sal de ese hombre! Entonces el espíritu maligno sacudió al hombre violentamente y salió de él dando un alarido. Todos quedaron tan asustados que se preguntaban unos a otros: «¿Qué es esto? ¡Una enseñanza nueva, pues lo hace con autoridad! Da órdenes incluso a los espíritus malignos y le obedecen». Como resultado, su fama se extendió rápidamente por toda la región de Galilea." (Marcos 1:21-28 NVI).

El Señor Jesús enseñó con autoridad. Con esa misma autoridad liberó a las personas de los demonios. Sanó a personas heridas y enfermas, sanó a personas marginadas de su comunidad, a quienes trataban como extranjeros. La ley de Moisés clasificaba todas las cosas como puras o impuras. Algunas enfermedades hacían impuras a las personas y si algo o alguien los tocaba también quedaba impuro. Pero cuando el Señor Jesús tocaba a alguien, en cambio, lo hacía puro. El Señor liberó al hombre que estaba poseído por un espíritu maligno. En su ministerio cumplió las profecías del Antiguo Testamento, por ejemplo, la de Isaías 61:1: "El Espíritu de Jehová el Señor está sobre mí, porque me ungió Jehová; me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel."

Leer y meditar:  Marcos 1:21-28.  Responda las siguientes preguntas:

-¿Cuál es la idea central del pasaje?

-¿Qué me enseña acerca de Dios y mi relación con Él?

- ¿Existe un mandato o promesa para mí?

-¿Hay pecados que tengo que abandonar?


martes, 23 de septiembre de 2025

Devocional septiembre 23/2025

"Andando junto al mar de Galilea, vio a Simón y a Andrés su hermano, que echaban la red en el mar; porque eran pescadores. Y les dijo Jesús: Venid en pos de mí, y haré que seáis pescadores de hombres. Y dejando luego sus redes, le siguieron. Pasando de allí un poco más adelante, vio a Jacobo hijo de Zebedeo, y a Juan su hermano, también ellos en la barca, que remendaban las redes. Y luego los llamó; y dejando a su padre Zebedeo en la barca con los jornaleros, le siguieron." (Marcos 1:16-20).

Continuamos nuestra lectura y meditación devocional con estos versículos, que nos relatan el extraordinario encuentro de los cuatro pescadores de Galilea con el Señor Jesús. Sus vidas nunca volvieron a ser iguales, fueron cambiados de manera profunda y definitiva, y se convirtieron en agentes de cambio. El relato dice que el Señor les dijo: "Venid en pos de mí, y haré que seáis pescadores de hombres". Es el llamado que nos hace a todos sus discípulos, es la misión que nos ha encomendado (pescar personas para Él). Con esta invitación, Jesús muestra de qué se trata el Cristianismo: Seguir a Jesús. En sus cimientos, el Cristianismo no se trata de sistemas teológicos, reglas, o aún de ayudar a las personas – se trata de seguir a Jesús. “Sin embargo, es cierto, por los tiempos del Nuevo Testamento, a la frase “venid en pos de mí” se ha añadido un aspecto ético, pues siempre es el mayor el que va adelante, y el inferior quien le sigue: por lo tanto, se implicaba una relación de rabi-discípulo.” (Cole). 

Estos eran hombres comunes, sin credenciales teológicas y sin estatus en el mundo. El Señor Jesús se encontró con ellos mientras trabajaban como hombres comunes. Él escogió estos discípulos no por lo que ellos eran, sino por lo que Él podía hacer por medio de ellos.

Leer y meditar:  Marcos 1:16-20.  Responda las siguientes preguntas:

-¿Cuál es la idea central del pasaje?

-¿Qué me enseña acerca de Dios y mi relación con Él?

- ¿Existe un mandato o promesa para mí?

-¿Hay pecados que tengo que abandonar?

Devocional marzo 30/2026

"El sumo sacerdote dijo entonces: ¿Es esto así? [2] Y él dijo: Varones hermanos y padres, oíd: El Dios de la gloria apareció a nuestro ...