viernes, 31 de octubre de 2025

Devocional octubre 31/2025

 Cuando el Señor se dirigía a la casa de Jairo para ayudar a su hija, otra persona con una gran necesidad se acercó a Él buscando su ayuda: "Pero una mujer que desde hacía doce años padecía de flujo de sangre, y había sufrido mucho de muchos médicos, y gastado todo lo que tenía, y nada había aprovechado, antes le iba peor, cuando oyó hablar de Jesús, vino por detrás entre la multitud, y tocó su manto. Porque decía: Si tocare tan solamente su manto, seré salva. Y en seguida la fuente de su sangre se secó; y sintió en el cuerpo que estaba sana de aquel azote. Luego Jesús, conociendo en sí mismo el poder que había salido de él, volviéndose a la multitud, dijo: ¿Quién ha tocado mis vestidos? Sus discípulos le dijeron: Ves que la multitud te aprieta, y dices: ¿Quién me ha tocado? Pero él miraba alrededor para ver quién había hecho esto. Entonces la mujer, temiendo y temblando, sabiendo lo que en ella había sido hecho, vino y se postró delante de él, y le dijo toda la verdad. Y él le dijo: Hija, tu fe te ha hecho salva; ve en paz, y queda sana de tu azote." (Marcos 5:25-34).

Esta mujer estaba en una condición desesperante. Su condición la hacía ceremonialmente y socialmente impura, y esta era una carga significativa con la cual vivió por 12 años.  

“Por la misma ley de su pueblo, ella estaba divorciada de su marido, y no podía vivir en su casa; estaba excluida de toda la sociedad, y no debía ponerse en contacto con sus viejos amigos; ella estaba excomulgada de los servicios de la sinagoga, y estaba excluida de la corte de mujeres del templo.” (Morgan)

Ella fue a los médicos para ponerse mejor, pero únicamente sufrió más – y se hizo pobre. Lucas, el médico, también nos dice que ella había gastado en médicos todo cuanto tenía (Lucas 8:43). Él sabía que los cobros de los médicos tomarían todo el dinero que tenía una familia.

Mateo 9:20 dice que ella tocó el borde de su manto, y esto significa en realidad uno de los bordes de los vestidos externos que utilizaban todos los Judíos. “Cada Judío devoto utilizaba un manto externo con cuatro borlas en ellos, cada uno en cada esquina. Estas borlas se utilizaban en obediencia al mandamiento de Números 15:38-40, y éstas eran para indicar a los demás, y como recordatorio para ellos mismos, que el que la portaba era un miembro del pueblo escogido de Dios.” (Barclay)

De acuerdo con la manera de pensar de aquellos días, cuando esta mujer impura tocó al Señor Jesús, esto lo haría a Él impuro. Esta impureza no le permitiría que tormara parte en cualquier aspecto de la adoración de Israel (Levíticos 15:19-31). Pero debido a la naturaleza del Señor, y su poder, eso no fue lo que ocurrió. Cuando ella tocó Su manto, fue sanada. Cuando venimos al Señor Jesús con nuestro pecado y se los dejamos, esto no lo hace a Él un pecador, Él  nos hace limpios a nosotros (Colosenses 1:13,14).

Leer y meditar:  Marcos 5:25-34. Responda las siguientes preguntas:

-¿Cuál es la idea central del pasaje?

-¿Qué me enseña acerca de Dios y mi relación con Él?

- ¿Existe un mandato o promesa para mí?

-¿Hay pecados que tengo que abandonar?

jueves, 30 de octubre de 2025

Devocional octubre 30/2025

Otro relato maravilloso que encontramos en capítulo 5 del evangelio de Marcos, es el de la resurrección de la hija Jairo: 

"21Después de que Jesús regresó en la barca al otro lado del lago, se reunió alrededor de él una gran multitud, por lo que él se quedó en la orilla. 22Llegó entonces uno de los jefes de la sinagoga llamado Jairo. Al ver a Jesús, se arrojó a sus pies 23y le suplicó con insistencia:—Mi hijita se está muriendo. Ven, pon tus manos sobre ella para que se sane y viva. 24Jesús se fue con él y lo seguía una gran multitud, la cual se agolpaba sobre él. 

35Todavía estaba hablando Jesús cuando llegaron unos hombres de la casa de Jairo, jefe de la sinagoga, para decirle:—Tu hija ha muerto. ¿Para qué sigues molestando al Maestro? 36Sin hacer caso de la noticia, Jesús dijo al jefe de la sinagoga:—No tengas miedo; nada más cree. 37No dejó que nadie lo acompañara, excepto Pedro, Santiago y Juan, el hermano de Santiago. 38Cuando llegaron a la casa del jefe de la sinagoga, Jesús notó el alboroto, y que la gente lloraba y daba grandes alaridos. 39Entró y dijo:—¿Por qué tanto alboroto y llanto? La niña no está muerta, sino dormida. 40Entonces empezaron a burlarse de él, pero él los sacó a todos, tomó consigo al padre y a la madre de la niña y a los discípulos que estaban con él, y entró adonde estaba la niña. 41La tomó de la mano y le dijo: «Talita cum», que significa «Niña, a ti te digo, ¡levántate!». 42La niña, que tenía doce años, se levantó enseguida y comenzó a andar. Ante este hecho todos se llenaron de asombro. 43Él dio órdenes estrictas de que nadie se enterara de lo ocurrido y les mandó que dieran de comer a la niña." (Marcos 5:21-14; 35-42)

El Señor Jesús acababa de ser rechazado por los gadarenos que le rogaron que se fuera de sus contornos (Mr 5:17), pero ahora, al regresar al lado occidental del lago, probablemente a Capernaum, al llegar salió a su encuentro un hombre llamado Jairo, principal de la sinagoga, que le rogaba insistentemente que fuera con él a su casa. ¡Qué contraste! Mientras unos lo rechazaron y le pidieron salir de sus contornos, otros lo esperaron para invitarlo a venir a su casa. Y esta misma situación se repite en nuestros días constantemente, donde personas, e incluso pueblos enteros, manifiestan posturas completamente opuestas frente al Señor Jesús.

También llama la atención la actitud de la multitud, que según nos dice Lucas, "cuando volvió Jesús, le recibió con gozo; porque todos le esperaban" (Lc 8:40). ¿Cuáles eran sus expectativas? Tal vez tenían curiosidad por presenciar alguno de los milagros de Jesús. No lo sabemos.

Jairo era uno de los que esperaba ansiosamente el retorno del Señor, porque su hija estaba moribunda y su tiempo se acababa sin que pudieran hacer nada por ella. Por eso, tan pronto como el Señor Jesús llegó, vino a su encuentro y le pidió desesperadamente que lo acompañara a su casa. Fue un acto evidente de fe, pero su fe tuvo que superar diferentes obstáculos, algunos de ellos muy difíciles.

Marcos dice que Jairo era uno de los principales de la sinagoga, y las sinagogas estaban prácticamente cerradas para el Señor (Mr 3:1-6). No alcanzamos a imaginar lo difícil que fue para él pedir ayuda a Jesús. Aún así, Jairo, un hombre respetable en su comunidad, llegó a los pies del Señor y le pidió por su hija moribunda. Todos los que somos padres sabemos el dolor que se siente cuando vemos a nuestros hijos enfermos o amenazados por situaciones duras. 

La fe de Jairo le alcanzaba para creer que el Señor Jesús podía sanar a su hija gravemente enferma, pero tal vez no para creer que también tenía poder para resucitar a los muertos. Pero para poder llegar a aprender esto, no había otra manera que esperar hasta que su hija muriera, lo que convirtió aquellos momentos en que Jairo intentaba abrirse paso entre la multitud junto al Señor camino de su casa, en una situación de angustia inimaginable. 

Algo parecido ocurrió en el caso de Lázaro y sus dos hermanas. Cuando le llegó la noticia al Señor Jesús de que su amigo Lázaro estaba enfermo, aún se quedó dos días más donde estaba antes de ir (Jn 11:3-6). Este retraso tuvo como finalidad enseñar a Marta y a María que el Señor no sólo tenía poder para sanar a su hermano enfermo, sino que él es la resurrección y la vida (Jn 11:21-27).

Leer y meditar:  Marcos 5:5:21-14; 35-42.  Responda las siguientes preguntas:

-¿Cuál es la idea central del pasaje?

-¿Qué me enseña acerca de Dios y mi relación con Él?

- ¿Existe un mandato o promesa para mí?

-¿Hay pecados que tengo que abandonar

miércoles, 29 de octubre de 2025

Devocional octubre 29/2025

La parte final del relato del encuentro del endemoniado con el Señor Jesús y su liberación, la encontramos en los versículos 15 al 20 de Marcos 5: "Vienen a Jesús, y ven al que había sido atormentado del demonio, y que había tenido la legión, sentado, vestido y en su juicio cabal; y tuvieron miedo. Y les contaron los que lo habían visto, cómo le había acontecido al que había tenido el demonio, y lo de los cerdos. Y comenzaron a rogarle que se fuera de sus contornos. Al entrar él en la barca, el que había estado endemoniado le rogaba que le dejase estar con él. Mas Jesús no se lo permitió, sino que le dijo: Vete a tu casa, a los tuyos, y cuéntales cuán grandes cosas el Señor ha hecho contigo, y cómo ha tenido misericordia de ti. Y se fue, y comenzó a publicar en Decápolis cuán grandes cosas había hecho Jesús con él; y todos se maravillaban."

Cuando vieron al hombre en su juicio cabal, sentado a los pies de Jesús, tuvieron miedo. No estaban preparados para algo sobrenatural como lo que estaban presenciando. Luego dice el pasaje: "Y comenzaron a rogarle que se fuera de sus contornos": Antes, al parecer a ellos no les importaba tener a un hombre poseído por demonio, atormentado, en medio de ellos. Pero sí les importaba tener al Señor Jesús cerca, así que le pidieron que se fuera – ¡y Él se fue!

Cuando las personas tienen más temor de lo que Dios hará en sus vidas, que de lo que Satanás hace en el momento, a menudo se alejan del Señor.

El hombre que había sido liberado sólo quería estar con el Señor Jesús. No quería solamente lo que Jesús podía hacer por él. El verdadero cambio en su corazón fue mostrado por su deseo de estar con él. 

“Ese es un nombre impactante para un hombre, ‘aquel que había estado poseído por el diablo.’ Estaría con él por todo el tiempo que él viviera, y sería un sermón permanente en cualquier lugar al que fuera. Se le pediría que contara la historia de cómo solía ser y cómo fue que el cambio llegó. ¡Qué historia la que cada hombre puede contar!” (Spurgeon)

El Señor no le permitió quedarse con Él porque sabía que el hombre tenía un ministerio más importante con su propia familia y comunidad. Este hombre podía ser luz entre los pueblos de las ciudades Gentiles de una manera que el Señor Jesús y sus discípulos no podían serlo. 

Cuán grandes cosas había hecho Jesús con él: Este era un gran mensaje para compartir. Es un evangelio que todos debemos ser capaces de predicar. El hombre que fue liberado lo hizo, debido a que cuando se fue, comenzó a publicar . . . cuán grandes cosas había hecho Jesús con él. Su historia mostraba el valor de una vida para Jesús, porque esta fue la única razón por la que el Señor Jesús vino a ese lado del Mar de Galilea. Su historia también muestra que con el Señor nadie está más allá de la esperanza, porque si este hombre podía ser cambiado, entonces todos podrían.

Comenzó a publicar en Decápolis: “El Decápolis eran diez ciudades Griegas en la parte este del Mar de Galilea, incluyendo Damasco. Fue a esta comunidad de gentiles a la cual Jesús le ordenó a este hombre que fuera para ser testigo.” (Stedman)

“Decápolis literalmente significa Las Diez Ciudades. Cerca del Jordán, y del lado este, había diez ciudades, principalmente más bien de carácter especial. Éstas eran esencialmente Griegas. Sus nombres eran Escitópolis, la cual era la única del lado oeste del Jordán, Pella, Dion, Gerasa, Filadelfia, Gadara, Abila, Canatha, Hippos y Damasco.” (Barclay) Los restos espectaculares de Escitópolis pueden ser vistos hoy en día.

Leer y meditar:  Marcos 5:15-20.  Responda las siguientes preguntas:

-¿Cuál es la idea central del pasaje?

-¿Qué me enseña acerca de Dios y mi relación con Él?

- ¿Existe un mandato o promesa para mí?

-¿Hay pecados que tengo que abandonar

martes, 28 de octubre de 2025

Devocional octubre 28/2025

Continuamos hoy con nuestra lectura y meditación devocional en el capítulo 5 del evangelio de Marcos. Hoy en los versículos 8 al 14: "Porque le decía: Sal de este hombre, espíritu inmundo. Y le preguntó: ¿Cómo te llamas? Y respondió diciendo: Legión me llamo; porque somos muchos. Y le rogaba mucho que no los enviase fuera de aquella región. Estaba allí cerca del monte un gran hato de cerdos paciendo. Y le rogaron todos los demonios, diciendo: Envíanos a los cerdos para que entremos en ellos. Y luego Jesús les dio permiso. Y saliendo aquellos espíritus inmundos, entraron en los cerdos, los cuales eran como dos mil; y el hato se precipitó en el mar por un despeñadero, y en el mar se ahogaron. Y los que apacentaban los cerdos huyeron, y dieron aviso en la ciudad y en los campos. Y salieron a ver qué era aquello que había sucedido."

Colosenses 2:15 dice: "y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz." En la cruz el Señor Jesús despojó a los demonios, hizo pública su derrota, triunfó sobre ellos. 

También dice la Palabra del Señor: "He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará." (Lucas 10:19)

Y en 1 Juan 3:8 dice: "El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo."

Así que no debemos temer ante los ataques y las obras del enemigo. Podemos y debemos ejercer la autoridad que Él nos ha dado, llevando el evangelio, la salvación, la sanidad y la liberación que Él ganó en la cruz para cada persona.

Leer y meditar:  Marcos 5:9-14.  Responda las siguientes preguntas:

-¿Cuál es la idea central del pasaje?

-¿Qué me enseña acerca de Dios y mi relación con Él?

- ¿Existe un mandato o promesa para mí?

-¿Hay pecados que tengo que abandonar



lunes, 27 de octubre de 2025

Devocional octubre 27/2025

Hoy leemos y meditamos en Marcos 5:1-8: "Vinieron al otro lado del mar, a la región de los gadarenos. Y cuando salió él de la barca, en seguida vino a su encuentro, de los sepulcros, un hombre con un espíritu inmundo, que tenía su morada en los sepulcros, y nadie podía atarle, ni aun con cadenas. Porque muchas veces había sido atado con grillos y cadenas, mas las cadenas habían sido hechas pedazos por él, y desmenuzados los grillos; y nadie le podía dominar. Y siempre, de día y de noche, andaba dando voces en los montes y en los sepulcros, e hiriéndose con piedras. Cuando vio, pues, a Jesús de lejos, corrió, y se arrodilló ante él. Y clamando a gran voz, dijo: ¿Qué tienes conmigo, Jesús, Hijo del Dios Altísimo? Te conjuro por Dios que no me atormentes. Porque le decía: Sal de este hombre, espíritu inmundo.

Esta es la descripción más detallada que tenemos en la Biblia de un hombre con posesión demoniaca:

· El hombre había sido poseído por demonio ya hace mucho tiempo (Lucas 8:27).

· El hombre no usaba ropa y vivía como un infrahumano, o como un animal salvaje (Lucas 8:27).

· El hombre vivía entre lo decadente y lo muerto, contrario a la ley Judía y a la distinción humana (que tenía su morada en los sepulcros).

· El hombre tenía una fuerza sobrenatural (las cadenas habían sido hechas pedazos).

· El hombre era atormentado y era auto destructivo (dando voces . . . e hiriéndose con piedras).

· El hombre tenía un comportamiento incontrolable (nadie le podía dominar). 

Podemos estar seguros que él no comenzó de esta manera. En un momento este hombre vivía entre los demás en la aldea. Pero su propio comportamiento irracional y salvaje lo ataron con cadenas para que no lastimara a otros, pero el rompía las cadenas una y otra vez. Finalmente le condujeron fuera del pueblo y él vivió en el cementerio del pueblo, un hombre loco entre las tumbas, hiriendo a la única persona que podía – a si mismo.

La Palabra del Señor dice que la paga del pecado es muerte (Romanos 6:23). En la historia de este hombre podemos ver los resultados catastrófico que produce.  

Leer y meditar:  Marcos 5:1-8.  Responda las siguientes preguntas:

-¿Cuál es la idea central del pasaje?

-¿Qué me enseña acerca de Dios y mi relación con Él?

- ¿Existe un mandato o promesa para mí?

-¿Hay pecados que tengo que abandonar


sábado, 25 de octubre de 2025

Devocional octubre 25/2025

 Te invitamos a repasar y profundizar el fin de semana, los devocionales de la semana, en el capítulo 4, versículos 35 al 41 del evangelio de Marcos.

viernes, 24 de octubre de 2025

Devocional octubre 24/2025

Hagamos un paralelo entre Marcos 4:35-41, especialmente la declaración del Señor "pasemos al otro lado..." con Josué 1:2-8 RVR1960: "Mi siervo Moisés ha muerto; ahora, pues, levántate y pasa este Jordán, tú y todo este pueblo, a la tierra que yo les doy a los hijos de Israel. [3] Yo os he entregado, como lo había dicho a Moisés, todo lugar que pisare la planta de vuestro pie. [4] Desde el desierto y el Líbano hasta el gran río Éufrates, toda la tierra de los heteos hasta el gran mar donde se pone el sol, será vuestro territorio. [5] Nadie te podrá hacer frente en todos los días de tu vida; como estuve con Moisés, estaré contigo; no te dejaré, ni te desampararé. [6] Esfuérzate y sé valiente; porque tú repartirás a este pueblo por heredad la tierra de la cual juré a sus padres que la daría a ellos. [7] Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas. [8] Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien."

¿Qué podemos ver en común en los dos pasajes?

Leer y meditar:  Josué 1:2-8.  Responda las siguientes preguntas:

-¿Cuál es la idea central del pasaje?

-¿Qué me enseña acerca de Dios y mi relación con Él?

- ¿Existe un mandato o promesa para mí?

-¿Hay pecados que tengo que abandonar



Devocional marzo 30/2026

"El sumo sacerdote dijo entonces: ¿Es esto así? [2] Y él dijo: Varones hermanos y padres, oíd: El Dios de la gloria apareció a nuestro ...