lunes, 30 de marzo de 2026

Devocional marzo 30/2026

"El sumo sacerdote dijo entonces: ¿Es esto así? [2] Y él dijo: Varones hermanos y padres, oíd: El Dios de la gloria apareció a nuestro padre Abraham, estando en Mesopotamia, antes que morase en Harán, [3] y le dijo: Sal de tu tierra y de tu parentela, y ven a la tierra que yo te mostraré. [4] Entonces salió de la tierra de los caldeos y habitó en Harán; y de allí, muerto su padre, Dios le trasladó a esta tierra, en la cual vosotros habitáis ahora. [5] Y no le dio herencia en ella, ni aun para asentar un pie; pero le prometió que se la daría en posesión, y a su descendencia después de él, cuando él aún no tenía hijo" (Hechos 7:1-5)

 El sumo sacerdote mencionado aquí probablemente todavía era Caifás, el mismo que presidió el juicio del Señor Jesús (Mateo 26:57). Este, invitó a Esteban a que explicara sobre las acusaciones registradas en Hechos 6:11-14. Esteban estaba acusado de hablar palabras blasfemas contra Moisés y contra Dios, y contra ese lugar santo [el templo] y contra la ley. Además, lo acusaron de decir que Jesús destruiría el templo y las costumbres entregadas por Moisés. En su respuesta, Esteban dio un panorama de la historia del Antiguo Testamento. No debemos pensar que Esteban instruyó al sanedrín sobre puntos de la historia judía que ignoraban. En vez de eso, Esteban enfatizó algunas cosas en la historia judía que quizá no habían considerado: que Dios nunca se confinaba a un lugar (como al templo), y que la gente judía tenía la costumbre de rechazar a las personas que Dios les enviaba. Esto realmente no fue una defensa. Esteban no estaba interesado en defenderse. Él simplemente quería proclamar la verdad sobre el Señor Jesús de una manera que la gente pudiera entender.

sábado, 28 de marzo de 2026

Devocional marzo 28/2026

"Entonces todos los que estaban sentados en el concilio, al fijar los ojos en él, vieron su rostro como el rostro de un ángel." (Hechos 6:15).

Esteban estaba ante la corte religiosa más alta que podía enfrentar; examinado por hombres honrados, educados y poderosos. Había sido acusado falsamente y parecía haber perdido el apoyo del público. El rostro de Esteban no tenía ese parecer manso, suave y angelical que vemos en tantas pinturas; ni tampoco era una mirada de severo juicio e ira. En cambio, su rostro reflejaba la perfecta paz y confianza de alguien que conoce y confía en su Dios. Su rostro tenía la misma gloria reflejada que Moisés cuando vio a Dios íntimamente.

“La descripción es de una persona que está cerca a Dios y refleja algo de su gloria como resultado de estar en su presencia (Éxodo 34:29ff)”. (Marshall)

El rostro de un ángel también significa que Esteban estaba en perfecta paz. Su rostro no estaba lleno de miedo o terror porque él sabía que su vida estaba en las manos de Dios y que Jesús nunca abandona a su pueblo. (Enduring word).

"Y si el ministerio de muerte grabado con letras en piedras fue con gloria, tanto que los hijos de Israel no pudieron fijar la vista en el rostro de Moisés a causa de la gloria de su rostro, la cual había de perecer, ¿cómo no será más bien con gloria el ministerio del espíritu?" (2 Corintios 3:7-8). El gozo del Señor es nuestra fortaleza. Dios quiere que irradiemos para Él. No podemos fingir la presencia de Dios en nuestra vida. 


viernes, 27 de marzo de 2026

Devocional marzo 27/2026

"Entonces sobornaron a unos para que dijesen que le habían oído hablar palabras blasfemas contra Moisés y contra Dios. Y soliviantaron al pueblo, a los ancianos y a los escribas; y arremetiendo, le arrebataron, y le trajeron al concilio. Y pusieron testigos falsos que decían: Este hombre no cesa de hablar palabras blasfemas contra este lugar santo y contra la ley; pues le hemos oído decir que ese Jesús de Nazaret destruirá este lugar, y cambiará las costumbres que nos dio Moisés." (Hechos 6:11-14).

Los oponentes de Esteban no podían ganar una pelea justa, así que usaron mentiras y estrategias secretas para cambiar la opinión popular contra Esteban. Lucas (escritor de Hechos) no sabía que los oponentes de Esteban sobornaron a unos para que dijeran todo eso. Posiblemente lo supo porque un hombre llamado Saulo de Tarso estaba entre los oponentes. Algunos de ellos eran de la región natal de Pablo, Cilicia. Saulo (quien después vino a ser conocido como Pablo el apóstol) pudo haberle contado a Lucas sobre este incidente.

Los oponentes de Esteban no pudieron hacer nada contra los seguidores del Señor Jesús hasta que tuvieron la opinión pública de su lado. Previamente, la persecución contra los apóstoles había sido limitada porque la opinión pública estaba con ellos (Hechos 2:47, 5:26). La opinión pública puede ser fácilmente moldeada. Las mismas multitudes que alabaron al Señor Jesús (Lucas 19:35-40) pronto clamaron por su crucifixión (Lucas 23:18-23). Las multitudes que amaron a los apóstoles (Hechos 2:47, 5:26) gritaron contra Esteban. Es por eso que nunca debemos permitir que la opinión popular moldee la visión o el enfoque de la iglesia, debemos asegurarnos de que descansen en la palabra eterna de Dios.

jueves, 26 de marzo de 2026

Devocional marzo 26/2026

"Y Esteban, lleno de gracia y de poder, hacía grandes prodigios y señales entre el pueblo. Entonces se levantaron unos de la sinagoga llamada de los libertos, y de los de Cirene, de Alejandría, de Cilicia y de Asia, disputando con Esteban. Pero no podían resistir a la sabiduría y al Espíritu con que hablaba." (Hechos 6:8-10).

Dios hizo grandes prodigios y señales a través de los apóstoles; pero también a través de otros como Esteban, uno de los siervos escogidos para ayudar a las viudas. Dios usó a Esteban porqué él estaba lleno de gracia y de poder. Él debatía con los judíos de la sinagoga llamada de los libertos. Empoderado por el Espíritu Santo, él mostró mayor sabiduría que sus oponentes (No podían resistir a la sabiduría y al Espíritu con que hablaba). No hay indicios de que Esteban –en sí mismo– fuera más inteligente, mejor educado o un mejor polemista que estos judíos. Deberíamos atribuir su ventaja en el debate al Espíritu Santo.

Esteban fue el primer mártir cristiano (Hch 7.54-60). Éste, como el Señor Jesús, hacía milagros y señales, y fue también acusado de hablar contra Dios y contra el templo (vv. 13-14). Sus palabras finales (Hch 7.59-60) también recuerdan las del Señor.


miércoles, 25 de marzo de 2026

Devocional marzo 25/2026

"Agradó la propuesta a toda la multitud; y eligieron a Esteban, varón lleno de fe y del Espíritu Santo, a Felipe, a Prócoro, a Nicanor, a Timón, a Parmenas, y a Nicolás prosélito de Antioquía; a los cuales presentaron ante los apóstoles, quienes, orando, les impusieron las manos. Y crecía la palabra del Señor, y el número de los discípulos se multiplicaba grandemente en Jerusalén; también muchos de los sacerdotes obedecían a la fe." (Hechos 6:5-7).

No podemos decir que esto fue una buena decisión solo porque le gustó a la gente. Sin embargo, Dios confirmó la sabiduría de los apóstoles a través del acuerdo entre la gente. Los apóstoles fueron guiados por el Señor, no por la opinión popular. Los siete hombres tenían nombres griegos, indicando que probablemente eran helenistas. La gente (y los apóstoles) mostraron gran sensibilidad hacia los helenistas ofendidos al nombrarlos para cuidar de la distribución de las viudas. “Me imagino que había más cristianos de habla aramea en la iglesia que cristianos de habla griega, pero la iglesia unida dijo: Vamos a elegir líderes de habla griega”. (Boice). En este caso, la gente nominó a los hombres, y los apóstoles los aprobaron imponiéndoles las manos, después de orar por la dirección y la aprobación de Dios. Fue importante imponerles las manos, aun si su servicio era mayormente para las necesidades prácticas de las viudas. El servicio práctico es servicio espiritual. La misma palabra griega se usa tanto para la distribución (Hechos 6:1) como para el ministerio (Hechos 6:4). La idea tras la palabra en ambos lugares es servicio, ya sea de manera práctica o espiritual. Deberíamos considerar un privilegio servir al Señor de estas formas básicas y prácticas, en vez de verlo como una carga “no espiritual”. Aparte de la cruz, el Señor Jesús mostró la última medida de amor simplemente lavando los pies de sus discípulos (Juan 13:1-5).

En ninguna parte de este capítulo de Hechos se les llama a estos hombres diáconos, pero la mayoría considera que ellos fueron los primeros en cumplir el oficio de diácono como es descrito en 1 Timoteo 3:8-13. La palabra diácono significa simplemente “siervo”, y estos hombres ciertamente fueron siervos. Podrían reclamar la misma promesa de servicio fiel que Pablo hizo específicamente a los diáconos en 1 Timoteo 3:13: "Porque los que ejerzan bien el diaconado, ganan para sí un grado honroso, y mucha confianza en la fe que es en Cristo Jesús."

Considerando todo lo que pudo haber salido mal cuando Satanás intentó atacar por medio de la división, todos los involucrados merecen mucho crédito. Los que tenían la queja, los helenistas, hicieron lo correcto: Dieron a conocer la necesidad, y confiaron en la solución de los apóstoles. Los del otro partido, los hebreos, hicieron lo correcto: Reconocieron que los helenistas tenían una necesidad legítima y confiaron en la solución de los apóstoles. Los siete varones escogidos hicieron lo correcto: Aceptaron el llamado al servicio sin glamour. Los apóstoles hicieron lo correcto: Respondieron a la necesidad sin distraerse de su trabajo principal. Debido a que esta situación fue manejada con sabiduría y sensibilidad hacia los ofendidos, se terminó un tema potencialmente divisivo, y el evangelio continuó avanzando. Aún muchos de los sacerdotes vinieron a fe en Jesús.

martes, 24 de marzo de 2026

Devocional marzo 24/2026

"Entonces los doce convocaron a la multitud de los discípulos, y dijeron: No es justo que nosotros dejemos la palabra de Dios, para servir a las mesas. Buscad, pues, hermanos, de entre vosotros a siete varones de buen testimonio, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría, a quienes encarguemos de este trabajo. Y nosotros persistiremos en la oración y en el ministerio de la palabra." (Hechos 6:2-4).

Los apóstoles explicaron que debían permanecer fieles a su llamado principal, que era la oración y el ministerio de la palabra. No era bueno para ellos dedicar su tiempo administrando las necesidades prácticas de las viudas. Dios no llamó a estos apóstoles a ser todo para la iglesia. Dios ha levantado y levantará a otros para servir de otras maneras. Un pastor no debería tener todo su tiempo consumido en tareas que esencialmente son servir mesas. Esto no se refería a sirviendo comida y limpiando mesas para estas viudas. Esto habla de manejar la administración práctica de los detalles prácticos y financieros relevantes al cuidado de las viudas. “Una ‘mesa’ en aquel tiempo significaba un lugar donde un cambista hacía su colección o intercambio de dinero. Los diáconos fueron seleccionados para supervisar la distribución de dinero y las provisiones para los necesitados”. (Ogilvie)

El hecho de que los apóstoles se ocupaban de la oración y el ministerio de la palabra muestra qué enérgicamente hicieron esas cosas y cuán consumidor es predicar y orar correctamente. El ministerio es mucho trabajo, incluso aparte de los dolores de cabeza administrativos. Un hombre joven le dijo a Donald Grey Barnhouse: “Daría el mundo para poder enseñar como usted”. Mirándolo fijamente a los ojos el Dr. Barnhouse contestó: “Bien, porque eso es exactamente lo que te costará”.

Los apóstoles se entregaron a algo más que solamente el ministerio de la palabra. “Por lo tanto, los pastores no deben pensar que han cumplido su deber y que ya no necesitan hacer más cuando han dedicado diariamente algún tiempo a la enseñanza”. (Calvino)

Los apóstoles (los doce) hablaron al grupo general de creyentes (la multitud de los discípulos) y buscaron la solución con mucha comunicación y aporte de la gente. Incluso les pidieron a aquellos –a lo mejor especialmente a aquellos que se sintieron perjudicados– que sugirieran hombres de buen carácter para hacer este trabajo. Esta fue una manera maravillosa de resolver el problema. No echaron fuera a los que se habían quejado. No se dividieron en dos congregaciones. No ignoraron a las personas descontentas. No formaron un comité y discutieron el problema hasta el fin. Sin duda, alguien sugirió que los apóstoles mismos dieran más atención directa a la distribución de ayuda a las viudas. En cambio, delegaron e incluyeron a más personas en el trabajo del ministerio. Llenar las necesidades insatisfechas es una excelente manera de traer a más personas al ministerio.

"De buen testimonio, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría": Las calificaciones descritas por los apóstoles se enfocaban en el carácter de los hombres que debían ser elegidos. Los apóstoles estaban mucho más preocupados por la calidad interna de los hombres que por su apariencia o imagen externa.

(Enduring word)

lunes, 23 de marzo de 2026

Devocional marzo 23/2026

"En aquellos días, como creciera el número de los discípulos, hubo murmuración de los griegos contra los hebreos, de que las viudas de aquellos eran desatendidas en la distribución diaria." (Hechos 6:1)

Hasta este punto en el libro de Hechos, los ataques de Satanás contra la iglesia vinieron de diferentes maneras. Intentó muchas formas de oposición directa e intimidación, e intentó corromper a la iglesia desde adentro. Estas estrategias no tuvieron éxito en parar o estorbar el trabajo de la iglesia. Ahora Satanás esperaba “dividir y vencer” levantando un grupo de cristianos contra otro. Ellos ahora tenían que tratar con la corrupción interna, argumentos y divisiones potenciales. La forma en cómo trataron con todas estas cosas hizo toda la diferencia.

"Como crecía el número de los discípulos" indica que la obra del reino de Dios a través de la comunidad cristiana primitiva era muy exitosa, y trataron bien con los problemas. La mención del crecimiento nuevamente nos recuerda que la iglesia primitiva era organizada. Sabían cuántos eran salvos; se reunían en lugares y tiempos específicos. El dinero y los bienes eran colectados y distribuidos a los que tenían necesidad. El pecado era confrontado. Todo esto indica algún nivel de organización.

Los hebreos eran aquellos judíos más inclinados hacia la cultura judía y eran principalmente de Judea. Los griegos (helenistas) eran aquellos judíos más inclinados hacia la cultura griega y mayormente venían de la Diáspora (de todas partes del imperio romano). Para simplificarlo, los hebreos solían considerar a los griegos como personas no espirituales que se manchaban con la cultura griega, y los griegos consideraban a los hebreos como tradicionalistas que se creían “más santo que tú”. Ya había un recelo natural entre los dos grupos, y Satanás intentó tomar ventaja de ese recelo ya existente. Es importante recordar que, aunque se usan los títulos hebreos y griegos, todos eran cristianos, seguidores del Señor Jesús. Todos eran de origen judío, pero todos habían aceptado a Jesús como su Mesías. 

"La distribución diaria": La iglesia primitiva tomó su responsabilidad de ayudar a las viudas seriamente porque no tenían otro apoyo; pero también esperaban que estas viudas sirvieran fielmente a la iglesia (1 Timoteo 5:3-16).

viernes, 20 de marzo de 2026

Devocional marzo 20/2026

"Cuando oyeron estas palabras el sumo sacerdote y el jefe de la guardia del templo y los principales sacerdotes, dudaban en qué vendría a parar aquello. Pero viniendo uno, les dio esta noticia: He aquí, los varones que pusisteis en la cárcel están en el templo, y enseñan al pueblo. Entonces fue el jefe de la guardia con los alguaciles, y los trajo sin violencia, porque temían ser apedreados por el pueblo. Cuando los trajeron, los presentaron en el concilio, y el sumo sacerdote les preguntó, diciendo: ¿No os mandamos estrictamente que no enseñaseis en ese nombre? Y ahora habéis llenado a Jerusalén de vuestra doctrina, y queréis echar sobre nosotros la sangre de ese hombre. Respondiendo Pedro y los apóstoles, dijeron: Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres. El Dios de nuestros padres levantó a Jesús, a quien vosotros matasteis colgándole en un madero. A este, Dios ha exaltado con su diestra por Príncipe y Salvador, para dar a Israel arrepentimiento y perdón de pecados. Y nosotros somos testigos suyos de estas cosas, y también el Espíritu Santo, el cual ha dado Dios a los que le obedecen." (Hechos 5:24-32).

En este punto, los líderes religiosos tenían que estar preguntándose con qué exactamente estaban tratando. Había una evidencia repetida de un poder sobrenatural obrando con los seguidores del Señor Jesús. Siguiendo la historia de Lucas, entendemos por qué dudaban en qué vendría a parar aquello. Pero nosotros, como lectores del registro, no dudamos. Sabemos que la obra de Dios continuará.

Los apóstoles pronto fueron arrestados otra vez. Quizá tuvieron la tentación de pensar que, como fueron liberados milagrosamente, Dios evitaría que fueran arrestados de nuevo, pero ese no fue el caso. Cuando volvieron a estar bajo custodia, sabían lo fácil que sería para Dios soltarlos otra vez si quería hacerlo. Su experiencia pasada del poder de Dios los había llenado de más fe. 

Significativamente, los apóstoles no apelaron a la opinión popular por protección contra los líderes religiosos. Podrían haber incitado a la multitud gritando: “¿Van a permitir que nos lleven?” Pero su confianza estaba en Dios y en Dios solamente. Había una solución carnal para su problema, pero no la usaron. Por otro lado, los corazones de los líderes religiosos fueron expuestos nuevamente. Temían a la gente, pero no temían a Dios, quien claramente mostró que estaba obrando entre los discípulos.

jueves, 19 de marzo de 2026

Devocional marzo 19/2026

 "Entonces levantándose el sumo sacerdote y todos los que estaban con él, esto es, la secta de los saduceos, se llenaron de celos; y echaron mano a los apóstoles y los pusieron en la cárcel pública. Mas un ángel del Señor, abriendo de noche las puertas de la cárcel y sacándolos, dijo: Id, y puestos en pie en el templo, anunciad al pueblo todas las palabras de esta vida. Habiendo oído esto, entraron de mañana en el templo, y enseñaban. Entre tanto, vinieron el sumo sacerdote y los que estaban con él, y convocaron al concilio y a todos los ancianos de los hijos de Israel, y enviaron a la cárcel para que fuesen traídos. Pero cuando llegaron los alguaciles, no los hallaron en la cárcel; entonces volvieron y dieron aviso, diciendo: Por cierto, la cárcel hemos hallado cerrada con toda seguridad, y los guardas afuera de pie ante las puertas; mas cuando abrimos, a nadie hallamos dentro." (Hechos 5:17-23).

Aquí vemos que los saduceos estaban al frente de la persecución. Recordemos que los fariseos fueron los que dirigieron la persecución contra el Señor Jesús, pero fueron los saduceos los que dirigieron la persecución contra la Iglesia primitiva. Así que los apóstoles fueron arrestados por segunda vez y llevados a la prisión. Luego dice "un ángel del Señor", no dice "el" ángel del Señor. "El ángel del Señor", en el Antiguo Testamento, era el mismo Señor Jesucristo antes de su encarnación, pero ahora Él está a la derecha del Padre, y estaba dirigiendo la actividad de los apóstoles. 

Así como la piedra que bloqueaba la tumba del Señor Jesucristo no pudo impedirle salir, ni los cerrojos pudieron impedir los avances de los apóstoles; todos los obstáculos que los seres humanos han intentado colocar para frenar la propagación del mensaje del amor de Dios, han resultado inútiles. El mismo mensaje que a principios de la iglesia transformó a los hombres y a las mujeres, para experimentar una vida de poder y les dio la vida eterna, opera hoy con la misma eficacia.


miércoles, 18 de marzo de 2026

Devocional marzo 18/2026

"Y por la mano de los apóstoles se hacían muchas señales y prodigios en el pueblo; y estaban todos unánimes en el pórtico de Salomón. De los demás, ninguno se atrevía a juntarse con ellos; mas el pueblo los alababa grandemente. Y los que creían en el Señor aumentaban más, gran número así de hombres como de mujeres; tanto que sacaban los enfermos a las calles, y los ponían en camas y lechos, para que al pasar Pedro, a lo menos su sombra cayese sobre alguno de ellos. Y aun de las ciudades vecinas muchos venían a Jerusalén, trayendo enfermos y atormentados de espíritus inmundos; y todos eran sanados." (Hechos 5:12-16).

En Hechos 4:30, leemos que estos cristianos primitivos oraron para que Dios continuara haciendo señales y prodigios mediante el nombre de tu santo Hijo Jesús. Esto muestra que esta oración fue contestada, y estas señales y prodigios notables continuaron. No se nos dice cuáles fueron estas señales y prodigios. Probablemente eran como lo que vemos en otras partes del libro de Hechos y en los Evangelios: sanidades, liberaciones de poderes demoníacos, bendiciones inusuales. 

"Estaban todos unánimes": A menudo, el hecho de que en el pueblo de Dios estemos todos unánimes es una demostración más grande del poder del Espíritu Santo que cualquier señal o maravilla en particular. Nuestros corazones egoístas y nuestras mentes tercas pueden ser más difíciles de mover que cualquier montaña.

"Por la mano de los apóstoles": Al parecer, Dios eligió hacer estas obras milagrosas por la mano de los apóstoles y no mayormente por otros. Aun así, Dios elige sabiamente cuales manos traerán un milagro. Él tenía un propósito en hacerlo por la mano de los apóstoles. 

(Enduring word)

martes, 17 de marzo de 2026

Devocional marzo17/2026

"Pero cierto hombre llamado Ananías, con Safira su mujer, vendió una heredad, y sustrajo del precio, sabiéndolo también su mujer; y trayendo sólo una parte, la puso a los pies de los apóstoles. Y dijo Pedro: Ananías, ¿por qué llenó Satanás tu corazón para que mintieses al Espíritu Santo, y sustrajeses del precio de la heredad? Reteniéndola, ¿no se te quedaba a ti? y vendida, ¿no estaba en tu poder? ¿Por qué pusiste esto en tu corazón? No has mentido a los hombres, sino a Dios. Al oír Ananías estas palabras, cayó y expiró. Y vino un gran temor sobre todos los que lo oyeron. Y levantándose los jóvenes, lo envolvieron, y sacándolo, lo sepultaron. Pasado un lapso como de tres horas, sucedió que entró su mujer, no sabiendo lo que había acontecido. Entonces Pedro le dijo: Dime, ¿vendisteis en tanto la heredad? Y ella dijo: Sí, en tanto. Y Pedro le dijo: ¿Por qué convinisteis en tentar al Espíritu del Señor? He aquí a la puerta los pies de los que han sepultado a tu marido, y te sacarán a ti. Al instante ella cayó a los pies de él, y expiró; y cuando entraron los jóvenes, la hallaron muerta; y la sacaron, y la sepultaron junto a su marido. Y vino gran temor sobre toda la iglesia, y sobre todos los que oyeron estas cosas." (Hechos 5:1-11).

El capítulo 4 de Hechos concluye con la presentación de Bernabé, el «Hijo de la Consolación», quien vendió tierras y entregó las ganancias a la iglesia, siendo elogiado por su acción, al igual que otros que deseaban ayudarla. Las ofrendas se depositaban a los pies de los apóstoles, y es probable que otros miembros de la iglesia presenciaran estos actos públicos. El capítulo 5 comienza como una continuación de la historia de Bernabé, para ilustrar un caso de hipocresía y mentira al Espíritu Santo, así como las consecuencias de tales acciones (Bárbara Sande).

Enduring Word ofrece un excelente comentario sobre los versículos 1 y 2:

"Pero cierto hombre llamado Ananías, con su esposa Safira, vendió una posesión": Después de ver la gran generosidad de Bernabé y el gran respeto que se le tenía ( Hechos 4:36-37 ), Ananías y Safira decidieron que querían recibir el mismo respeto. Se quedaron con parte de las ganancias: vendieron la posesión y solo dieron una porción a la iglesia, dando a entender que, en un acto de sacrificio, se la entregaron toda a la iglesia. La palabra griega antigua para «retenido» es nosphizomai, que significa «apropiarse indebidamente». La misma palabra se usó para describir el robo de Acán en la traducción griega del Antiguo Testamento (Josué 7:21). La única otra vez que se usa nosphizomai en el Nuevo Testamento, significa «robar» (Tito 2:10).

“La historia de Ananías es al Libro de los Hechos lo que la historia de Acán es al Libro de Josué. En ambas narraciones, un acto de engaño interrumpe el avance victorioso del pueblo de Dios.” (FF Bruce)

Su esposa también lo sabía : Claramente, tanto el marido como la mujer eran cómplices del engaño. Ambos querían proyectar una imagen de gran generosidad, sin ser realmente generosos.

“Es posible que también se deba a que Ananías y Safira habían prometido entregar a Dios la totalidad del producto de la venta, pero luego cambiaron de opinión y solo entregaron una parte.” (FF Bruce)

“Una vez que el amor al dinero se apodera de una persona, no hay mal que no pueda o no quiera hacer.” (Stanley Horton)


lunes, 16 de marzo de 2026

Devocional marzo 16/2026

"Y la multitud de los que habían creído era de un corazón y un alma; y ninguno decía ser suyo propio nada de lo que poseía, sino que tenían todas las cosas en común. Y con gran poder los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús, y abundante gracia era sobre todos ellos. Así que no había entre ellos ningún necesitado; porque todos los que poseían heredades o casas, las vendían, y traían el precio de lo vendido, y lo ponían a los pies de los apóstoles; y se repartía a cada uno según su necesidad. Entonces José, a quien los apóstoles pusieron por sobrenombre Bernabé (que traducido es, Hijo de consolación), levita, natural de Chipre, como tenía una heredad, la vendió y trajo el precio y lo puso a los pies de los apóstoles." (Hechos 4:32-37)

Este grupo de creyentes recién formado experimentó un cambio radical de corazón, y Lucas nos dice que eran de un solo corazón y alma ( καρδία καὶ ψυχὴ μία - kardia kai psuche mia ). El corazón (καρδία) no se refiere al órgano físico, sino al «centro y fuente de toda la vida interior, con su pensamiento, sentimiento y voluntad». [1] El uso del alma (ψυχὴ) en el Nuevo Testamento a veces es difícil de distinguir del corazón, ya que también puede referirse a «la vida interior de una persona y sus diversas facultades». [2] Cuando se combinan, el corazón y el alma «denotan la mente común que hizo que la iglesia se uniera en el nivel humano más profundo». [3] El resultado fue un abandono del yo y del interés propio, ya que “ninguno de ellos afirmaba que nada de lo que le pertenecía fuera suyo, sino que todo era propiedad común de todos”. Aquí presenciamos un comportamiento externo que refleja un corazón transformado. 

Dios continuó obrando a través de sus apóstoles, como nos dice Lucas: «Y con gran poder los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús, y abundante gracia estaba sobre todos ellos» (Hechos 4:33). El propósito principal de los apóstoles era dar testimonio de Jesús. Y su testimonio venía con gran poder (δυνάμει μεγάλῃ dunamei megale ), lo que, considerando el contexto, se refiere a los milagros que Dios realizaba a través de ellos. Los milagros no eran un fin en sí mismos, sino que tenían como propósito dar testimonio (μαρτύριον marturion ) del Señor Jesús, específicamente de su resurrección (ἀνάστασις anastasis ) de entre los muertos. Los apóstoles no señalaban a los demás hacia sí mismos, sino hacia el Señor Jesús. El verdadero ministerio cristiano siempre debe comenzar con el Señor. Y referirse únicamente a la resurrección parece ser una forma de simplificación evangelística que, implícitamente, da por sentada la muerte y sepultura del Señor. No puede haber resurrección sin los acontecimientos anteriores, y al considerarlos en conjunto, se comunica la esencia del mensaje del evangelio.

viernes, 13 de marzo de 2026

Devocional marzo 13/2026

"Y la multitud de los que habían creído era de un corazón y un alma; y ninguno decía ser suyo propio nada de lo que poseía, sino que tenían todas las cosas en común. Y con gran poder los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús, y abundante gracia era sobre todos ellos. Así que no había entre ellos ningún necesitado; porque todos los que poseían heredades o casas, las vendían, y traían el precio de lo vendido, y lo ponían a los pies de los apóstoles; y se repartía a cada uno según su necesidad. Entonces José, a quien los apóstoles pusieron por sobrenombre Bernabé (que traducido es, Hijo de consolación), levita, natural de Chipre, como tenía una heredad, la vendió y trajo el precio y lo puso a los pies de los apóstoles." (Hechos 4:32-37).

Esta unidad fue una maravillosa evidencia de la obra del Espíritu de Dios entre ellos. Debido a su unidad, consideraban a las personas como más importantes que las cosas. “Esta unidad no es conformidad, donde todos son exactamente iguales. No es organizacional, donde todos deben ser forzados a la misma denominación. Las peores épocas en la historia de la iglesia han sido cuando todos han formado parte de una gran organización. No es ese tipo de unidad”. (Boice). 

"Tenían todas las cosas en común": Reconocían que Dios es el dueño de todo; todo pertenece a Dios. Porque Dios había tocado sus vidas tan profundamente, que les resultaba fácil compartir todas las cosas en común. “El griego aquí no significa que todos vendieron sus propiedades a la vez, sino que de vez en cuando esto se hacía cuando el Señor traía necesidades a su atención”. (Horton)

jueves, 12 de marzo de 2026

Devocional marzo 12/2026

"Y puestos en libertad, vinieron a los suyos y contaron todo lo que los principales sacerdotes y los ancianos les habían dicho. Y ellos, habiéndolo oído, alzaron unánimes la voz a Dios, y dijeron: Soberano Señor, tú eres el Dios que hiciste el cielo y la tierra, el mar y todo lo que en ellos hay; que por boca de David tu siervo dijiste: ¿Por qué se amotinan las gentes, Y los pueblos piensan cosas vanas? Se reunieron los reyes de la tierra, Y los príncipes se juntaron en uno Contra el Señor, y contra su Cristo. Porque verdaderamente se unieron en esta ciudad contra tu santo Hijo Jesús, a quien ungiste, Herodes y Poncio Pilato, con los gentiles y el pueblo de Israel, para hacer cuanto tu mano y tu consejo habían antes determinado que sucediera. Y ahora, Señor, mira sus amenazas, y concede a tus siervos que con todo denuedo hablen tu palabra, mientras extiendes tu mano para que se hagan sanidades y señales y prodigios mediante el nombre de tu santo Hijo Jesús. Cuando hubieron orado, el lugar en que estaban congregados tembló; y todos fueron llenos del Espíritu Santo, y hablaban con denuedo la palabra de Dios." (Hechos 4:23-31)

Pedro y Juan tenían buenas noticias que contar. Podemos imaginarlos diciendo: ¡Pudimos contarles del Señor Jesús! ¡Ellos se dieron cuenta de que somos como Él! ¡Nos dijeron que no le contáramos a otros acerca del Señor! En respuesta, la comunidad primitiva cristiana –los suyos, los otros apóstoles y algunos más– tuvieron una reunión de oración. Los eventos importantes los motivaban a la oración. Ellos oraron en voz alta. Es posible orar en silencio en nuestras mentes, pero enfocamos nuestros pensamientos más efectivamente cuando oramos en forma audíble. Ellos oraron en unidad. No hubo conflictos ni contiendas entre ellos. No había un grupo diciendo: “Debemos orar por esto” y otro diciendo: “Debemos orar por aquello”. Tenían la misma mente cuando oraban. Empezaron por recordar a quién oraban. Oraban al Señor de toda creación, el Dios de todo poder. Esta palabra Señor no es la palabra usual para Señor en el Nuevo Testamento; es la palabra griega "despotes". Era una palabra usada para un dueño de esclavos o gobernador cuyo poder no puede ser cuestionado. Oraban con poder y confianza porque sabían que Dios estaba en control.

Pedro citó en la oración el Salmo 2 porque él y los otros discípulos entendían lo que había pasado al ver lo que la Biblia dice al respecto. Del Salmo 2, entendían que debían esperar ese tipo de oposición y no preocuparse porque Dios está en control de todo. El Salmo 2 expresa plena confianza en Dios y su victoria. “Él es el rey. Él es gobernador en Sión. La palabra de Dios no está atada. Y esa Palabra del evangelio desatada, poderosa y libre se extendió desde Jerusalén, esa remota ciudad del imperio romano, para permear y eventualmente transformar el mundo entero”. (Boice)

Cuando oramos, debemos ver nuestras circunstancias a la luz de la Palabra de Dios. Por ejemplo, cuando estamos en conflicto, quizá necesitamos recordar que no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes (Efesios 6:12).

miércoles, 11 de marzo de 2026

Devocional marzo 11/2026

"Entonces viendo el denuedo de Pedro y de Juan, y sabiendo que eran hombres sin letras y del vulgo, se maravillaban; y les reconocían que habían estado con Jesús. Y viendo al hombre que había sido sanado, que estaba en pie con ellos, no podían decir nada en contra. Entonces les ordenaron que saliesen del concilio; y conferenciaban entre sí, diciendo: ¿Qué haremos con estos hombres? Porque de cierto, señal manifiesta ha sido hecha por ellos, notoria a todos los que moran en Jerusalén, y no lo podemos negar. Sin embargo, para que no se divulgue más entre el pueblo, amenacémosles para que no hablen de aquí en adelante a hombre alguno en este nombre. Y llamándolos, les intimaron que en ninguna manera hablasen ni enseñasen en el nombre de Jesús. Mas Pedro y Juan respondieron diciéndoles: Juzgad si es justo delante de Dios obedecer a vosotros antes que a Dios; porque no podemos dejar de decir lo que hemos visto y oído. Ellos entonces les amenazaron y les soltaron, no hallando ningún modo de castigarles, por causa del pueblo; porque todos glorificaban a Dios por lo que se había hecho, ya que el hombre en quien se había hecho este milagro de sanidad, tenía más de cuarenta años." (Hechos 4:13-22).

La gran valentía y sabiduría de Pedro y Juan contrastaban con su origen sencillo. Eran hombres "sin letras y del vulgo", personas comunes viviendo y hablando de una manera fuera de lo común porque "habían estado con Jesús", porque esa capacidad se las dió el Espíritu Santo (Hechos 1:8).

Ciertamente no tenían educación en un sentido: ellos, al igual que Jesús, no tenían educación rabínica formal según las costumbres y estándares de aquel tiempo. Más sí eran educados en dos maneras importantes: Conocían las escrituras, y habían estado con Jesús. La mayor importancia de estas dos cosas –más importante que la educación formal– se ha demostrado una y otra vez en la vida de los siervos de Dios. Se ha demostrado que es cierto a través de siervos de Dios como Charles Spurgeon, D.L. Moody, William Carey, D. Martyn Lloyd-Jones, Hudson Taylor. Sin embargo, es útil recordar que Dios ha usado a muchos que fueron muy educados. Moisés, Daniel y Pablo son todos ejemplos bíblicos. Agustín, Martín Lutero, y Billy Graham son solo algunos ejemplos históricos. Es igual de erróneo pensar que la educación formal descalifica a alguien para un servicio efectivo como pensar que califica automáticamente a alguien para un servicio efectivo.

Pedro y Juan, porque habían estado con Jesús, eran naturalmente audaces. Cuando uno es un siervo del Dios todopoderoso, no tienen nada que temer del juicio del hombre.

“Unos pocos hombres sin armas, sin guarniciones, muestran más fuerza solo en su voz, que todo el mundo, peleando contra ellos”. (Calvino)

“La palabra denuedo significa una declaración lúcida y atrevida. En el griego la palabra es parresia: diciéndolo todo”. (Ogilvie)

“Ningún atributo es más necesario hoy para el testigo de Cristo que la valentía del Espíritu Santo debido a la plenitud del Espíritu Santo”. (Pierson)


martes, 10 de marzo de 2026

Devocional marzo 10/2026

"Aconteció al día siguiente, que se reunieron en Jerusalén los gobernantes, los ancianos y los escribas, y el sumo sacerdote Anás, y Caifás y Juan y Alejandro, y todos los que eran de la familia de los sumos sacerdotes; y poniéndoles en medio, les preguntaron: ¿Con qué potestad, o en qué nombre, habéis hecho vosotros esto? Entonces Pedro, lleno del Espíritu Santo, les dijo: Gobernantes del pueblo, y ancianos de Israel: Puesto que hoy se nos interroga acerca del beneficio hecho a un hombre enfermo, de qué manera este haya sido sanado, sea notorio a todos vosotros, y a todo el pueblo de Israel, que en el nombre de Jesucristo de Nazaret, a quien vosotros crucificasteis y a quien Dios resucitó de los muertos, por él este hombre está en vuestra presencia sano. Este Jesús es la piedra reprobada por vosotros los edificadores, la cual ha venido a ser cabeza del ángulo. Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos." (Hechos 4:5-12).

Esta fue una escena de poder e intimidación. Este mismo grupo de líderes había condenado al Señor Jesús a la muerte, y querían que supieran que tenían el poder para hacer lo mismo a Pedro y Juan.  Las ideas detrás de ¿con qué potestad? y ¿en qué nombre? son virtualmente iguales. En su manera de pensar, la potestad moraba en el nombre, porque el nombre representaba el carácter de la persona. Pedro estaba lleno del Espíritu Santo, es evidente por su audacia y habilidad sobrenatural para hablar el evangelio directamente al meollo del asunto. La llenura del Espíritu Santo que experimentó en Hechos 2:4 (junto con los otros discípulos) no fue un evento de solo una vez. Era algo que Dios quería seguir haciendo en sus vidas. El tono de la respuesta de Pedro muestra que él no estaba intimidado por este concilio. En su respuesta citó Salmos 118:22: "La piedra que desecharon los edificadores ha venido a ser cabeza del ángulo." Quienes estaban en ese concilio eran esos "edificadores" que habían desechado al único en quien hay salvación, al Señor Jesús.



lunes, 9 de marzo de 2026

Devocional marzo 9/2026

"Hablando ellos al pueblo, vinieron sobre ellos los sacerdotes con el jefe de la guardia del templo, y los saduceos, resentidos de que enseñasen al pueblo, y anunciasen en Jesús la resurrección de entre los muertos. Y les echaron mano, y los pusieron en la cárcel hasta el día siguiente, porque era ya tarde. Pero muchos de los que habían oído la palabra, creyeron; y el número de los varones era como cinco mil." (Hechos 4:1-4)

El jefe de la guardia del templo, dirigía la fuerza policial de los recintos del templo. Junto con los sacerdotes y los saduceos, vinieron para arrestar a Pedro y Juan. "Vinieron sobre ellos": Boice (comentarista bíblico) dice que el énfasis en el original indica que pararon y agarraron a Pedro y a Juan de repente. “Debieron haber dicho: Ya basta. Los agarraron y se los llevaron”. (Boice)

Los saduceos estaban resentidos de que Pedro y Juan enseñasen al pueblo, y enunciasen en Jesús la resurrección de entre los muertos; ellos no creían en la vida después de la muerte o en la resurrección. Pedro y Juan fueron arrestados por sospechas de enseñar ideas peligrosas, tales como que Jesús fue resucitado de entre los muertos, y por sanar a un hombre que había estado cojo toda su vida. 

"Los pusieron en la cárcel hasta el día siguiente": Normalmente, esto sería una experiencia intimidante para Pedro y Juan. De repente arrestados, oficiales resentidos, tratados bruscamente (les echaron mano), amenazas hechas contra ellos (Hechos 4:21 implica esto), echados a la cárcel. El ambiente tenía la intención de hacerles sentir miedo. Pero esto no los detuvo, al contrario como veremos más adelante, oraron por valentía y continuaron con la misión de anunciar el evangelio. El resultado fue sobrenatural: "Pero muchos de los que habían oído la palabra, creyeron; y el número de los varones era como cinco mil." (V. 4)

viernes, 6 de marzo de 2026

Devocional marzo 6/2026

"Vosotros sois los hijos de los profetas, y del pacto que Dios hizo con nuestros padres, diciendo a Abraham: En tu simiente serán benditas todas las familias de la tierra. A vosotros primeramente, Dios, habiendo levantado a su Hijo, lo envió para que os bendijese, a fin de que cada uno se convierta de su maldad." (Hechos 3:25-26).

Escondida en la idea de la promesa a Abraham (serán benditas todas las familias de la tierra) y en las palabras "a vosotros primeramente," está el tema no desarrollado de la extensión del evangelio a todo el mundo, incluso a los gentiles. 

"Lo envió para que os bendijese, a fin de que cada uno se convierta de su maldad": Esta es la cuarta bendición que viene de arrepentirse y volverse a Dios. El Señor Jesús nos bendice desde el cielo, y lo hace alejándonos de nuestros pecados. El deseo de Dios de bendecirnos y hacer el bien por nosotros también incluye su deseo de alejarnos de nuestros pecados. El hombre cojo de la puerta llamada la Hermosa quería algo; pero Dios quiso darle algo mucho mejor. Lo mismo fue generalmente cierto del pueblo judío al que Pedro predicó. Ellos esperaban al Mesías de cierta manera, pero Dios quería darles algo mucho mejor. Ellos buscaban un Mesías político y militar, y no tanto uno que hiciera que cada uno se convierta de su maldad. Muestra cuán importante es para nosotros esperar las cosas correctas de Dios.

Hoy Dios invita de muchas maneras a los seres humanos a que se vuelvan, a que cambien de dirección, a que se conviertan. En la actualidad muchas personas no se encuentren precisamente buscando a Dios, sino todo lo contrario. A Dios se le margina en la mayoría de los foros, o se le desconoce, o se le niega. Incluso, se le blasfema o se le ridiculiza. Pero el mensaje del Evangelio continúa resonando en nuestro mundo, que es el mundo al cual Dios amó (Juan 3:16). Y a pesar de la aparente indiferencia u oposición de los seres humanos ante la invitación de Dios, hay muchas personas que, conscientes de su estado de alejamiento, y de su profunda necesidad espiritual, están buscando a Dios. Recordemos las palabras del apóstol Pablo, pronunciadas en el Areópago de Atenas. El consejo del Areópago era la institución más venerable de la ciudad y que tenía jurisdicción en asuntos de moral y de religión. El incidente se encuentra relatado en este libro de los Hechos y será examinado más adelante. Pero hoy recordamos especialmente las palabras de Pablo a los griegos, tan oportunas para la época en que vivimos: "Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan; 31por cuanto ha establecido un día en el cual juzgará al mundo con justicia, por aquel varón a quien designó, acreditándolo ante todos al haberlo levantado de los muertos." (Hechos 17:30,31)

jueves, 5 de marzo de 2026

Devocional marzo 5/2026

"Mas ahora, hermanos, sé que por ignorancia lo habéis hecho, como también vuestros gobernantes. Pero Dios ha cumplido así lo que había antes anunciado por boca de todos sus profetas, que su Cristo había de padecer. Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio, y él envíe a Jesucristo, que os fue antes anunciado; a quien de cierto es necesario que el cielo reciba hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas, de que habló Dios por boca de sus santos profetas que han sido desde tiempo antiguo. Porque Moisés dijo a los padres: El Señor vuestro Dios os levantará profeta de entre vuestros hermanos, como a mí; a él oiréis en todas las cosas que os hable; y toda alma que no oiga a aquel profeta, será desarraigada del pueblo. Y todos los profetas desde Samuel en adelante, cuantos han hablado, también han anunciado estos días." (Hechos 3:17-24).

Aunque Pedro les habló con osadía acerca de su pecado, no los condenó. Él todavía se relacionaba con ellos como hermanos. Los acusó dos veces de negar al Señor Jesús (Hechos 3:13-14), algo que él mismo había hecho. Reconoció que pidieron la ejecución del Señor en ignorancia del plan eterno de Dios. Esto no los hizo inocentes, pero sí definió cuidadosamente la naturaleza de su culpa. Si pecamos en ignorancia, sigue siendo pecado; pero es diferente del pecado hecho con pleno conocimiento. A pesar de todo lo mal que le hicieron al Señor nada cambió en el plan de Dios. Él puede tomar la maldad más horrible y usarla para bien. José pudo decir a sus hermanos: "Vosotros pensasteis mal contra mí, más Dios lo encaminó a bien, para hacer lo que vemos hoy, para mantener en vida a mucho pueblo" (Génesis 50:20). El mismo principio estaba obrando en la crucifixión del Señor Jesús y está obrando en nuestras vidas (Romanos 8:28).

Como lo hizo en su primer sermón (Hechos 2:38), Pedro llamó a la multitud a que se arrepintieran. Él les dijo que cambiaran su manera de pensar y sus acciones. Les habló audazmente sobre su pecado, pero no solo quería hacerles sentir mal. Ese no era el objetivo. El objetivo era animarlos a arrepentirse y creer. El arrepentimiento no es sentirse triste, sino describe el hecho de darse la vuelta. Y como en el capítulo dos, aquí también Pedro hizo que arrepentíos fuera una palabra de esperanza. Les dijo que habían hecho mal; pero que podían dar vuelta y estar bien con Dios. Pedro sabía la necesidad de la conversión para traernos nueva vida. Ser un cristiano es ser una nueva criatura en Cristo (2 Corintios 5:17). Boice dice que convertíos sería mejor traducido: Volved hacia Dios. Aun mejor: Huid a Dios. Boice conecta esto con la imagen de las ciudades de refugio en el Antiguo Testamento, y piensa que Pedro les dijo que huyeran a Jesús como su lugar de refugio. "Para que sean borrados vuestros pecados": Este era el primer beneficio del arrepentimiento que Pedro les presentó. El que se arrepiente y se convierte le son perdonados sus pecados, y su récord es borrado. Esto tiene la idea de borrar la tinta de un documento. La tinta en el mundo antiguo no tenía contenido ácido y no se pegaba al papel. Casi siempre podía ser lavada con un trapo húmedo. Pedro dijo que Dios borraría nuestro récord de pecado así.

"Para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio": Esto era el segundo beneficio de arrepentirse y convertirse a Dios.

(Enduring Word)

miércoles, 4 de marzo de 2026

Devocional marzo 4/2026

"Y teniendo asidos a Pedro y a Juan el cojo que había sido sanado, todo el pueblo, atónito, concurrió a ellos al pórtico que se llama de Salomón. Viendo esto Pedro, respondió al pueblo: Varones israelitas, ¿por qué os maravilláis de esto?, ¿o por qué ponéis los ojos en nosotros, como si por nuestro poder o piedad hubiésemos hecho andar a este? El Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, el Dios de nuestros padres, ha glorificado a su Hijo Jesús, a quien vosotros entregasteis y negasteis delante de Pilato, cuando este había resuelto ponerle en libertad. Mas vosotros negasteis al Santo y al Justo, y pedisteis que se os diese un homicida, y matasteis al Autor de la vida, a quien Dios ha resucitado de los muertos, de lo cual nosotros somos testigos. Y por la fe en su nombre, a este, que vosotros veis y conocéis, le ha confirmado su nombre; y la fe que es por él ha dado a este esta completa sanidad en presencia de todos vosotros." (Hechos 3:11-16).

El milagro de la sanidad del cojo causó un gran impacto en toda la gente que se encontraba en el templo. Pedro tuvo que aclararles que no fue por el poder de ellos (Juan y Pedro), ni por sus méritos, que el hombre fue sanado. Fue enfático y directo en darle la gloria a Dios. Sabiamente aprovechó la multitud reunida. Aun así, sabía que el fenómeno del milagro en sí mismo no atraía a nadie a Jesús, simplemente despertó interés. Aunque el pueblo estaba atónito, todavía no eran salvos. Este podría haber sido un buen momento para compartir un testimonio, ya que el hombre sanado ciertamente tuvo una gran experiencia. Pero Pedro sabía que lo que la multitud necesitaba oír –aun más que la experiencia del hombre sanado– era el evangelio de Jesucristo y un llamado a arrepentirse y creer. El hombre sanado aún no sabía lo suficiente como para compartir eso, así que Pedro habló. Sabía que la fe salvadora no venía al ver o escuchar sobre milagros, sino que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios (Romanos 10:17).

Al empezar con esta referencia al Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, Pedro dejó claro que les hablaba sobre el Dios de Israel, el Dios representado en las Escrituras hebreas. La grandeza del sermón de Pedro es que se trató completamente del Señor Jesús. El enfoque del sermón no estuvo en Pedro ni en algo que él hizo, sino todo en el Señor Jesús. Lo primero que dijo llamó la atención hacia la idea de que Jesús es el Siervo perfecto del Señor, que se menciona en las Escrituras hebreas (como en Isaías 42, 52:13-53:12). “El concepto del ‘siervo del Señor’ era bien conocido en Israel debido a Isaías 53 y otros textos”. (Boice).


Devocional marzo 30/2026

"El sumo sacerdote dijo entonces: ¿Es esto así? [2] Y él dijo: Varones hermanos y padres, oíd: El Dios de la gloria apareció a nuestro ...